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Maduro asume hoy, reta a la región y amenaza a la oposición

El presidente venezolano volvió a denunciar un plan para derrocarlo liderado por Washington y el Grupo de Lima. "La revolución se viene preparando para derrotarlos", afirmó.

Caracas - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que jura hoy su segundo mandato, denunció ayer que “está en marcha” un presunto golpe de Estado ordenado desde Estados Unidos y del Grupo de Lima contra su Gobierno y advirtió que “el pueblo sabrá responder”.

“Está en marcha un golpe de Estado ordenado desde Washington, desde el cartel de Lima contra el Gobierno legítimo y constitucional que presido”, dijo durante una conferencia de prensa.

El pronunciamiento de Maduro aumentó la tensión generada por la postura de la oposición, y buena parte de la comunidad internacional, que no reconocen su segundo mandato.

“Ellos creen que estamos en tiempo de golpe de Estado, que Venezuela no tiene quién la defienda. Vamos a ver qué fuerza tienen”, retó.

Además, advirtió que el que pretenda un plan como el del 11 de abril de 2002, cuando la oposición tras una marcha multitudinaria sacó brevemente al fallecido presidente Hugo Chávez del poder, se enfrentará “con la Justicia, con todo el poderío cívico militar que tiene nuestra patria”.

“El pueblo sabrá responder hoy, mañana o cuando se pretenda y la revolución bolivariana se viene preparando para enfrentar y derrotar cualquier quinta columna que pretenda violentar la vida en Venezuela. No vamos a permitir ningún desliz, llámese como se llame, tenga el cargo que tenga”, enfatizó.

Maduro criticó a su vez que los gobiernos de la región pretendieron convertir “una toma de posesión formal, protocolar, natural en un país democrático en una guerra mundial”. “Lo que hemos visto en las últimas semanas no tiene parangón. Se desataron las fuerzas extremistas, con el único objetivo de desestabilizar nuestro país, llenarlo de violencia, de confusión, de caos para ponerle la mano a las riquezas de Venezuela, torcerle el rumbo a la historia de nuestro país”, enfatizó.

El Grupo de Lima, a excepción de México, cuestionó el viernes pasado la legitimidad del venezolano y, en una declaración, le exigió no posesionarse y transferir el poder a la Asamblea Nacional (AN, parlamento), único poder controlado por la oposición. El domingo, Perú anunció que prohibía el ingreso de Maduro al país.

“Me parece que la decisión del Gobierno de Perú es una ridiculez, es una estupidez”, dijo ayer Maduro y dio un ultimátum al Grupo, en el que participa Argentina: “Alerté muy claramente a los gobiernos del cartel, si no rectifican su posición tomaremos las medidas más crudas y enérgicas que pueda tomar en diplomacia”.

Ante la cuestionada legitimidad luego de los resultados de las presidenciales, aseguró que tiene cómo demostrarla “con votos”, mientras mostró unos gráficos en las que se mostró cómo obtuvo más apoyo que el recibido por sus pares latinoamericanos que lo critican.

“Yo no soy un magnate como Sebastián Piñera, soy un obrero y mira dónde estoy. Si hablamos de número, Venezuela es una democracia pujante, impecable, y nadie tiene derecho a cuestionarla ni a nuestro sistema electoral”, dijo.

La inflación en Venezuela cerró 2018 en 1.698.488,2%, según un informe difundido por el parlamento. “Lo que el 1 de enero costaba un bolívar hoy cuesta 17.000 bolívares”, graficó el asambleista Rafael Guzmán, lamentando que el salario mínimo en Venezuela sea equivalente a unos cuatro dólares en el mercado negro, en un país donde rige un férreo control de cambios.

La crisis económica forzó la migración de 2,3 millones de personas desde 2015 según la ONU. Además, gobiernos de todo el mundo y ONG denuncian constantemente hechos de represión, tortura y la existencia de presos políticos mientras que varios líderes antichavistas fueron inahiblitados para la actividad política y otros se autoexiliaron tras amenazas del régimen chavista.

Maduro de 56 años, jurará su cargo para el periodo 2019-2025, ante el Tribunal Supremo de Justicia y no ante la AN como lo establece la Constitución.

Agencias ANSA, AFP y Reuters, y Ámbito Financiero

TORTURAS A MILITARES DISIDENTES

Las fuerzas de seguridad venezolanas detuvieron y torturaron a decenas de militares y a algunos de sus familiares, acusados de conspirar contra el Gobierno, denunciaron Human Rights Watch (HRW) y el Foro Penal de Venezuela. Citaron 32 casos en los que personas fueron sometidas a golpizas, intentos de asfixia con bolsas de plástico, cortaduras con hojas de afeitar en las plantas de los pies y descargas eléctricas.

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