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Lo que se dice en las mesas

• Cuando las puebladas tapan a los cuadernos y al super dólar. Basta de fotos. • Un “Toto” más amigable. Lo que mata es el contagio emergente. • ¿Momento de salir del burbujero tecnológico?

El temor casi paranoico que se respira en el mercado local ante el tenor de la crisis, permitió izar la bandera blanca, por lo menos transitoriamente, hasta que coagule el nuevo acuerdo con el Fondo, siga encendida la llama de algún eventual apoyo adicional y ningún megafondo internacional le baje el pulgar al país. La usina de rumores siguen a todo vapor. Desde futuros reemplazos hasta liquidaciones de fuertes posiciones. Pero de lo que se habla en las mesas y tras el cierre de los negocios, no es solo de la tregua cambiaria y la mejora en los activos domésticos y del riesgo país. Existe mucha preocupación por el impacto de la recesión a nivel social. Los últimos eventos conocidos que incluyeron varios saqueos a comercios en diferentes provincias han puesto en alerta a los analistas. Más allá de operaciones organizadas, lo cierto es que la historia muestra que una vez que se desata este fenómeno, es difícil contener su escalada. Y ahora ya hay caldo de cultivo y lo que se viene aún es peor, en términos sociales. En paralelo, los inversores esperan señales contundentes y concretas de la dirigencia, y sobre todo, del gobierno, cuya impericia mostrada en las últimas jornadas no tranquiliza a nadie. Si alguien cree que con fotos se calmarán las fieras, está muy equivocado. Mejor que el Gobierno cierre algo, aunque sea paso a paso, pero que cierre algo concreto con los gobernadores, porque "la foto" ya no surte ningún efecto en la moral del mercado. Hacen falta avances concretos en todo el menú negociado y a negociar con el Fondo. En las últimas sesiones creció el murmullo acerca de que dos mega fondos esperaban una "levantada" del mercado para salir de sus posiciones argentinas. Sin embargo, los fondos mencionados son precisamente aquellos que vinieron al rescate y tienen unos papeles a medida que ahora son difícil de enchufárselos al mercado. Es cierto que muchos tenedores, sobre todo criollos, aún meditan si "tomar pérdida" y salir o esperar, pero afuera ya depuraron las carteras y el mercado sigue opaco. Nadie tiene claro por dónde saltará el gato. En un quincho financiero de media semana celebraban la movida de "El mago", célebre financista y filántropo, que en febrero con las ganancias del fondo canceló deuda en dólares y vendió la tenencia de bonos argentinos en junio. Allí el "escocés", conocido gestor local, se mostró optimista sobre el retorno de los fondos de emergentes al mercado local pero reconoció que el volumen negociado en ADR ayer fue cobertura de cortos, nada de plata genuina. Hablando de plata genuina, un comensal que monitoreaba la reunión de inversores extranjeros en el Llao Llao organizada por un gestor de Boston, lanzó un acertijo: ¿Quién es el actual funcionario que solía compartir con el financista Clarens momentos deportivos en los 90 y que obviamente prefiere sepultar esos recuerdos?

Mientras el "Toto" Caputo es blanco de incesantes especulaciones en el seno del poder, retomó la sana costumbre de su antecesor de desayunar con referentes del mercado local. Algunos de los economistas invitados salieron más contentos que antes porque ahora dicen que pueden dialogar y notan que "alguien está a cargo" y no oculta su preocupación. Un invitado al desayuno compartió luego un conference call con gente de Washington sobre los emergentes. Ahora el miedo se centra en que Argentina no termine detonando una crisis sistémica. De ahí el ahínco por encapsular el caso criollo. ¿Se imaginan un G-20 en medio de una debacle como el 2001?, ni ahí. Lo que si preocupa afuera es el tema de los saqueos y las protestas sociales, es más, algunos arriesgan que si esto escala por demás hasta se podría ver la cancelación de la cumbre, lo que sería un verdadero fiasco para el país. Respecto de los emergentes un informe del IIF destaca que el castigo sobre el peso argentino y la lira turca parece que se exacerbó y consideran que semejantes apreciaciones reales harán un rápido ajuste de los déficits externos. Lo que el IIF advierte es que la gravedad de los recientes movimientos del mercado ha aumentado la ansiedad por un posible contagio. En tal sentido enfocan el radar en Sudáfrica, Líbano, Egipto, Colombia, Perú e Indonesia, como los más vulnerables al efecto contagio.

Un Nasdaq quebrando récords llama la atención de los que alertan por la nueva burbuja puntocom. ¿Es momento de salir? Algunas pistas surgieron durante una cumbre en Chicago donde un gestor de un fondo de pensión californiano tiró sobre la mesa la visión de Yves Choueifaty, uno de los más famosos archienemigos de los índices de Wall Street. El capo de la gestora TOBAM apuntó a las FAANG (Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google). La composición sectorial del índice MSCI- USA muestra que un 47% está en solo dos sectores (las tecnologías de la información un 33% y las financieras un 14%) y esto es una señal. Según la visión de este furioso anti-benchmark, los índices de mercado ponderados por capitalización pueden tener fuertes sesgos estructurales que evolucionan con el tiempo, ya que otorgan una mayor representación a las acciones que se apreciaron y menos a las que cayeron. Y este sesgo conlleva un nivel de peligro para los inversores como nunca antes. Para él, estas compañías se están convirtiendo en acciones de megacapitalización que inyectan más riesgo sistémico. La historia enseña que tales concentraciones al final siempre se corrigen, como ocurrió a principios de siglo, cuando las tecnológicas se apreciaban al infinito llegando a representar el 35% de la capitalización del S&P 500 (luego cayó al 15%). Esta bola de nieve en torno de las FAANG y las financieras se debe en gran medida a la inversión pasiva, que replica índices sin más. Al haber más inversores buscando bajos costos, hay más fondos índice o ETF replicando los principales índices bursátiles del mundo, elevando con sus compras indiscriminadas los precios de las acciones. Choueifaty recomienda diversificar porque los índices, debido a este sesgo no lo permiten, por ello aconseja "des-FAANG-ar" las carteras.

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