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Lucas Delfino: "Hurlingham sigue a la deriva"

ELECCIONES EN EL CONURBANO - El actual subsecretario de Asuntos Municipales de la Nación intentará quedarse con el sillón que hoy le pertenece a Juanchi Zabaleta. Por qué es uno de los candidatos más fuertes de Vidal en el Gran Buenos Aires. Su rol para articular con los distritos nacionales.

Como subsecretario de Asuntos Municipales de la Nación, está a cargo de articular las demandas de los 2.300 distritos de todo el país con el Ministerio del Interior. Además, es concejal de Hurlingham, lugar al que accedió en 2017 luego de ganar las elecciones de medio término. Este año buscará por segunda vez (ya lo intentó en 2015) el sillón local con el fin de cortar 24 años de dominio del peronismo. Se llama Lucas Delfino, tiene 34 años y es una de las cartas más fuertes que pondrá en juego María Eugenia Vidal para terminar de instalar Cambiemos en el Conurbano.

Periodista: Empecemos por tu rol en la Secretaria de Asuntos Municipales. ¿Cómo es la relación con los distritos?

Lucas Delfino: Los escuchamos a todos. Llegamos a muchos donde nunca había estado el Gobierno nacional porque trabajamos con una lógica bien federal. Asistimos con convenios de la Subsecretaría y de obras de Gobierno nacional y del Interior en cuestiones de cloacas, conectividad, internet o energía. Logramos un cambio muy importante y transparentamos las gestiones. Asistimos a más de 1.500 de los 2.300 municipios que hay en el país.

P.: ¿Cómo calificás el accionar de los intendentes?

L.D.: Desde 2018 tenemos un ranking que es el único que se hace en toda Latinoamérica, que cuenta con apoyo del Banco Mundial, por el cual premiamos la gestión a través de una serie de resultados. Y esto contribuye a entender que la calidad de vida se debe discutir en un municipio. Para llevar adelante ese federalismo necesitamos a los mejores intendentes.

P.: ¿Qué cambió?

L.D.: La lógica de cómo venía funcionando el país en donde el municipio que peor hacía los deberes era el más asistido por parte del Gobierno nacional. Con el ranking y el observatorio municipal empezaron a verse mejores prácticas. Es algo que contribuye a que los intendentes tomen un rol preponderante en sus provincias.

P.: ¿Y qué devolución encontrás de parte de los intendentes?

L.D.: El diálogo y la interacción es constante. En la historia argentina, los municipios nunca tuvieron tanta voz. Nunca visitaron tanto la Casa Rosada como en esta gestión. Estoy convencido de que la gestión de Macri es la gestión más federal de la historia argentina.

P.: Te llevo a la coyuntura. ¿Qué tipo de elecciones creés que se van a dar a nivel nacional?

L.D.: Creo que ante tantos desdoblamientos se va a provincializar mucho, como fue el caso de Neuquén. Y se van a validar mucho las gestiones de los gobernadores y de los intendentes. Los nuevos liderazgos locales van a crecer mucho más.

P.: Y como alianza nueva, ¿cuál es la fuerza de Cambiemos en los municipios?

L.D.: Cambiemos se está consolidando con dificultades. El PRO creció en estos tres años y el radicalismo logró un lugar de centralidad. Hay que madurarlo juntos. Hay tensiones, pero de las buenas. Que forman parte del crecimiento. En el interior, el radicalismo tiene un peso territorial más importante, sobre todo en el norte. Pero en el Conurbano hay un sesgo más de Cambiemos. Es una lógica que va a ir creciendo. Estamos viviendo un momento histórico. Lo que no puede suceder es que una candidatura ponga en riesgo un proyecto político disruptivo.

P.: Te escuché decir que “lamentablemente el candidato elegido no siempre va de la mano del más capacitado”. ¿Y entonces?

L.D.: La dinámica de la política es particular. El candidato ideal es el más capacitado. Pero no sólo tenemos que tener el más capacitado sino el que más votos logre para poder transformar la realidad. El trabajo es encontrar ambos. En el caso que tengamos un dirigente con un gran apoyo popular hay que prepararle un buen equipo. Muchas veces lo que se necesita es un líder.

P.: ¿Qué tipo de candidato sos vos para Hurlingham?

L.D.: Uno que quiere que el vecino de Hurlingham vuelva a sentirse orgulloso de su Ciudad. Estamos preparando las cien propuestas para transformar el municipio

P.: ¿Qué reclama el vecino?

L.D.: Lo primero que surge es el tema de la inseguridad. El vecino no quiere hacer un operativo para entrar al auto. Hurlingham está abandonado. Queremos crecer de manera ordenada y sin perder identidad. Estamos en un momento de quiebre. Si no retomamos el camino, Hurlingham va a ser una ciudad más del conurbano.

P.: ¿Cómo evaluás la gestión de Zabaleta?

L.D.: La gestión de Zabaleta fue más continuidad que cambio. Hurlingham sigue a la deriva y vemos municipios vecinos que avanzaron mucho en infraestructura y seguridad. Lo único que creció en Hurlingham son los empleados municipales: pasaron de 1.200 a 2.800.

P.: ¿Cómo se administran los recursos locales?

L.D.: Cada peso de Hurlingham tiene que llegar a obras que mejoren la calidad de los vecinos. Va a tener un presupuesto de 2.500 millones de pesos y no tenemos estructura municipal. No se sabe cómo es la distribución presupuestaria y no nos contestan los pedidos de informe. Siguen las peores prácticas del Conurbano. Cada vez que quiero organizar un encuentro con vecinos en una confitería, los comerciantes le tienen miedo al apriete, a que los cierren.

P.: Ganaste en 2017, pero la realidad del país hoy es otra. ¿Cómo te ves para las elecciones?

L.D.: Venimos creciendo como espacio en el distrito. En 2015, sacamos 29 puntos; y en 2017, 41. La dificultad económica nos plantea un escenario más complejo que entonces, pero estoy convencido de que vamos a ganar porque la gente no sólo va a votar por la economía sino por las luchas que se lleva a cabo en toda la provincia ya que nadie quiere volver a la desidia de exgobernadores. Vamos a generar un cambio en serio.

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