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Lo que se dice en las mesas

• Entre la migración y la apertura de la jaula, no hay respiro. Argentina y Turquía cabeza a cabeza. El centenario sin pena ni olvido. Otro capítulo del desarme. Acertijo futurista. Letes, el drenaje menos pensado. • El semáforo del IIF da la short list del terror. • Reto público a famoso gurú de Wall Street.

• Es cierto que los eventos imprevisibles de bajísima ocurrencia, los famosos cisnes negros, suelen aparecer, de vez en cuando. Aunque por lo visto en las últimas décadas, aparecen más seguido. Pero si a la sorpresiva migración de algún cisne negro se le suman otros locales, no hay economía ni salvataje del Fondo que aguante. El escándalo de los "cuadernos" recién comienza, sus insospechadas aristas no sólo hacen temblar a empresarios, banqueros y funcionarios y exfuncionarios, sino a la economía en su conjunto. Es que de un "wait & see" parece haberse pasado a un "freezer way". Todo está más barato -en dólares-, así y todo las zanahorias no atraen. Parece que "alguien" no midió muy bien los posibles impactos de "desempolvar" los cuadernos. Esto recién comenzó, aunque el tren llegue a vía muerta. Nada será igual. Sobre todo para aquellas compañías y ejecutivos cuyas acciones cotizan en el exterior o tienen deuda en los mercados internacionales. Ayer el mercado mundial vivió momentos de complicados, sobre todo los emergentes. Turquía que parece haber comprado "todos boletos para la piña" sigue siendo castigada (ver nota en pág. 5). El viernes pasado desde esta columna se advirtió el derrape de la lira turca, que se ha intensificado en estas jornadas y coquetea con los 5,5 dólares. Claro que aquí entra a terciar el conflicto con EE.UU. (hoy el presidente Recep Tayyip Erdogan daría un mensaje al pueblo). Argentina no está mejor. Todo lo contrario. Ayer en las mesas locales se respiraba cierto ahogo ante la imposibilidad de no poder vender. "El que quería salir de bonos, no tenía comprador. Sólo cuando aparecía un arriesgado y el vendedor asumía un fuerte descuento, se operaba", resumía ayer un hombre de la banca. Otro 4% subió el riesgo-país, como medida de lo que aconteció ayer. Es más, el bono centenario cayó a los mínimos históricos, tocó 74 (recordar que había salido a ¡92!). No sólo sufrieron los soberanos, basta con mirar algunos provinciales, como los bonaerenses. Las tasas de retorno que ayer se vieron, en algunos papeles, fue un déjà vu del costo al que Chavez le prestaba al Gobierno kirchnerista, comentó un estratega de una importante gestora que debió afrontar un notorio desarme de posiciones de los clientes extranjeros. En realidad, esa fue la tónica, "se la llevaron" fue el epitafio de la jornada. Desde fondos comunes vendiendo a lo loco para responder a los rescates, sobre todo, los de renta fija, hasta inversores de private banking dolarizándose. Encima, el real brasileño cayó más de 1% y el mercado de cambios aún no digiere la minioferta de u$s50 millones diarios. Al respecto, el BCRA intensificó el replanteo del uso de las reservas con el FMI, al parecer porque el Repo se complicó (es que hay algunos bancos extranjeros que ya han puesto mucha plata, y así han perdido y las matrices exigen moderación) y lo que era un debate interno que semanas atrás llegó hasta los escritorios del FMI, ya se transformó en negociación. Sobre el billete, un conocedor del mercado de futuros lanzó un acertijo: ¿quiénes son los dos grandes players que están "muy vendidos" a futuro? Por lo pronto, todo hace ruido, y las licitaciones de Letes en dólares aportan su granito de arena, cuando lo que faltan son dólares. El drenaje menos pensado.

• Sobre el cierre de las operaciones (¡por suerte!), llegó a las mesas un informe del IIF que analiza la vulnerabilidad externa de los principales mercados emergentes. Vale recordar que a principios de este año el IIF detectó que el riesgo más alto estaba en cabeza de Argentina y Turquía.Ahora, los economistas del IIF desarrollamos una metodología complementaria para evaluar la vulnerabilidad fiscal sobre la base de los indicadores de solvencia, reinversión y riesgo cambiario. Del nuevo análisis surge que la vulnerabilidad fiscal es alta en Argentina, Ucrania y Brasil, y significativa en Hungría y Egipto. Los dos primeros con programas del FMI que podrían reducir la vulnerabilidad si tienen éxito. En Brasil, las próximas elecciones aumentan los riesgos de una deuda elevada y creciente. Turquía, un caso de altos desequilibrios externos, muestra baja vulnerabilidad fiscal porque el sector privado obtuvo la mayor parte del endeudamiento externo. Egipto y Hungría están en riesgo debido a las altas necesidades de deuda y financiamiento, pero ambos deberían ver un declive en la deuda.

• Quién ostentó en la última década la cucarda de "gurú del mercado mundial de bonos" desde el comando de los fondos de PIMCO, Bill Gross, (junto al célebre Mohamed El-Erian) parece haber perdido cierta muñeca. Así lo hizo saber públicamente su jefe, Richard Weil, CEO de Janus Henderson, durante una entrevista a la CNBC, en la cual sostuvo: "Bill estuvo muy, muy equivocado. Ha hecho malas apuestas". El prestigio de Gross viene en decadencia en los últimos años, ya que sus estrategias no han rendido los frutos que se esperaba. Es más, unos meses atrás una de sus operaciones provocó fuertes pérdidas en uno de los fondos de renta fija de Janus Henderson (JH Global Unconstrained Bond Fund). Eso desembocó en una ola de rescates sobre el fondo por más de u$s200 millones en el último mes, lo que redujo el patrimonio de u$s2.240 millones a u$s1.250 millones. El fondo acumula una rentabilidad negativa del 7% y ocupa una de las últimas posiciones en su categoría, según el monitoreo de Morningstar. Weil, sin embargo, no lo atoró del todo y explicó que el propio Gross reconoció que hizo apuestas erróneas porque mantiene su previsión de que la inflación seguirá bajo control de la Fed. Al respecto, el CEO de Janus fue más allá y señaló que Gross "no ha perdido la fe en su punto de vista fundamental. Pero ha estado equivocado y mal en el corto plazo. Y él es responsable y nosotros también".A pesar de estas duras y públicas críticas, Weill mimó a su "hombre" sobre quien destacó: "Nadie está más triste que él sobre el comportamiento de las inversiones" y "todavía es uno de los mejores inversores del mundo. Por lo tanto tiene que superar esta situación". Está claro que a nadie le gusta perder plata y menos a los tiburones de Wall Street.

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