Edición Impresa

Magui Aicega: "Pasé de ser la más experimentada a la más novata"

La exjugadora de Las Leonas divide sus horas entre su rol en televisión, la radio, sus tres hijos, su trabajo como nutricionista y como jugadora de primera división a los 45 años. ¿Cómo administra el tiempo? Su nuevo rol en la comunicación y el cambio de época.

Nadie sabe dónde vive Marie Kondo, pero todos tienen en claro que a la hora de aclimatar un ambiente es la mujer a llamar. Eso sí, a la hora de acomodar una vida quizá lo más simple sea comunicarse con Magui Aicega y pedirle un par de consejos. Y es que la exjugadora de Las Leonas tiene el don de detener el tiempo. De vivir una y otra vez en diferentes áreas sin perderse en intentos.

En la actualidad, Aicega colabora en Club Atlético TNT, conduce en la primera mañana de Radio Gol, cría junto a su marido Mariano Lorenzetti (ex rugbier y subsecretario de Deportes de Tigre) tres hijos, trabaja como nutricionista y se da el gusto de jugar a los 45 años en la primera de Belgrano Athletic (el club de sus amores). “Es una cuestión de organización. A todo lo que hago le pongo mucha energía y nunca pienso en lo otro que debo hacer. Eso sí, mi prioridad está en la familia. A veces uno no intenta hacer ciertas cosas porque considera que llevan mucho tiempo cuando en realidad no es así”, asegura la mujer que cuenta con tres de medallas en Juegos Olímpicos, una Copa del Mundo y dos Trofeos de Campeones.

Periodista: Te metiste de lleno en el mundo de la comunicación. Siendo una deportista, ¿dónde encontrás la motivación?

Magui Aicega: En los desafíos. Me pasa que me voy poniendo objetivos y cuando van a apareciendo cosas nuevas entiendo que se va mejorando. No me gusta la rutina de hacer siempre lo mismo, me aburre. Pero si el trabajo es así, lo hago. Claro que si está la posibilidad de hacer otras cosas, lo primero que pienso es en desafiarme.

P.: ¿Cómo te ves en la televisión?

M.A.: Es difícil verme. Me pasa lo mismo que con el hockey: miro videos para mejorar cuestiones tácticas y me quedo en los errores. Pero tengo claro que la idea siempre es ir por más. Reconozco que me encuentro muchas fallas y que nunca me veo perfecta, pero es un aprendizaje. Escucho a los que saben.

P.: ¿Cómo manejás el paso de ser la más experimentada del hockey a la que debe aprender en televisión?

M.A.: Hay que entender que cuando no estás en tu ámbito, tenés que aprender. En hockey tengo una responsabilidad mayor por la experiencia y en el trabajo no tengo esa responsabilidad. Pasé de ser la más experimentada a la más novata. Hay que saber moverse de un lado a otro. Al revés del hockey, en la tele soy más punto que banca.

P.: ¿Cuál creés que es tu aporte en televisión?

M.A.: A la hora de hacer entrevistas, me meto en un lugar en el que, como deportista, me pasaron muchas cosas y me interesa saber cómo lo vive o lo vivió el otro. De esa manera salen entrevistas diferentes.

P.: ¿Estás atenta a que guste?

M.A.: Uno tiene que hacer las cosas que le gusten de la mejor manera. Hay gente a la que le gustará y a otra a la que no. Yo lo hago siempre con mucho respeto, pero está claro que hay gustos para todos. Lo que no me va es la crítica que no es constructiva. Si es así, la retruco. Para criticar estamos todos mandados a hacer.

P.: Te vuelvo al hockey. ¿Cómo te relacionás con tus compañeras teniendo en cuenta que muchas de ellas tienen alrededor de 20 años menos? ¿Desde dónde conectás?

M.A.: Lo más importante es aceptar la edad que tenemos cada una. En primera división le apuntás a algo determinado: a salir campeona o a llegar a los playoffs. Todas las experiencias suman. Los valores no son diferentes por época. Pero el respeto no cambia. Sí hay realidades a las que debemos aggiornarnos.

P.: ¿Por ejemplo?

M.A.: Antes terminabas de entrenar y te quedabas charlando. Ahora, cada una agarra su celular. Antes no lo hacíamos porque no existían. No es ni mejor, ni peor. Es diferente. Las chicas de hoy no son peores porque tienen teléfonos. Hay que saber adaptarse.

P.: ¿Cómo analizás el lugar de la mujer en la sociedad actual?

M.A.: La realidad es que no voy con las mujeres por el simple hecho de que todas somos feministas. No tengo ese pensamiento. No me pongo en un lugar, ni en el otro. Lo que sí creo es que está buenísimo que a la mujer se le dé el lugar que se le tenga que dar. Si una mujer es buenísima para algo, que esté. Pero tampoco soy de las que piensan que tienen que ser todas mujeres y ningún hombre. Me parece que necesitamos de los dos. Hay rubros donde a las mujeres les cuesta entrar porque son espacios machistas. Y viceversa. Los puestos los tienen que ocupar aquellos que estén mejor preparados. Si hay una mujer capacitada para ser árbitro en un River-Boca, debe hacerlo.

Entrevista de Bruno Lazzaro

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Temas

Dejá tu comentario