Economía

Lo que se dice en las mesas

Pasó el deadline para la renovación de los depósitos a plazo fijo en pesos que vencerán antes de las PASO. Los datos del BCRA estarán la próxima semana. Al parecer todo sigue más o menos tranquilo. Desde el BCRA procuran bajar la tensión sobre su capacidad para domesticar al dólar en los próximos meses. El debate sigue abierto. Los pingos se verán en la cancha. Por lo pronto el binomio Sandleris-Cañonero siguen comprando “futuro”. Claro que juega también el contexto externo. El mercado sueña con un recorte de 50 puntos de la tasa de la Fed en su reunión del 31 de julio. Aunque el consenso apuesta por una reducción de 25 puntos dejando así abierta la puerta para futuros recortes, dependiendo de la evolución de los datos económicos y las condiciones financieras. Algo deberían hacer para corregir la inversión de la curva de rendimientos. Porque la Fed nunca fue buena anticipando una desaceleración de la economía. De ahí el imperativo del mercado de tomar nota de la curva invertida porque puede causar una recesión debido a un eventual endurecimiento de las condiciones financieras. El único “pifie” o falso positivo, de la curva, fue 1966 cuando la curva se volvió negativa solo para empinarse. Para darla vuelta el recorte debe ser mayor a los 25 puntos, dicen los expertos, porque, en promedio, la tasa de Fed Funds fue de 31 puntos mayor a la del bono a 10 años en junio. Veremos a fin de mes.

Ronda de chismes y datos entre lobos del mercado local en el “After” de Youngs. Bien la colocación de YPF Luz, pese a la tasa en un día que el riesgo país subió. El book el doble de la emisión. Hubo choque de copas por los acuerdos firmados por el “AAGI” Silver Cloud Advisors con grandes de Dinamarca (Saxo Bank) y Suiza (Mirabaud). Se comentó la puja por el Luna Park donde tercian lazos familiares con el poder. Algunos inquietos por el fuerte desvío de la base monetaria y el temor que el BCRA incumpla en julio. Uno aportó la visión del economista Hernán Hirsch que viendo la expansión de la base, si el BCRA no hace nada y la demanda de dinero se mantiene el desvío es de $50.000 millones. Sin embargo cree que acá a fin de mes el Tesoro ayudará al BCRA y la demanda de dinero caerá. Así la oferta de base se acercaría a la meta monetaria. No luce fácil aún a pesar de la baja de encajes y el cambio de cómputo de encajes. Otro comentó el análisis del economista Juan Pazos quien no ve un gran desvío y apuesta al hecho que los bancos no tienen que integrar numerales a fin de mes y pueden quedar en rojo (se evita salto estacional en la última semana y eso ayuda). Otro tema que abordaron, luego de haber pasado por el brindis de la Bolsa, fue lo que se viene con el MAE y su aggiornamento. Se habla de la próxima batalla por el negocio del dólar futuro.

Un conference call con el otro lado del Atlántico trajo novedades. A una semana de la reunión del BCE se dice que planean modificar el objetivo de inflación para adaptarlo a la postcrisis, una medida que podría alterar la política de estímulos monetarios. Si se concreta se alteraría el debate sobre el rumbo que adoptará la política monetaria en la eurozona, y no valdría el objetivo fijado de una inflación próxima pero inferior al 2%. Solo la brecha entre la inflación real y la objetivo justifica la puesta en marcha de una nueva batería de estímulos por parte del BCE. Si se modifica el objetivo de inflación será un lindo regalo de despedida de Mario Dragui que puede atar de manos a su sucesora, Christine Lagarde, y afectar las perspectivas del euro. Por otro lado, parece que le bajaron el pulgar al gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, como posible sucesor de Lagarde en el FMI. Por tradición el jefe del Fondo debe ser un europeo. Parece que en lo hicieron crema en la cumbre de Chantilly sus pares del G-7. Le echan en cara que tiene pasaportes canadiense, británico e irlandés, de modo que no puede ser considerado 100% europeo. Empezó la ronda de futuros candidatos: Jeroen Dijsselbloem (exjefe holandés de los ministros de Economía de la zona euro); Nadia Calviño (ministra de Economía española); Mario Centeno (el portugués que preside las reuniones de los ministros de Hacienda de la zona euro); y Olli Rehn (gobernador del Banco Central finlandés). El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, cuyo país ocupa actualmente la presidencia rotativa del G-7, está a cargo de encontrar consenso en torno a uno de los nombres para fines de mes.

Tras el conference se habló del megainversor BlackRock quien se está moviendo porque dice que un 25% del mercado de bonos de países desarrollados ya da rentabilidades negativas y un 80% está por debajo del 2%. Sin embargo recomienda tener bonos soberanos en cartera como antídoto a la bolsa. El posicionamiento de la gestora nortemericana pasa por conformar carteras polarizadas o “barbell”, en el argot financiero, que implica asumir riesgo con acciones americanas o llevar el dinero a activos conservadores o que descorrelacionen con el mercado, como el oro, los fondos de retorno absoluto, los bonos ligados a la inflación (por si hay sorpresas en los próximos trimestres) o la renta fija “flexible y sin restricciones”. De hecho está usando bonos soberanos y ganando duración, entre los 5 y 10 años, en el tramo medio de la curva, para compensar posibles caídas bursátiles y transitar un entorno volátil. Según BlackRock, esta herramienta actúa “como una especie de cobertura”. Pero el arma secreta de la gestora serían los fondos bonos municipales de EE.UU. (solo para inversores norteamericanos y en dólares). Dice que estos bonos tienen sus valoraciones en la parte alta pero que el activo se retrasó en el rally de los Treasuries. Asimismo, Es que los bonos municipales de EE.UU. tienen una dinámica de oferta favorable, una demanda estacional y los fundamentales, ampliamente mejorados, por lo que deberían hacer que rindieran por encima del resto.

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