Política

Macri: de Los Abrojos a Olivos y con partido que se juega en NY

El Gobierno sabe que sin estabilizar el peso no puede pelear ninguna otra batalla. Dictamen de Lacunza y mesa política en Olivos.

Mauricio Macri sabe mejor que nadie que su principal tarea es pelea por estabilizar el dólar. Todo el tembladeral de bonos y acciones desplomándose, en Nueva York como también sucedió ayer y en Buenos Aires como seguramente volverá a suceder hoy, tiene un correlato esencial en Argentina que es el billete. Controlarlo significa para el Gobierno poder acomodar con algo de paz los 70 días que quedan para las elecciones y sobre todo poder seguir en campaña. En esto el presidente sigue siendo inflexible: continuará intentando entrar en una segunda vuelta. Mucho de eso se habló ayer primero en la Quinta Los Abrojos y luego en la residencia de Olivos con la mesa de Juntos por el Cambio.

Lacunza lo visitó en la casa familiar de Los Polvorines y le llevó su primer diagnóstico. Escuchaban parte del gabinete y Marcos Peña, reconfirmado por los medios en su cargo ya que internamente nunca estuvo en duda que por esos días abandonara la Jefatura de Gabinete.

En la reunión el nuevo ministro de Hacienda le explicó a Macri quienes estarán en su equipo y pasó al tema central que hoy es estabilizar el dólar y llevar, si se puede, algo de tranquilidad a los mercados. Curiosamente ninguna de las medidas que se anunció en los últimos días (baja de IVA en alimentos o congelamiento de naftas) están en la médula de la estrategia que comienza ahora. Todo lo contrario: habrá anuncio de beneficios para jubilados y no mucho mas en materia de recalentamiento del gasto.

De alguna manera el menú será volver a la música que escribió Nicolás Dujovne. Ayer se habló de estabilizar el dólar y cuidar la negociación con el FMI que garantice un visto bueno y el desembolso de los u$s5400 millones. Ese objetivo, a pesar de las declaraciones que hizo sobre los tiempos para el pago de deudas que tensaron los nervios de bonistas, también le conviene a Alberto Fernández, sea como fuere el tiempo que viene de aquí a las elecciones y las chances de triunfo que tenga cada uno.

Mientras todo eso pasaba la Argentina miraba las caídas de bonos y acciones en Wall Street como algo inevitable. Ese escenario posiblemente impactará hoy en las bolsas locales. Alberto F. ya opera a través de Emmanuel Álvarez Agis primero y Guillermo Nielsen después para calmar los ánimos en Nueva York. El incendio no le conviene a nadie, ni siquiera cuando pueda acelerar aún más la transferencia de poder desde el oficialismo a la oposición que se dio tras las PASO. Hay velocidades que no controlar nadie y es mejor, entonces, no llegar a ellas.

De lo mismo le habló Macri anoche en Olivos a Elisa Carrió, Miguel Pichetto, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Mario Negri, Luis Naidenoff, Peña, Mario Quintana y Rogelio Frigerio.

Todo ellos ratificaron pertenencia y la intención de pelear el ingreso al balotaje. Será un torneo que tiene partidos programados en la Argentina pero también en Nueva York y Washington y no todos pueden ser controlados desde Buenos Aires. Los informes sobre el país que pululan por Wall Street son de lectura no recomendada para cardíacos. Los diarios allí tienen visiones que en algunos casos endulzan a la oposición, como la del Wall Street Journal que descubre a Alberto Fernández que lo sorprende desde su poco conocimiento en esas tierras hacia un camino mas firma a la presidencia, y en otros provocan pánico por los pronósticos catastróficos como Bloomberg, que avisa que la caída del peso y el impacto sobre los bonos hará muchos más difícil el pago de la deuda. Es otro partido que aún está fuera de control.

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