Maduro cerró la frontera con Brasil y escalaba la tensión
No descartó replicar la medida en el límite con Colombia. La oposición insiste en que los cargamentos con productos de primera necesidad entrarán al país "sí o sí".

Caracas - El presidente chavista de Venezuela, Nicolás Maduro, dispuso ayer el cierre de la frontera terrestre con Brasil y advirtió que evaluaba una medida similar para el límite con Colombia, con el objeto de evitar que ingrese por esa vía la ayuda humanitaria anunciada por sus adversarios políticos y buena parte de la comunidad internacional.

Mientras tanto, el presidente interino designado por la Asamblea Nacional y reconocido por más de 50 país, Juan Guaidó, llegó ayer por la tarde a San Antonio del Táchira, fronteriza con la colombiana Cúcuta, después de haber dado datos falsos sobre su desplazamiento por temor a que el chavismo le impidiera cumplir su propósito.

“A partir de las 20 (hora de ayer), queda cerrada totalmente y hasta nuevo aviso la frontera terrestre con Brasil y estoy evaluando un cierre total de la frontera con Colombia; hombre prevenido vale por dos, pueblo prevenido vale por dos”, afirmó Maduro en una videoconferencia con los mandos militares.

No obstante, el límite Brasil fue efectivamente cerrada cinco horas antes de lo dicho por Maduro, según declaró el gobernador del estado brasileño Roraima, Antonio Denarium.

El gobierno chavista había clausurado el lunes los puentes aéreo y marítimo con las vecinas islas holandesas Aruba, Bonaire y Curazao, aunque ayer dio una “contraorden” para permitir el tráfico por mar, según informó el segundo comandante de la Zona de Defensa Integral Falcón, general Miguel Morales.

Cúcuta, Roraima y Curazao fueron los sitios elegidos por el antichavismo y sus aliados internacionales para almacenar toneladas de alimentos y medicamentos que aspiran mañana a ingresar en Venezuela, en concepto de ayuda humanitaria.

También los seguidores de Guaidó se quejaron de provocaciones. De hecho, la caravana que iba a encabezar el mandatario interino partió de Caracas con más de cuatro horas y media de retraso debido a los numerosos bloqueos hechos por simpatizantes chavistas y policías.

Varios de los ómnibus que formaban parte del convoy fueron demorados en el túnel La Cabrera, en el este del estado Carabobo, por efectivos de la Guardia Nacional que retuvieron documentos, golpearon y lanzaron gases lacrimógenos a los simpatizantes, entre los que había varios legisladores, afirmó el diputado Arnoldo Benítez. “A pesar de eso vamos rumbo a la frontera, la ayuda humanitaria entra sí o sí”, dijo Benítez, según reportó el diario caraqueño El Nacional.

Del bloqueo también participaron camiones y funcionarios del Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT), que luego informó que estaba realizando “labores de mantenimiento integral” en el túnel por orden de Maduro y el ministro de Transporte, Hipólito Abreu.

Paralelamente, la diputada venezolana antichavista exiliada Gaby Arellano informó en conferencia de prensa en Cúcuta que su sector intentará ingresar la ayuda humanitaria a Venezuela desde Colombia a través de cuatro puentes fronterizos.

Uno de ellos es el Simón Bolívar, donde el chavismo planea celebrar recitales desde hoy hasta el domingo, y el otro es Las Tienditas, el puente nunca inaugurado al que el madurismo mantiene bloqueado con camiones y contenedores desde hace varios días.

Agencias AFP, Reuters y ANSA