Espectáculos

Los escalofríos de "It", con prioridad argentina

El capítulo dos de la historia de Stephen King (quien hace un cameo), cuya resurrección en los cines se le debe al realizador bonaerense, se verá desde el jueves próximo, antes que en el resto del mundo.

“Queriamos estrenar ‘It - Capitulo 2’ en la Argentina”, dice a este diario Andy Muschietti. “Hasta ahora sólo se había visto en preview en los Estados Unidos, en versiones sin los efectos visuales ni la música completados, y nuestro público responde de modo muy distinto al norteamericano. Se ríe en otras partes, se asusta en otras, y llora en escenas distintas. Aquí tenemos todos nuestros amigos desde los tiempos del colegio y era importante para nosotros verla la película terminada junto a ellos”.

Andy y Barbara Muschietti son argentinos, hermanos, y respectivamente director y productora de “It”, adaptación de la novela de Stephen King sobre un payaso espectral cuya primera parte fue un éxito de taquilla que recaudó unos 700 millones de dólares en todo el mundo y, de algún modo, relanzó el cine sobre novelas del autor de “El resplandor” y “Carrie” (hace poco se vio la nueva versión de “Cementerio de animales”).

Con este éxito inigualable y casi inédito para cineastas criollos, la segunda parte de “It”, que se estrena la semana que viene en el país y luego en el resto del mundo, tiene mas presupuesto, es más larga y exhibe una relación mas estrecha con el gran escritor, que hace una aparición en el film sobre la que los hermanos Muschietti suplicaron a los periodistas presentes en la conferencia de prensa que no explicitaran demasiado, aunque podemos decir que incluye unos toques gauchos sorprendentes. “Le pedí a Stephen King que hiciera un cameo en el film, y él me dijo que por él no había problema, pero que debía advertirme que era mufa en cuanto a aparecer en películas sobre sus novelas: cada vez que hacía un cameo, la película resultaba un fracaso. Pero, como no soy supersticioso, le dije que lo hiciera, y tuvimos un día de rodaje inolvidable”, cuenta el director.

La extensa novela de King, que muchos consideran una de las más terroríficas del autor, transcurre en un pueblo, Derry, atormentado por un sobrenatural payaso siniestro que cada 27 años aparece en el lugar para secuestrar niños. La novela original intercala las experiencias de unos chicos que se enfrentan al payaso, con el regreso al pueblo 27 años más tarde de los mismos personajes, ya adultos, para volver a enfrentar al monstruo. Por eso, lo más difícil para la productora fue lograr ensamblar un elenco que no tuviera un protagonista único, sino varios personajes, algunos interpretados por actores del calibre de James McAvoy, Jessica Chastain, el famoso comediante de “Saturday Nigh Live”, Bill Hader, más los chicos del film anterior que ahora también reaparecen en flashbacks.

“Por un lado”, dice Barbara Muschietti, “los chicos que actúan en la el capítulo uno se volvieron famosos, por lo que reunirlos de nuevo nos costó bastante. Y además, en las 16 semanas de rodaje también había que reunir al elenco adulto, y todos tenían compromisos repartidos entre los Estados Unidos y el resto del mundo. Eso fue un problema y lo más complicado fue que Jessica Chastain sólo podía estar 8 de las 16 semanas, por lo que el plan de rodaje fue una locura, incluyendo que hubo que rodar el desenlace en la octava semana de filmación. Para colmo, ella se torció un tobillo en una escena de acción”.

Sobre este tema también aporta detalles su hermano: “En realidad casi todos los actores tuvieron algún tipo de lesión durante el rodaje, lo que es algo lógico ya que teníamos a actores no familiarizados con escenas de acción haciendo tomas difíciles en las que en general no querían ser doblados por stunts. Y encima había escenas completas donde debían estar bajo el agua, o totalmente sumergidos en sangre deambulando por decorados extraños”.

Claramente uno de los detalles que mas preocuparon al director fueron las actuaciones, dado que el elenco adulto debía corresponder a su alter ego niño: “Mi estrategia fue darles libertad a los actores para que estudiaran los gestos y características de los personajes infantiles del film anterior e incorporaran lo que les parezca”. Otro tema es la duración del film, que terminó siendo de 169 minutos, pero que en el primer corte era aun más extenso: “La primera versión duraba un poco de cuatro horas, y ya con un guión de 160 paginas en un momento le planteamos al estudio convertir esta segunda parte en dos películas separadas. Pero eso complicaba mucho la burocracia del estudio, el marketing y esas cosas, y finalmente quedó el guión en su extensión original, y yo fui cortándolo en sucesivos remontajes hasta la duración actual que me parece funciona muy bien. Y fue mi decisión, en eso el estudio no presionó en absoluto”.

El mayor presupuesto se percibe en todo el film, pero especialmente en algunas escenas imaginativas, audaces técnica y conceptualmente, que incluyen alucinaciones surgidas de rituales y hierbas psicoactivas de los indígenas que vivían cerca del pueblo donde sucede la historia. “Eso estaba en la novela, pero no lo usé en el primer film porque era muy ambicioso”, cuenta Andy Muschietti. “Ahora sí lo integré en la historia, y en algunos casos tuve que utilizar distintas técnicas de animación. Hubo muchos bocetistas que participaron en las ideas, y hasta armé un deforme numero musical. Y para lo mas complejo tuvimos el aporte de un estudio de animación canadiense, Rodeo”.

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