Economía

Lo que se dice en las mesas

Los Pac-Man del tercer espacio. Donald dispuesto a abrir más la billetera. El tío Ben dio clase y pistas sobre la tasa y China. Más "power woman". Arde la flama de Bretton Woods.

La carrera presidencial todo lo puede. Los PRO puros se “peronizan” y los K se “newmanizan”. Se trata del canibalismo electoral por lo que queda del tercer espacio e independientes. En eso están los bunkers de campaña. El resto de los mortales trata de lidiar con la recesión, el que puede aprovecha el carry trade, hasta que se acerque la primera vuelta. Pero los que están al tanto de los “números” de la macro no ocultan su preocupación por lo que viene después del 10 de diciembre. Pero, primero hay que transitar las elecciones, después se verá. Mientras, en el mercado las apuestas sobre una corrida cambiaria pagan como si Argentina fuera finalista. Es un escenario, que de darse por alguna causa externa sobre todo, se piensa que es manejable por el BCRA y el Tesoro. Claro no saldrá gratis pero está contemplada la pérdida de reservas ante una mayor dolarización a la esperada en tiempo electoral. Como dice un conocido economista, visitante asiduo a Olivos, con estas tasas de interés y este tipo de cambio real y sin emisión monetaria ¿quién tiene ganas de dolarizarse? Por lo menos hasta las PASO no ven turbulencias. Aunque el otro día el gurú local preferido de la misión del Fondo comentó a clientes que hubo mucha demanda de divisas vinculada con el pago del aguinaldo. Es cierto que se ve mensualmente más personas y principalmente empresas vendiendo dólares para afrontar compromisos, pero no menos cierto es que un millón de personas compran dólares todos los meses. Según un cálculo de la FC el FAE (atesoramiento) tolerable era u$s3.000 millones mensuales. Veremos. Sobre todo si algún resultado electoral no sale del todo bien como espera el mercado. Ayer en un almuerzo financiero, un banquero recién llegado del G-20, previa escala en San Francisco donde visitó fondos, comentó a colegas que gente cercana a funcionarios de la administración Trump le confiaron cierta preocupación por el mal momentum por el que atraviesan los gobierno de centro derecha en la región. El cuarteto elegido por Trump para frenar la vuelta del populismo, Duque-Piñera-Bolsonaro-Macri experimenta un derrumbe de popularidad. Es más, el banquero destacó el interés de Trump por el triunfo de Macri que fue explícito en Osaka. Esto genera ciertas especulaciones sobre, si en caso de ser necesario, Washington ofrecería nuevas ayudas adicionales.

Como se adelantó la semana pasada en esta sección, el exjefe de la Fed, Ben Bernanke, llegó al país de la mano del fondo PIMCO quién invitó a más de un centenar de clientes a un selecto almuerzo con quien lidió con la crisis financiera del 2008. Fue en el Four Season y la mayoría de los comensales eran hombres del private banking y de gestoras locales. Aunque también se vio a algunos exfuncionarios como Redrado o Werning. En su calidad de asesor del directorio del mayor fondo de bonos del mundo, Bernanke solo se refirió a la economía mundial. Obvio amenizó el almuerzo con anécdotas de la crisis y sobre cómo la vivieron dentro de la Fed. Luego pasó a los bifes aunque el menú era un poco más gourmet (burrata con salmorejo, luego lomo con puré de calabaza y de postre panqueques con dulce de leche). Quizás fieles a la ley seca no hubo alcohol, acompañando la formalidad del ilustre orador. Medido como en sus épocas de banquero central, dijo que el dato de empleo en EE.UU. de hoy será clave para ver si la Fed baja o no la tasa. Se refirió a la guerra comercial con China. Dijo que va a ser larga y que llegó para quedarse aunque vengan los demócratas (en ese caso con otras formas igual seguirá). Se mostró confiado en el “soft landing” (desaceleración de la economía) de EE.UU. pero hacia niveles razonables (PBI al 2,5%). China sigue en proceso de transición por todas las reformas que está haciendo. Y recalcó que la guerra comercial es importante porque no solo define la balanza comercial con EE.UU. sino que define el comercio para los próximos años o décadas. Le preocupan también los riesgos políticos a nivel global, y afirmó que el sistema bancario y financiero está muy sólido después de la crisis. Unos pocos tomaron luego contacto, más reservado. ¿Habló de Argentina? Silencio Stampa. En una de las mesas más animadas, gente de bancos extranjeros comentaban que la reforma previsional salía en Brasil, lo que era bueno para Argentina, a futuro. Se comentó también que por primera vez en 73 años una mujer lideraba el CFA Institute, se trata de Margaret Franklin. Chocaron copas por el 75° aniversario de Bretton Woods. Algunos participarán de la gala organizada por el Comité creado en 1983 por sugerencia de dos ex funcionarios del Tesoro, el secretario Henry Fowler y el subsecretario Charls Walker. “El nacionalismo y el populismo formaban parte del problema hace setenta y cinco años, y estas fuerzas siguen creando inestabilidad en todo el mundo hoy en día” (alertó el jefe del Comité, Randy Rodgers). Este grupo de referentes apoyan al FMI y al Banco Mundial pero sobre todo al progreso impulsado por el sistema económico basado en normas y el espíritu de cooperación económica internacional promovido por el Comité de Bretton Woods en 1944.

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