Economía

Lo que hay que tener en cuenta en agosto

China pateó el tablero. Comenzó ahora una guerra de divisas. ¿Qué hará la Fed? Los temas que se deben conocer a la hora de tomar decisiones.

Temblaron ayer Wall Street y las principales Bolsas del mundo. Se acentuaron los rendimientos negativos de la deuda soberana europea. El precio del oro alcanzó un máximo de ocho años en u$s1.458 (gana más de 10% en dos meses). Hasta el bitcoin fue refugio con subas del 8% a u$s11.800. Todo ello tras la decisión china de devaluar el yuan más de 1,5% a niveles de 7,05 unidades por dólar. De modo que a la guerra comercial entre EE.UU. y China ¡ahora le sumaron una guerra de divisas!

Todo venía más o menos controlado, luego de la capitulación de Powell (la Fed fue el último banco central que bajó la tasa) ante Trump, quien no pudo con su genio e intensificó -mientras negocia- la guerra arancelaria contra China. Ahora la Fed, ante la escalada de una guerra de divisas, tendrá que ir por una política monetaria más moderada, así las probabilidades de otro recorte de tasas aumentaron y el índice del dólar solo irá a la baja.

Además del impacto de la devaluación del yuan hay cinco temas a tener en cuenta este mes.

Hasta ayer, el año venía siendo muy bueno para las acciones con un S&P 500 que acumulaba a fin de julio una suba de casi 20%. Pero agosto puede marcar un quiebre. Es que la historia juega en contra. Según LPL Research, desde 1950, agosto es el mes con peor desempeño, con un promedio de 0,05% (también es el mes más débil en los últimos 10 y 20 años).

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La capitulación de la Fed hace que la burbuja de la deuda corporativa estadounidense sea aún más precaria cuando ya alcanza un máximo histórico de más del 47% del PBI. La expectativa de nuevos recortes alentaría nuevos préstamos más riesgosos. A fines de 2018, la deuda corporativa era de u$s5,7 billones, dos veces y media más que la década anterior. Peor es el panorama si se tiene en cuenta que el segmento más grande y de más rápido crecimiento de deuda es el que tiene una calificación “BBB”, casi basura (en mayo S&P Global informó que el valor de los bonos “BBB” superó los u$s3 billones por primera vez, lo que representa más de la mitad de todos los bonos investment grade). Bajo un escenario recesivo las compañías altamente apalancadas estarán en problemas cuando vean subir los pagos de intereses. Así el universo de prestamistas que apostaron a al riesgo serían más vulnerables. Otro tanto ocurre con la deuda pública del Tesoro (para 2024 toda la emisión de deuda pública se usará para pagar intereses sobre la deuda pasada).

La guerra comercial ya afecta a los importadores y consumidores estadounidenses. Pero además hay un impacto negativo en las ganancias de las multinacionales con sede en EE.UU. Según FactSet, las empresas que generan más de la mitad de sus ingresos en el extranjero vieron caer sus ganancias hasta un 13,6% trimestral. Contra un aumento del 3,2% en las ganancias para las empresas con menor exposición a los ingresos globales, y un descenso promedio del 2,6% para todas las compañías del S&P 500. Claro que también los aranceles están perjudicando el crecimiento de la producción tanto en EE.UU. como en el resto del mundo.

La demanda de oro refleja el temor: en el primer semestre fue la mayor en tres años (2.181,7 toneladas) en parte debido al mayor apetito por los ETF respaldados por oro, como también por la compra récord de los bancos centrales.

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