Mundo

Masivas marchas llenaron las calles de Venezuela en contra y a favor de Maduro

Los adversarios del presidente realizaron una manifestación para conmemorar el 23E. Desde el Gobierno también promovieron movilizaciones. Desde una ONG opositora informaron de 13 muertos en todo el país en contexto de saqueos y represión.

Decenas de miles de opositores y oficialistas marcharon este miércoles en varias ciudades de Venezuela, en medio de una fuerte tensión luego de que el titular del Parlamento, el opositor Juan Guaidó, se autoproclamara presidente interino. Las protestas opositoras arrojaron un saldo de al menos 13 muertos en contextos de saqueos y represión, según informó la ONG opositora Observatorio de Conflictividad Social.

Ondeando banderas venezolanas, vestidos de blanco muchos, multitudes de opositores se concentraban en distintos puntos de Caracas y otras zonas del país, para exigir a Maduro cesar lo que llaman la "usurpación" del poder y clamar por un gobierno de transición y elecciones libres.

Otra muchedumbre de seguidores del mandatario socialista, la mayoría con atuendos rojos, se concentraba en otros sectores de la capital y el país para dar apoyo a Maduro y rechazar lo que denuncian como un golpe de Estado en curso orquestado por Washington.

Las marchas estuvieron precedidas por focos de protestas que en la noche del martes dejaron cinco muertos, uno de ellos un joven de 16 años en el barrio de Catia (oeste capitalino) y los otros cuatro en saqueos en el estado de Bolívar sureste del país), donde también fue quemada una estatua del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).

Antimotines lanzaron algunas bombas lacrimógenas en el Paraíso, en el oeste de Caracas, para dispersar a un grupo de opositores. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, condenó la "represión del usurpador".

Las marchas coinciden con el 61 aniversario de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Comercios y escuelas no abrieron y el tráfico vehicular era mínimo por temor a mayor violencia: aún están frescas en la memoria las protestas que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio de 2017.

En ese contexto, el jefe del Parlamento, el joven opositor Juan Guaidó, se proclamó como presidente interino de Venezuela para presionar la salida del poder del mandatario Nicolás Maduro, tras lo que fue reconocido por Estados Unidos y varios países de América Latina.

"Juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo Nacional como el presidente encargado de Venezuela para lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y tener elecciones libres", dijo desde la tarima, con la mano en el pecho, ante una multitud de seguidores en el este de Caracas.

Ingeniero de 35 años que asumió la jefatura legislativa el pasado 5 de enero, Guaidó dijo estar facultado por la Constitución. "Hoy doy el paso con ustedes, entendiendo que estamos en dictadura", dijo, enardeciendo a la gente que gritaba: "Guaidó, amigo, el pueblo está contigo".

El jefe legislativo dijo contar con el apoyo del Parlamento -de mayoría opositora- y gran parte de la comunidad internacional, que considera "ilegítimo" el segundo mandato que inició Maduro el pasado 10 de enero, por considerar que fue reelegido en mayo en unos comicios fraudulentos.

El presidente Donald Trump fue el primero en reconocerlo "oficialmente", y luego siguieron los gobiernos de Brasil, Colombia, Peru y Canadá, y el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

"Si Maduro y sus secuaces eligen responder con la violencia (...) todas las opciones están sobre la mesa para Estados Unidos con respecto a las medidas que se puedan tomar", dijo a los periodistas un alto funcionario en Washington.

"Hoy los lacayos del imperio apoyados directamente desde Estados Unidos dicen que hasta hoy es presidente Nicolás Maduro (...) Vénganse para (el Palacio presidencial de) Miraflores que aquí los esperamos", dijo el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, ante la multitud de oficialistas.

Tomando impulso bajo el joven liderazgo del jefe del Parlamento de mayoría opositora, Juan Guaidó, la oposición trata de superar sus fracturas y reanimar a sus seguidores, fijando una nueva hoja de ruta que lleve al fin de dos décadas de gobierno socialista.

Por su parte, los chavistas buscaron dar un espaldarazo al cuestionado segundo mandato de seis años que inició Maduro el 10 de enero, considerado "ilegítimo" por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y varios países latinoamericanos.

La víspera, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, expresó su apoyo a las protestas opositoras, lo que Maduro consideró una orden del gobierno de Donald Trump para que sus adversarios ejecuten "un golpe de Estado fascista".

Las manifestaciones ocurren en medio de la peor crisis en la historia moderna del país petrolero, que sufre escasez de alimentos y medicinas y una hiperinflación que el FMI proyecta en 10.000.000% para 2019.

El colapso provocó el éxodo de 2,3 millones de personas desde 2015, según la ONU, el mayor movimiento migratorio en décadas en América Latina que ha dado lugar a brotes de xenofobia en países como Brasil, Colombia y Ecuador.

A menos de un kilómetro, en una concentración chavista, Gabriel García dijo estar "resteado" (comprometido) con Maduro: "Donald Trump: aquí está el pueblo en la calle que no se va a doblegar, no te metas con Venezuela", manifestó.

En varias ciudades de América y Europa, migrantes venezolanos también realizan manifestaciones en contra de Maduro.

Muertos en manifestaciones y saqueos

En lo que va de semana, se han registrado manifestaciones esporádicas en Caracas. En barrios pobres muchos salieron a las calles a formar barricadas con basura y neumáticos incendiados. Esas protestas fueron reprimidas por cuerpos de seguridad, según testigos Reuters.

Al menos hubo 60 manifestaciones en diversos puntos de Caracas, según el no gubernamental Observatorio de Conflictividad Social, que informó sobre la muerte de tres personas en Caracas, dos Amazonas, tres en Barinas y en Portuguesa el martes.

El gobernador del estado Bolívar, Justo Noguera, informó la muerte de tres personas durante saqueos la noche del martes a comercios de alimentos y hortalizas en Ciudad Bolívar, la capital estatal en esa región del sureste venezolano. Otros dos ciudadanos resultaron heridos.

En esa zona, también fue quemada con gasolina una estatua del fallecido presidente Hugo Chávez, luego cortada y parte del busto colgado en un puente, según testigos Reuters.

En San Cristóbal, hubo dos muertes durante la manifestaciones, dijo el alcalde Gustavo Delgado.

Al menos 70 personas han sido detenidas desde el lunes, 24 de ella el miércoles, de acuerdo a un mensaje de Twitter de Alfredo Romero, activista del no gubernamental Foro Penal.

No hay información oficial sobre muertes y detenciones así como tampoco de los cacerolazos en la ciudad. El Ministerio de Información no respondió de inmediato una solicitud de comentarios.

Las protestas viralizadas en las redes

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario