Edición Impresa

Martín Fierro: omisiones, botox y autocelebración

Con el Martín Fierro de Oro a “100 días para enamorarse” no sólo el canal que televisó la ceremonia, Telefé, fue el vencedor con 10 estatuillas, sino que “Underground” batió un récord de tres oros consecutivos. El año pasado lo ganaron por “Un gallo para esculapio” y el anterior por “El marginal”. Canal 13 se ubicó segundo, con siete premios; América se quedó con seis y la TV Pública con tres. Canal 9 y NET TV, no recibieron ninguno.

La ceremonia, en el Hotel Hilton, abrió y cerró con el presidente de APTRA, Luis Ventura, más eufórico al inicio y apesadumbrado al final por el papelón del “In memorian”. Se omitió, “por problemas de edición” a nada menos que 17 personalidades, lo que advirtieron gracias a que Nora Cárpena, viuda de Guillermo Bredeston, alzó la voz. Ventura subió antes de la entrega del Oro a pedir disculpas y el clip volvió a verse, con añadidos. Sin embargo, en ninguna de ambas versiones se acordaron de Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador, figura fundamental de la TV argentina y española, que había muerto el viernes (un día antes que Lucho Avilés, al que sí incluyeron),

En la alfombra roja, Pampita se mostraba exultante “con todas estas joyas que me prestaron, es un sueño, estoy custodiada porque me da un poco de miedo andar con esta fortuna encima”, mientras los presentes se deshacían en chivos a modistos y estilistas. El festín de frivolidades y botox se aplacaba en los momentos “serios”, cuando algún ganador se acordaba del país en que vivimos. Se levantaron banderas de un “cambio en serio para esta terrible crisis” (Roly Serrano, mejor actor de reparto, que aprovechó el espacio para arrancar su campaña como precandidato a diputado provincial por Salta), “Que el que venga sea mejor y dé trabajo a colegas”, (Fabián Rubino, mejor movilero), y los previsibles alegatos a favor de la legalización del aborto.

Pero ¿cómo no quitarle vigor a esos discursos, por caso el de Lizy Tagliani sobre sus orígenes en la pobreza, cuando una hora antes se paseaba por las suites de los nominados tocando puertas y hasta metiéndose entre las sábanas con, por caso, las hermanas Siciliani? Eso es la TV, aunque haya premios a programas minoritarios como “La liga de la ciencia”, cuyos conductores, una bióloga y un físico, tienen cabida en la TV Pública.

En ejercicio de su onanismo celebratorio, las famosas criollas se autoaplaudían, en el mejor de los casos, cuando no transmitían en vivo por Instagram. ¿Cómo se asombran, después, de que la TV abierta no caiga estrepitosamente a manos de los contenidos vía streaming? Y esto pese al dato que aportó Santillán: “La TV abierta creció 6%, muchos dicen que se viene abajo pero sigue creciendo”. Varios lo subrayaron más tarde en sus discursos a favor de la TV pero nadie reparó en que se trata de una cifra estacional. Históricamente la TV sube en mayo y algunos otros meses de invierno y más tarde vuelve a caer. El rating de la transmisión logró 22.8 puntos promedio, 5 décimas más que el año pasado, que había registrado la más baja en 9 años.

Marley ofreció una sobria conducción, reiteró varias veces que al día siguiente volvería a Tel Aviv con su hijo Mirko, y se quejó ante APTRA porque siempre lo nominan pero nunca lo premian.

Faltó con aviso Mirtha Legrand por indicación médica, y su nieto Nacho Viale se ofuscó porque no le dieron la ubicación a la que acostumbra cuando asiste su abuela. Susana Giménez anunció que volvería con su programa en Telefé el 14 de julio y fue quien presentó el homenaje por los 30 años de Marcelo Tinelli en la televisión.

Cuando el conductor subió al podio recibió una plaqueta de parte de sus cinco hijos, recordó los institucionales de Telefé cuando, junto con Susana, Arturo Puig o Ricardo Darín, salían en cohete, y volvió a mencionar a los de siempre: Juan Alberto Badía, Gustavo Lutteral, Gustavo Yankelevich y Bolívar. Faltó San Lorenzo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario