Política

Macri cerró campaña y rogó a bonaerenses: "No se pierdan a Vidal"

Fuerte defensa de la gestión. Críticas al "pasado". Miguel Pichetto terminó en Misiones la "gira de los puchitos".

Mauricio Macri repitió la cábala 2015-2017 y cerró la campaña de Juntos por el Cambio -otrora Cambiemos- en Vicente López, de cara a las PASO del domingo próximo. Tras semanas de tensiones y encuestas operadas a diestra y siniestra, el jefe de Estado apuntó la mira principal en Buenos Aires y pidió a los votantes que “no se pierdan” a la gobernadora y candidata a la reelección, María Eugenia Vidal.

El primer mandatario venía de cerrar anteayer su campaña por el interior del país en Córdoba. Macri pinceló a ese distrito como su “San Cayetano” electoral, en sintonía con la celebración religiosa que se realiza cada 7 de agosto. Allí tiene camino liberado por la boleta corta que impuso en el PJ local el gobernador “friendly”, Juan Schiaretti (PJ).

Buenos Aires tiene una dura compulsa entre Vidal y el camporista Axel Kicillof, quien irá atado a la fórmula de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner. Ayer, el ministro de Seguridad bonaerense y primer candidato a diputado nacional, Cristian Ritondo, marcó el rumbo del acto al recordar que los intentos de minimizar las amenazas recibidas por la actual gestión fueron obvias debido a que “ellos no dieron pelea, miraron para el costado, si fueron parte del problema de la droga en la provincia”.

También hizo uso de la palabra el actual vicegobernador y candidato a reelegir, el radical Daniel Salvador, quien ató al cristinismo con el populismo. “Es la mentira, el relato. Es la corrupción, lo que nos hace bajar los brazos y termina con la cultura del trabajo y que todo se puede hacer sin esfuerzo. Vamos por transparencia y honestidad, por un gobierno que definitivamente termine con el populismo como terminamos en 1983 todos los argentinos con la dictadura. El desafío es terminar el populismo juntos y con un presidente que va al frente”, expresó.

Por su parte, Vidal destacó que “por primera vez en 90 años” se tendrá “un presidente no peronista que va a terminar mandato y que puede volver a ser electo”. Cerca suyo estaba el acompañante de Macri en el ticket presidencial, el senador justicialista Miguel Pichetto. La gobernadora bonaerense nombró después de mucho tiempo al jefe de Gabinete, Marcos Peña: manifestó que el funcionario “condujo con tenacidad, temple, pensando en la Argentina de largo plazo”, y enalteció a su jefe de Gabinete en la provincia, Federico Salvai.

No pasó inadvertida la mención a la miembro fundacional de Cambiemos y referente principal de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. “Fue una de una de las primeras mujeres que alzó voz para cuidar a los argentinos”, resaltó. Sobre el final, y tras dar diferentes datos de su gestión -en educación, salud y lucha contra el narcotráfico, entre otros puntos-, Vidal señaló: “No estoy acá por cargo ni vine a hacerme rica. Quise a venir a dar las peleas que nadie se animó para vivir mejor”. Y remató: “Mi corazón está en esta provincia, por eso les tengo que pedir que me sigan sosteniendo la mano. Ahora los necesita otro bonaerense -en referencia a Macri- que nos sostuvo y acompañó mucho en estos años, que dio peleas muy difíciles”.

El presidente fue el último orador y se emocionó al hablar de Vidal, a la cual sintetizó en “admiración, cariño y respeto”, e ironizó: “Tal vez estoy más sensible porque es el día del gato”. Ese apodo fue utilizado en los últimos años por el cristinismo y se convirtió en una herramienta útil para el oficialismo, es decir, todo lo contrario al objetivo inicialmente buscado.

Macri no olvidó los desafíos de cara a un segundo mandato: “Los cambios de raíz llevan tiempo y aparecen dudas y angustias. Ni hablar en el conurbano, donde ha habido más mentira, resignación, pero sabemos del esfuerzo que están haciendo. Esto no es en vano, tenemos construidas las bases para el futuro”. Más tarde, agregó: “Imaginemos lo que vamos a lograr con un poquito de viento a favor y con todas las bases. Imparable”.

Si bien Pichetto no habló durante el acto, el experimentado legislador peronista finalizó ayer en Misiones la “gira de los puchitos”, una dura puja por sumar dirigentes, legisladores, fotos, abrazos empresarios y sindicales para arañar todos los votos posibles y aprovechar los errores “técnicos” que regaló la fórmula de los Fernández en las últimas semanas.

No fue para nada menor el trabajo de Pichetto, ya que a los contactos telefónicos usuales con muchos gobernadores PJ -hoy teñidos de camporismo- se sumaron dos comidas llamativas: la que tuvo con los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa) la semana pasada -que contó Ámbito Financiero- y la de anteanoche con Hugo Passalacqua (Misiones), quien integra el partido local Frente Renovador de la Concordia, que irá con boleta corta. Durante su estadía, el senador se juntó con los precandidatos de Juntos por el Cambio: el más aplaudido fue el joven y prometedor Pedro Puerta.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario