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Los cortes eléctricos, la nueva realidad que golpea a Venezuela

Caracas sufre lo que padecieron varios estados del interior durante años. Las instalaciones corren el riesgo de quedar obsoletas.

Valencia y Maracaibo - Los dos apagones que en menos de un mes afectaron a Venezuela hacen temer que los cortes se conviertan en la nueva normalidad, incluso para quienes están acostumbrados a ellos, como Gustavo Mercado.

Abogado en Valencia, a dos horas de la capital Caracas, Mercado lleva tiempo sufriendo la irrupción del servicio. “Esta tragedia que está viviendo Venezuela comenzó hace años en el interior del país y no se veía afectada Caracas. Pero llegó a la capital”, sostuvo el hombre de 42 años, preocupado que las próximas fallas eléctricas duren más tiempo. “La crisis se uniformó en el país”.

En su ciudad, la luz aún no llegaba más de 24 horas después de que se suspendiera el suministro en más de la mitad de los estados de esa nación petrolera. El anterior apagón nacional del 7 de marzo se prolongó por cinco días.

Venezuela tiene las mayores reservas petroleras del mundo y un inmenso potencial hidroeléctrico, pero enfrenta una crisis en el sector desde hace varios años debido en gran parte a la falta de mantenimiento de la infraestructura, según especialistas. La recesión económica y la hiperinflación agravaron el problema.

Hasta este año, los cortes no habían llegado a la capital hasta hace unas semanas, haciendo que el problema gane notoriedad en las noticias fuera del país y sembrando la sensación entre los venezolanos de que la situación empeora.

“Ojalá que con los apagones en Caracas se pueda hacer algo, todo el mundo reaccione”, dijo María Meléndez, una costurera en Punto Fijo, una ciudad costera al oeste del país, que ha tenido que reemplazar electrodomésticos dañados en apagones previos. “Decían Caracas es Caracas, y lo demás monte y culebra. Ahora también Caracas será monte y culebra si seguimos así”, agregó.

“La nueva normalidad eléctrica es de mayor vulnerabilidad y de menor confiabilidad”, afirmó Miguel Lara, ingeniero eléctrico y expresidente de una oficina estatal responsable de la operación del sistema eléctrico.

Cada interrupción del servicio eléctrico implicará una respuesta más lenta, según los especialistas, de manera que los venezolanos tendrán que esperar más horas para recuperar el servicio que, cuando se suspende, afecta también el servicio de agua, la telefonía y el transporte subterráneo.

Unas de las zonas que sufre más por la falta de energía es Zulia, uno de los principales estados petroleros. En su capital, Maracaibo, más de 500 comercios fueron saqueados durante el apagón de principios de mes. “Me alegra que también en Caracas estén sin luz, porque el Gobierno tenía como en la gloria a los caraqueños. Ahora que sepan lo que es bueno”, dijo Manyenis Mendoza de 40 años, asustada por el recrudecimiento de la crisis eléctrica. “Tengo pánico y no hay agua”, dijo la ama de casa cuando caminaba en busca de comida en Maracaibo. “Esto se salió de control”.

Agencia Reuters

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