Economía

Macri lanza hoy paquete para reconquistar a la clase media

El costo fiscal de las medidas será negociado en semanas con el FMI. La mejora en los salarios se aplicará desde la liquidación de sueldos de agosto. Habrá créditos subsidiados para pymes.

El Gobierno lanzará hoy el último paquete económico de la gestión de Mauricio Macri, con un único objetivo: lograr reconquistar los votos de la clase media urbana, que casi masivamente abandonaron al oficialismo en las elecciones del domingo pasado. Será un grupo de medidas, comenzando con una importante suba del mínimo no imponible de Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia; beneficio que se aplicaría ya desde los salarios de agosto, pero que no tendría carácter retroactivo. La intención del Gobierno es reglamentar la norma vía decretos y resoluciones generales de Hacienda y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP); salteando el Congreso. El paquete incluirá además dos medidas esperadas por las pequeñas y medianas empresas: un mejoramiento de los planes de pagos de deudas impositivas a tasas subsidiadas y líneas de crédito rápido y ejecutivas. Además habrá beneficios para los jubilados, el alza del salario mínimo no imponible y congelamientos en las subas de tarifas programadas para el segundo semestre.

El anuncio estrella de hoy será la mejora en el impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, una medida que beneficiaría directamente el salario de unos 2 millones de personas. Los números finales de las nuevas bandas se conocerán hoy, pero se habla de un traspaso de 38.000 a 70.000 pesos mensuales. Fuentes oficiales afirmaban ayer que la reglamentación del beneficio se aplicará directamente a través de un decreto (podría ser DNU), acompañado por resoluciones de Hacienda y la AFIP. La idea es que para la próxima semana todas las regulaciones estén ya publicadas y ejecutadas, para que en la última semana de agosto, las empresas ya estén en condiciones de aplicar en beneficio sobre la liquidación de salarios de este mes. Obviamente también estará vigente para los sueldos de septiembre, que los contribuyentes beneficiados percibirán en la primer semana de octubre; con lo que, al momento de votar, ya habrá dos meses de mejora salarial para dos millones de personas de clase media. Según fuentes oficiales, la norma no será retroactiva, pese a que los tributaristas (ver pág. 2) recomendaban extender el beneficio a todo el año por cuestiones legales, al ser Ganancias un tributo anual. Para salvar esta situación, el Gobierno recurrirá a una curiosa jurisprudencia: Cristina Fernández de Kirchner, en agosto de 2013 (también luego de haber perdido elecciones, en este caso legislativas), aplicó una mejora en la presión del impuesto sin la retroactividad; y sin que haya protestas legales de los beneficiados. Siguiendo esta lógica, sólo una ley aprobada por el Congreso podría declarar ilegal esta mejora que prepara el Gobierno; obviamente bajo impulso de la oposición. “Que el kirchnerismo y Massa llamen al Congreso, logren mayoría y volteen la ley; así los diarios titulan que la oposición dejó a los trabajadores sin la mejora”, comentaba, irónicamente, la fuente al comentar la alternativa de una negativa legislativa.

Desde el Ministerio de la Producción de Dante Sica, se preparan dos medidas dentro del paquete. La primera es un plan de créditos subsidiados para pequeñas y medianas empresas, con un doble mecanismo: descuentos de cheques y líneas productivas sectoriales. La intención de la cartera, es que desde el sector público se facilite la entrega de los documentos de pago, con descuentos mucho menores a los que se aplican en el mercado y que hoy por hoy pueden llegar hasta el 75% del total. El mecanismo espejo sería el flamante sistema que opera en la Bolsa de Comercio, y que reduce el costo a no más de 45%. La cartera de Producción también presentará un nuevo plan de pagos para deudas impositivas y previsionales para pymes, con un costo menor al que actualmente aplica la AFIP. En algún momento se pensó en una moratoria. Sin embargo, y luego de dar muchas vueltas legales y políticas, se concluyó que es imposible que una medida de este tipo no tenga que pasar por el Congreso, ya que se trata de una disminución del capital de la deuda.

El Gobierno llamará además a la apertura del Consejo del Salario, para que ya en agosto se reúnan empresarios y sindicatos para decidir la suba correspondiente al 2019 del salario mínimo vital y móvil. Si bien la idea anterior a las Paso era la de aplicar un incremento de entre 20 y 30%; ese porcentaje llegaría ahora al 35 o 40%. Actualmente se encuentra en 12.500 pesos mensuales, y la idea es que supere los 15.000 pesos y se ubique cerca de 16.000 pesos. La medida alcanza a unas 400.000 personas de todo el país, que realizan actividades en sectores como empleos domésticos, construcción o el agro.

El último punto clave del paquete que se anunciará hoy es, claramente, su financiamiento. Ayer se descartó que la fuente de fondos sea una suba en las retenciones 2.0 aplicadas desde el año pasado el ministerio de Hacienda. La idea de financiar el paquete con esta fuente de ingresos, había sido de Nicolás Dujovne, que propuso que los derechos pasen de los $4 actuales a $6; bajo el justificativo de la mejora en los precios relativos luego de la devaluación de esta semana. Esta posibilidad llegó a oídos del flamante ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Etchevehere; que, rápidamente, utilizó su Twitter personal para desmentir la medida afirmando que “en el anuncio de medidas que prepara el Gobierno, no se contempla el aumento de los derechos de exportación”. En realidad la medida de aumentar las retenciones ya había sido tomada por el propio Mauricio Macri luego del mediodía. Sin embargo, el ala política del Gobierno (Miguel Ángel Picheto), fue terminante. Según una fuente oficial “la idea es ganar las elecciones, no perder los votos del campo de Santa Fe y Córdoba”.

La duda entonces es, ¿de dónde saldrá el financiamiento para ese paquete de mejoras para la clase media y empeoramiento para el déficit fiscal primario?. La misma fuente fue clara. “Será tarea de Dujovne hablar con los enviados del FMI que llegarán en semanas a Buenos Aires para que acepten un nuevo desvío fiscal”. Ante la pregunta de si aceptarían o no los enviados de Ricardo Cardarelli este desequilibrio, la respuesta fue algo irónica “es esto, o negociar un waiver con el Cuervo Larroque en diciembre”.

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