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Más que expectativas de mercado es voluntarismo

Siempre que analizamos factores económicos tenemos que saber que algunos que generan inflación y otros que la muestran, entre los que muestran la inflación está el valor del dólar estadounidense. Entre las expectativas del mercado del BCRA nos encontramos con valores del dólar estadounidense al 31 de diciembre de 2019 en $65 y una inflación del 55% anual, tengamos muy en cuenta que al 31 de diciembre de 2018 en valor del dólar fue $38,90; entonces si realizamos la comparación entre las dos fechas obtenemos una inflación anualizada del 67%, lo cual se encuentra muy cerca del 65% al 70% que nos viene dando en el estudio como consecuencia de los distintos descongelamientos que deben generarse entre los meses de noviembre-diciembre y enero 2020.

Durante noviembre se termina el descongelamiento a los combustibles y hoy poseen entre sus componentes (tipo de cambio, valor internacional del barril y biodiésel) cerca de un 46% de retraso, lo que podría llevar el valor del combustible premium a cerca de $75 el litro en naftas y $67 en diésel. Lo que brindaría casi entre 7% y 8% de inflación directa y otros 4% indirecta, lo cual al sumarlo a los casi 55 de inflación normal que debería darse nos hallamos en el 67% que nos brinda el cálculo del dólar oficial.

En caso de poseer este año una inflación cercana al 70%, deberíamos tener una caída del PBI de casi 4% sabiendo que en 2018 contra un 48% de inflación fue una caída del 2,5%.

Hoy nos encontramos con combustibles liberados desde el 1 de octubre de 2017 y liquidaciones voluntarias de exportaciones desde el 2 de noviembre de 2017; con ello nos encontramos con valores crecientes de inflación y falta de ingreso de dólares al BCRA. En cuanto a los valores crecientes de inflación, el 13 de julio de 2018 la SEC de EE.UU. nos declaró “economía hiperinflacionaria” y como resultado de ello todos los estados financieros que elaboran las empresas argentinas con fecha de finalización 31 de diciembre de 2018 en adelante deben realizarse con “ajuste por inflación”, el resultado de ese ajuste brinda como resultado que casi el 90% de las empresas poseen márgenes muy chicos de ganancias o si no se encuentran con pérdidas, por lo cual no sólo no pagan Impuesto a las Ganancias, sino que quedan con saldos a favor para ejercicios posteriores, consecuencia de los anticipos de Ganancias abonados y el diferimiento de la pérdida de ese ejercicio.

(*) Economista

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