Economía

Lo que se dice en las mesas

¿Se viene el Peruca Plan? Desafío regional para Alberto. ¡Un maquinista para el Central! Guarda con el Cepo Trans. El colchón verde da aire. La Cumbre de los capitanes. Festichola en el Faena Art.

Mudanza. Transformación. Metamorfosis. Son tiempos de transición. Hacia qué, nadie lo tiene claro. El público en general y el mercado no son ajenos a eso, están en modo indiferencia. Entre el slow motion y el modo avión. Se velan las armas a la espera de novedades. Pero concretas. ¿Qué harán? ¿Quiénes? ¿Cómo? Ola de rumores, especulaciones, trascendidos, lluvia de oportunistas en busca de algún cargo en los distintos bunkers operativos descentralizados de la calle México. Según con quién y con cuál bunker se hable es el tenor del presunto plan y sus probables ejecutores. Pero Don Alberto procura llegar lo más cerca posible del 10-D para dar a conocer su gabinete, equipo económico y lineamientos generales.

Pero lo cierto es que entre las mesas de operaciones locales y extranjeras existe el convencimiento de que no hay que esperar ningún plan integral ni de estabilización a los que los argentinos se acostumbraron en las últimas cuatro décadas. De lo que más se habla, como probable programa a partir del 10-D, es lo que ya en el mercado bautizaron, cariñosamente, como el “Plan Peruca”. En los próximos días daremos algunas pistas sobre los pilares de este plan, por lo pronto lo que hay que saber es que todo está al borde del desfiladero. Y sobre todo, se viene un verano movido. Hay casi un requisito sine qua non para poder empezar a pensar en que hay una chance: acelerar la negociación de la reestructuración de la deuda para aspirar a sobrevivir al verano. Para eso resulta imperioso que el presidente electo calibre bien la estrategia de la política exterior, porque si acierta en ella tiene chances de acertar en la economía. De lo contrario, no. Mucha muñeca, calle, barro, rosca y política serán necesarios para quedar bien con Dios y con el Diablo. O sea, posicionarse entre el eje Bolsonaro-Trump y el de Maduro. Al respecto, la cumbre del “Grupo Puebla”, hoy y mañana en Buenos Aires, es un gran desafío o más bien un problema para Don Alberto, quien luego del sorpresivo y fenomenal gesto de apoyo de Trump debe procurar no alejarse de Washington.

Sin bases ciertas sino más bien especulaciones y conversaciones, el menú de pasos del “Peruca” promete tener una buena entrada de emisión monetaria y de postre un moderado atraso cambiario, entre sus principales platos. Por eso no extrañará ver en el sillón del BCRA a algún amante de la maquinita o de los helicópteros Bernankeros. Aquí retruenan los contrapuntos entre unos y otros, entre quienes temen una hiperinflación y los que creen que hay margen dado el bajo nivel de monetización de la economía. La única verdad es que, sin duda, será una gran apuesta. De todo esto hablan los hombres de negocios por estos días. Sus pares del mercado, que empezaron a relajarse con las primeras fiestas de fin de año, consideran al actual control de cambios como un Cepo Trans, porque lo consideran transitorio. Y hablando de transición, en el mercado se respira cierto clima de enrarecimiento en la transición hacia el 10-D.

En los principales encuentros mensuales entre gurúes y clientes, la inflación está a la orden del día. Ven un noviembre mayor que octubre y un diciembre bien alto. Y para adelante, una inflación anual del 40% la consideran ¡exitosa! La próxima semana Buenos Aires es sede del congreso anual del acero regional que promete el desembarco, no solo de expertos mundiales de la industria y sectores afines sino de los principales capitanes del acero mundial. Será, sin duda, epicentro de la transición política. Como termómetro del momentum, parece que no asiste ninguna autoridad nacional, salvo el ministro Sica. Ningún presidente se perdería estar ahí, aunque sea saliente. Menos los aspirantes a sucederlo. Son otros tiempos. Donde sí hubo jaleo fue en la fiesta del MAE, en el Faena Art. Se habló mucho de que el tipo de cambio daba buen colchón al próximo gobierno. Incluso, para dejarlo invernar un rato. “Por algo ya Alberto no habla de querer un dólar a $80”, comentaban entre canapé y canapé. Sobresalió la buena onda entre el anfitrión y la gente del Rofex, sus máximos referentes, Franza y Ponte (volvió a lucirse en el karaoke), parece que bailaron hasta morir. El caso BLD sigue en boca de todos. Los invitados ahogaron sus penas eleccionarias y ya ven negocios en energía y consumo. Sonó mucho el nombre de un conocido hombre de familia del mercado, para ocupar la CNV. Pista: participó en muchas colocaciones de deuda de este Gobierno. Estuvieron Fernando Negri, Hernán Finkelstein, Martín Paladino, Javier Marcus, Juan Rechter, y Allaria, De Carli y Buchi, entre otros.

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