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Macrismo regula alquimia electoral a la espera de UCR

Todo el Gobierno espera a la Convención radical para avanzar con la estrategia. Y también para hablar de la fórmula. Sin cambios a la vista. Pese a quejas, el mendocino confirma que no saldrán de Cambiemos.

Alfredo Cornejo endurece posiciones. Pocos tienen la certeza de hacia dónde están dirigidos sus últimos mensajes que en un tono casi furibundo piden ampliar Cambiemos, renovar estrategias y hasta girar hacia otras candidaturas. La lógica indica que, a cuatro días de la Convención radical que debe ratificar el contrato en Cambiemos, el gobernador mendocino está dando un mensaje a la interna para que la tropa rebelde no se le desbande. Aunque parezca increíble, es una suerte de estrategia Carrió, al salir a la cabeza de los reclamos que le hacen los radicales díscolos al Gobierno y así contener la protesta para poder manejarla en la Convención. Hay algunos macristas que, además, están convencidos de que Cornejo le está hablando a la interna y a la elección mendocina, complicada este año como pocas veces se ha visto.

Se habla mucho del documento que Cornejo preparó para la Convención con tono duro, pero cuando se pasa a una segunda lectura, puede verse que el gobernador en ningún momento planteó sacar los pies de Cambiemos.

Y como corresponde a toda negociación interna del radicalismo, el documento final de la Convención no sólo está escrito, sino también consensuado con Gerardo Morales y Enrique Nosiglia. Es decir, todo con conocimiento de Macri.

Aliados

“Vamos a ratificar la pertenencia de la UCR a Cambiemos y buscaremos ampliarla a otros sectores, dirigentes y gobernadores que no estén con la fórmula de Fernández-Fernández y eso es lo que va a facultar la Convención”, ratificó ayer Cornejo. Será difícil como piensan en la Casa Rosada que encuentre con quién realizar esa ampliación.

Además, a esta altura sería imposible para los radicales encontrar otro rumbo. Tampoco tienen chances de poner a jugar a algún candidato alternativo a Macri, simplemente porque no hay ningún dirigente por esa zona que llegue a tener algún indicio de intención de voto que se le acerque al Presidente. Para esa alternativa sólo existe un nombre: María Eugenia Vidal, y es por eso que ayer volvieron las discusiones sobre las chances de activar el Plan V.

Desde el búnker de la gobernadora sólo se habla de caminatas, actos y papeles bonaerenses. Nadie tiene instrucciones para otra cosa. Mientras tanto, todos leen los diarios y hasta alguno se divierte con eso.

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