Economía

Lo que se dice en las mesas

Los riesgos de reestructurar sin reglas. Todos quieren energía. Sandleris, a full en Washington. Clamó por consensos básicos. Afuera hacen cuentas. El gato ya fue. Pero Alberto no la tiene fácil.

“Se viene el segundo” y la apatía de la gente, frente al próximo debate presidencial en nada cambió. En las mesas financieras se habla de lo que viene, pero los que transitan por la economía real y social sintonizan otro canal, el de la dura realidad, y no miran más allá del día a día, a la espera de que el próximo presidente despeje los nubarrones de dudas que se ciernen sobre la economía argentina. En las trincheras financieras de la City se siguen escuchando los reclamos de los reperfilados inversores (en esta sección se adelantó que en la industria esperan una ola de reclamos judiciales de parte de los cuotapartistas que aún no cobraron). En tal sentido, un conocido gestor local hacía hincapié en el error de la CNV que dejó libre albedrío para reestructurar. “Es cierto que no podía sacar una solución única para todos los fondos, pero se ha generado una anarquía que deja muchos heridos”, explicaba. Con relación a la política, nadie espera, por más que se escuchen clamores, que Alberto Fernández adelante su gabinete y menos el económico. De modo que hasta el 28 no se conocerían nombres concretos. Mucho ruido y pocas nueces. Si mucha puja por el área energética. Entre las inundaciones bonaerenses, el IPC de septiembre (5,9%), las crecientes brechas cambiarias, la caída de las ventas y demás yerbas, la atención de la gente ni repara en el próximo superclásico, que ya de por sí impactará en los ánimos populares.

Mientras tanto, en el exterior sigue la acción, ya que a nivel local ni el devaluado Coloquio de Idea sacude el avispero. Por un lado, ayer el titular del BCRA, Guido Sandleris (¿seguirá en su cargo después del 10-D?) estuvo muy activo intentando calmar la ansiedad del establishment político y financiero de Washington. Primero disertó en la Reunión de la Junta de Gobernadores de Bancos Centrales del CEMLA (Centro de Estudios Monetarios de Latinoamérica) junto a sus pares de España, México, Chile y Colombia. Pero el plato fuerte vino después, en el mítico hotel Mayflower, donde el JP Morgan organizó un encuentro con 250 inversores internacionales. Sandleris se tomó una hora para su presentación, en la cual buscó transmitir que si los argentinos quieren que un proceso electoral no sea disruptivo para su economía, necesitan una economía más sólida, y para eso son necesarios los consensos básicos sobre los principales pilares de la economía. El lleno completo del salón reflejó la avidez por conocer más de la crisis argentina.

Por otro lado, hubo cónclaves en Londres, en el preludio del acuerdo por el brexit y en Nueva York antes de la Asamblea del FMI. El común denominador es que Argentina se dirige hacia una reestructuración de la deuda. Pero a la uruguaya no sería suficiente. Temen que las políticas esbozadas por el Frente de Todos fecunden un colapso sobre todo fiscal y monetario. Hubo muchas pistas sobre dónde están poniendo el ojo los inversores externos. Ampliaremos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario