Economía

Lo que se dice en las mesas

Argendólares derraman más tranquilidad. Mucho ruido con el pago de vencimientos de ON. Planchan rulito y engominan al rulo. Un bono sólo para arriesgados. Puchero de economistas en el Jockey. "Reperfilan" el andar del próximo gobierno. Audaz jugada contra el Oráculo de Omaha.

Por suerte la fiebre de los depositantes bajó algunas líneas (la caída de argendólares bajó a u$s200 millones diarios). Igual hacen falta más dosis de paracetamol e ibuprofeno. Pero en las mesas resuenan las quejas sobre las improvisaciones de los nuevos controles y restricciones. Está claro que la administración anterior dejó todo encorsetado y cuponado, no se lució para nada por dejar ni ser creativo a la hora de administrar la seca. Pero el actual “dream team” y sus sucesivos recambios y ajustes tampoco se luce ni distingue por la astucia y habilidad cuando se impone la realidad. “¡No pegan una!”, se lamentan en el mercado. Más allá de los líos que siguen apareciendo día a día por la nueva regulación, ayer el epicentro del volcán fue el tema de una ON de IRSA, que venció el lunes, y no le dejaron pagar en dólares divisa a los que la tenían en el Euroclear, pese a que la compañía ya había acreditado los fondos para todos. “Les están diciendo que la paguen en MEP. Una locura”, señala un conocido hombre del mercado. “La plata está acá. Pero como no son personas humanas no la pueden girar para pagar los bonos. O sea los que tienen el bono de IRSA acá cobraron ayer (por el miércoles). Los de afuera aún no. Espero lo arreglen rápido”, explicó “El Escocés”, legendario gestor de fondos amante del golf y de las maltas de las islas británicas. Porque dar señales de defaults técnicos no ayuda para nada.

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Letes. Lo que se le viene al próximo gobierno por el reperfilamiento.
Letes. Lo que se le viene al próximo gobierno por el "reperfilamiento".

En cuanto al famoso “rulo”, para algunos como “El Chapa”, gestor y sobreviviente de la odisea política de 2001, esta operación financiera restringida por el BCRA desde ayer, los enloquecía y dejaba poca plata a las sociedades de Bolsa. “El verdadero negocio es el ´contado con liqui´ que no le saca dólares al BCRA, mientras que el “rulo” potenciaba el drenaje de reservas”, comentaba ayer el “Chapa” tras salir de un evento organizado por Thomson Reuters. Para los más avezados halcones del mercado la nueva regulación de la CNV no hizo más que achicar la brecha entre el dólar MEP y el cable. El balance: pierden los pequeños inversores y ganan las manos bien grandes que arbitran el ´contado con liqui´ contra MEP sin límite. Un operador le ejemplificaba a un colega: trae Bonar 24 de afuera, vendéselo a un ahorrista que compró los u$s10.000 oficiales, girá, sin límite, esos dólares al exterior y comprá Bonar 24. Y así sucesivamente. El rulito se cierra cuando el ahorrista vende el Bonar 24 en pesos. Y al BCRA no le pasó nada. Mientras cerraban las posiciones ambos operadores comentaron que el mercado del dólar futuro sigue con bajo volumen y cada vez más disociado del dólar sociado del dólar.

En otra mesa se debatía que era un error entender que la razón de la nueva medida contra el “rulo” es la ampliación de la brecha entre el dólar oficial y el que surge de las operaciones de bonos. Sin embargo, muchos discrepan, y sostienen que esa brecha es resultado, precisamente, de los controles sobre el mercado de cambios. Profetizan que las nuevas medidas del “rulo” no reducirán esta brecha y en cambio estarán en el patíbulo si no logran evitar que continúe creciendo. Vale recordar que la brecha hoy en más del 15% en el anterior cepo K no superaba el 8% al principio, pero luego llegó a más del 50%. A la hora de las pistas, un bonero ofreció a los amantes del riesgo y de sangre fría poner fichas en el TJ20 (el Bono del Tesoro a tasa de política monetaria). Si no pasa nada, ponés $500 hoy y en unos meses cobras más de $1.800. Obvio, no es para cualquiera.

Un grupo de economistas y excompañeros de la UBA inauguraron la temporada del tradicional puchero del Jockey Club, para amenizar la crisis. Fiel crisol de ideologías y posiciones políticas este grupete de economistas, algunos en función pública, comentaron la lectura de los bancos de afuera sobre el default. Al respecto, un comensal comentó el “reperfilamiento” de las Letes (ver gráfico aparte) y cómo le pegaba al próximo gobierno desde el arranque. Ocurre que se esperaba que el perfil de la deuda de corto plazo del Tesoro (setiembre a diciembre) vía el proyecto de ley se suaviza en este y el próximo año. Así el Tesoro se evita de pagar más de u$s7.000 millones con vencimiento en septiembre. Pero en 2020 la Tesorería tendrá que, entre enero y marzo, devolver o hacer roll over de más de u$s4.500 millones en cada mes. Otro futuro dolor de cabeza.

En lo que sí hubo consenso a los postres fue que la premura y eficacia del Congreso para sacar leyes que aumentan el gasto público, más allá del tema social. Si todo el año trabajaran así, pero con prudencia y responsabilidad, sería otra cosa. Al café se unieron otros excompañeros que traían algunos datos de afuera. Uno de ellos contó sobre la gran apuesta bajista contra el legendario multimillonario inversor, Warren Buffett. Es que alguien compró cerca de u$s3 millones en opciones “put” con un límite de u$s220 para enero de 2021 de las acciones clase B de Berkshire Hathway (la empresa de Buffett). Una opción “put” es un derecho a vender. El inversor la compra cuando anticipa caídas. Fija el precio a partir del cual va a empezar a ganar dinero. En este caso, si los títulos clase B de Berkshire Hathaway caen por debajo de los u$s220 dólares. Actualmente, cotizan en u$s210. Suele ser una jugada más cortoplacista. Por eso en el mercado investigan si alguien sabe algo. Lo que llama la atención es la fecha de expiración: enero de 2021. Algunos sospechan que es una apuesta al teóricamente delicado estado de salud de Buffett que cumplirá en ese año los 91 años. Al respecto, el economista aportó otro dato: Buffett no es infalible ya que su última bestia negra, la Kraft Heinz, lleva perdidos más de u$s5.000 millones en lo que va de 2019. Veremos. Por último comentaron la llegada del día “D” finalmente, en referencia a la reunión del BCE, que decidido recortar sus tasas de depósito en 10 puntos básicos hasta el –0,50% y reintroduce el programa de flexibilización cuantitativa, con la compra de 20.000 millones de euros por mes desde el 1 de noviembre. La lectura: Draghi optó por la prudencia y se guardó la carta de nuevas medidas monetarias en las próximas sesiones. Esto no gusta mucho al mercado, especialmente al sector bancario.

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