Economía

Lo que se dice en las mesas

 Sandleris celebró su Halloween monetario.  ¿Qué están haciendo los grandes inversores tras la movida de la Fed? La ruta de la negociación de la deuda. Atención al Bonar 24.  Ticket to Santiago vs. transición. ¿Se activó la Leliq? Pese al supercepo, el billete para arriba y brecha inquietante.

En la víspera de la Noche de Brujas el BCRA siguió apretando el cepo mientras el desarme de las Leliq genera dudas en el mercado. No hay duda de que si algo caracteriza a los equipos económicos de Cambiemos es su afán por ir detrás de los acontecimientos. Tras la implementar el cierre del cerco cambiario con los u$s200 mensuales, alguien en el BCRA se acordó de los desmanejos provocados por el cepo en 2011, por eso ayer prohibieron la operatoria con fichas de casino, los retiros en el exterior y otras transacciones más. Nada llama la atención. Solo la lenta reacción de los funcionarios. Comenzada ya la transición hacia el 10 de diciembre el mercado espera señales concretas de qué piensa hacer Alberto Fernandez, no sólo con la deuda que ha quedado en un soberano limbo. La clásica danza de candidatos a ocupar ministerios y secretarias está a la orden del día. Lo cierto es que más allá de algunas segundas líneas, al parecer Don Alberto se tomará su tiempo para diseñar su gabinete y terminar de entretejer la telaraña gubernamental que lo blinde de propios y extraños. Rumores por doquier en una transición que, por ahora, se muestra civilizada. Veremos cuánto dura. Mientras tanto los operadores esperan que una vez dejado atrás octubre, que suele ser malo, marcando piso en los índices, aunque esta vez fue atípico con caídas fuertes al inicio para luego recuperarse, hacen pensar en el rebote puede continuar. En Wall Street señalan que es un momento estacionalmente alcista marcado por el “efecto Halloween”, que implicaría ver más subas a corto plazo. Para los analistas no hay ninguna señal técnica más potente que Wall Street siga en máximos.

Un banquero recién llegado de Nueva York, partícipe de varios encuentros entre hombres del Gobierno y del albertismo con fondos y bancos de inversión, trajo algunas lecturas sobre el momentum. Por un lado se cree que es poco probable que la tercera baja de la tasa en EE.UU. de parte de la Fed obstaculice la tendencia de toma de riesgos de los inversores, mientras que, en general, el sentimiento hacia las acciones mundiales parece estar mostrando más fuerza subyacente de lo que se había previsto. Al respecto algunos colegas lo interrogaron sobre qué estaban haciendo los grandes inversores en Wall Street. Según les comentó, los inversores institucionales han continuado las compras de futuros de renta variable estadounidenses siguiendo la tendencia después de haber recortado estas compras en alrededor de un 50% durante la corrección del mercado de octubre. Y agregó que, como tal, los inversores institucionales tienen cierto margen de maniobra para acumular posiciones largas. Es que los hedge funds macro global todavía están comprando bonos estadounidenses en medio de posibles dudas sobre nuevos aumentos en los rendimientos. Sin embargo, los inversores institucionales en realidad han estado cerrando posiciones largas en los futuros de bonos. El rendimiento del 1,76% es un nivel clave para el posicionamiento de los inversores institucionales. A menos que el rendimiento de los bonos a 10 años de EE.UU. perfore ese nivel a la baja, es probable que los largos continúen siendo liquidados. Sobre el mercado local solo aportó (parece que se guardó inside information) que el tema negociación de la deuda tendrá el siguiente recorrido: legislación local, legislación extranjera y por último,el FMI. Aún todo muy verde. Lo cierto es como advierte la gente de NEIX la semana que viene el Bonar 24 corta cupón y hacia fin de año vencen intereses de deuda por aproximadamente u$s2.030 millones (ley local) y u$s1.006 millones (ley extranjera).

Almuerzo de gestores en cercanías del Malba, varios de ellos riverplatenses más inquietos sobre dónde se jugará la final de América que en la transición, donde el tema Leliq duró hasta el café. Uno de ellos señaló, para ilustrar el ánimo del mercado, que muchas grandes empresas habían adelantado el pago de salarios porque tenían temor hasta a la cuenta corriente de lo que podía pasar el lunes pasado tras los comicios. Menos mal que no hubo balotaje en CABA sino hasta quizás no hubieran decidido lo del cepo. Según recabaron con colegas de EE.UU. hay preocupación porque la situación se está deteriorando rápidamente y no se está pensando en ningún plan integral. A todos les preocupa el panorama monetario. La demanda de dinero se cae y ante eso el BCRA aumenta la liquidez. Temen un rebote inflacionario muy grande en pocos meses si sale mal. Respecto de la deuda siguen pensando en el caso ucraniano pero hay un wishful thinking de que sea más cercano a la uruguaya, lo cual no tiene sentido. Uno de los comensales mostró una planilla de la gente de IEB donde proyectan el actual nivel del contado con liqui compatible con la situación patrimonial del BCRA y tendiendo hacia $90 en la medida que se avance a diciembre. Los motivos son claros: las reservas seguirán cayendo por el pago de deuda y los pasivos monetarios aumentando. La brecha es el tema. Ahí otro gestor aportó un dato histórico de PPI: desde 1963 en 24 de 57 años hubo control cambiario. La brecha promedio desde 1963 fue 20%. En los años con controles subió al 55% con un pico de 110% entre 1971/75. Entre 2012/15 la brecha promedio fue 53% con techo en 80% previo a la devaluación de enero 2014. O sea la brecha llegó para quedarse. Hacia fin de año ven así el dólar no oficial bien arriba por lo que el oficial debería acompañar para no disparar la brecha con el consiguiente impacto inflacionario. ¿La bomba de Leliq se activó? Ampliaremos.

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