Economía

Lo que se dice en las mesas

El lunes comienza un "nuevo" mercado, no exento de turbulencias hasta el 27-O. Tasas al dente. Bolsonaro, el Braden de Macri. Cuidado con la carne. Oxford apuesta al balotaje. Pero Macri deberá rezar a Buda y a Confucio. Mientras que ¡el IIF ve el yuan en 7,30! El oro sigue a todo vapor.

Comenzará el próximo lunes un nuevo mercado, por lo menos hasta el 27 de octubre. Todos se preparan para un largo período de volatilidad. Para nada exento de turbulencias. Todo estará impregnado de suspicacias y de lecturas ambiguas. Cada nuevo dato, encuesta, sondeo, rumor, tendrá distintas interpretaciones, según el lente con que se mire y quién lo mire. La gran mayoría ya tomó posición. No se esperan fuertes cambios de cartera, salvo un cisne negro. Pero a horas de las PASO ya todos decidieron el destino de sus inversiones y ahorros. El BCRA acompañó la suba de las tasas unos escalones más, mientras siguió actuando en el escenario de los futuros. También las tasas de plazo fijo dieron un saltito a niveles de 51% anual promedio a 30 días por más de $100.000 con una tasa de Leliq de más del 63%. Aunque ayer algunos destacaban fuertes ventas de bonos de manos grandes. ¿Qué habrán visto o escuchado que se asustaron? En fin, ya el gran elector se apresta a sentarse y asistir al evento de las PASO. Solo resta esperar a la medianoche del domingo. Por lo pronto, en los encuentros entre gurúes, banqueros y empresarios cada vez más se percibe cierta desazón sobre lo que viene. Y esa pesadumbre de espíritu no está ligada a ningún candidato en especial. Sino más bien a que los hombres de negocios no ven que ninguno de los principales contendientes lleven a cabo un programa económico integral para salir de este atolladero. Es que al miedo de una vuelta del populismo de la mano de los Fernández también se yuxtapone la desesperanza de que Macri seguirá haciendo la plancha. Las inversiones no vienen ni vendrán porque no ven la imprescindible audacia para encarar las reformas estructurales. Y menos, sin un buen equipo. Por eso el clima que se vive en los mercados y en la economía real.

En una nutrida reunión se escudriñaban los últimos datos y encuestas. El hecho de que algunos medios difundieron “promedios” de intención de voto de los principales candidatos sobre decenas de encuestas habla de la confusión generalizada, explicaba un experto. Esos promedios no tienen ni rigurosidad académica ni metodológica pero sirven para sumar confusión. Un conocido exembajador con lazos en ambos búnkers de campaña puso en el tapete la aparente iniciativa, según Folha de Sao Paulo, de Bolsonaro de venir junto con Trump a Buenos Aires antes de las elecciones para apoyar a Macri. “¡Imagínense, ni Braden jugó tan fuerte contra Perón, estas cosas solo se ven en el tercer mundo!”, replicó un historiador y politólogo quien sostuvo que “de darse esa visita, solo influirá en los mercados, no definirá la elección”. Mientras un influyente economista regaba de datos sobre la coyuntura y la herencia una conocida ingeniera agrónoma aportó un dato que puede complicar los objetivos oficiales en la transición electoral. Es que los economistas proyectan una inflación descendente en torno al 2 y 2,2% mensual, donde el precio de la carne ha tenido un rol protagónico en la tendencia. Pero, según explicó la profesional del agro, esto se acabará pronto y los precios sufrirán un ajuste importante. La razón de la “estabilidad cárnica” no sería, como muchos creen, una señal de apoyo del sector al Gobierno, sino una “pisada” de trámites a frigoríficos. Ampliaremos. Por lo pronto, aprovechen a estoquearse.

Cónclave gastronómico en cercanías del Newman como excusa para cruzar datos. Uno de los comensales llegó con el recién salido, aún estaba tibio, informe que sacó la prestigiosa consultora Oxford Economics sobre Argentina: “Macri’s gains under threat from global trade turnoil”. El informe especial sobre las elecciones concluye que, conocidos ya los candidatos seleccionados, el interés se centrará en la brecha de votos entre el presidente Macri y el retador Alberto Fernández. Dicen que esperan una ventaja para Fernández, pero como lo demuestran los resultados electorales anteriores, ni siquiera una diferencia de ocho puntos es insuperable. Le ponen una ficha a Macri en el sentido de que desde mayo recuperó más de 9 puntos por lo que se puede predecir una repetición de su victoria presidencial de 2015 (aunque Fernandez emerja como el ganador de las PASO). Claro que, señalan que es probable que el impulso de la campaña del Presidente se base en la desaceleración de la inflación (gracias a la estabilidad del tipo de cambio, N.d.R.) y en una economía que se recupera gradualmente. “Pero las perspectivas de recuperación y reelección de Macri están amenazadas por la escalada de la guerra comercial chino-estadounidense, ya que el peso sigue siendo la moneda emergente más vulnerable”, advierten. Oxford espera que Macri siga mejorando a medida que la economía se recupere gradualmente y la inflación continúe desacelerándose en los próximos meses. Aún así, igual una segunda vuelta parece inevitable. Y concluyen que “el peso es una amenaza para Macri porque sigue siendo la moneda emergente más vulnerable a las crisis monetarias. Una gran depreciación del peso que desencadena otra explosión de la inflación dañaría severamente las posibilidades de reelección de Macri quien podría tener la mala suerte de que una guerra comercial se intensifique en el momento equivocado”.

Al respecto en otro “after” un economista cercano a la polarización trajo consigo los pronósticos del IIF sobre el yuan. Según los modelos predictivos de la entidad (que parte de la base que los tipos de cambio flexibles son amortiguadores destinados a proteger a los países de los impactos adversos como una suba de aranceles) estima que la última ronda de aranceles anunciados por Trump (10% sobre u$s300.000 millones) puede traducirse en una caída del 6% del yuan frente al dólar. Esto implicaría que del nivel de 6,90 llegaría a cerca de 7,30. O sea, lo que pasó sería el comienzo. Se habló también del escándalo Burford Capital (subió 25% tras caer 40% por sospechas de manipulación de resultados contables), el oro concentró la atención de todos tas rozar los u$s1.500 la onza. La guerra comercial y el derrumbe de los rendimientos de la deuda soberana explica el boom o más bien el rol de refugio. Siguen las apuestas. ¿Hasta dónde?

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