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May juega una carta audaz y pide prórroga corta del "brexit"

Francia y Alemania le exigen que antes haga aprobar el acuerdo en el Parlamento, que ya lo rechazó dos veces. Fuerte incertidumbre. Inversores y empresas se desesperan ante la posibilidad de una ruptura de hecho.

Londres y Bruselas - La primera ministra británica, Theresa May, pidió ayer a la Unión Europea (UE) una breve postergación de la fecha de salida del bloque a fin de volver a someter el acuerdo de “brexit” a unos diputados que ya lo rechazaron dos veces.

May anunció ante el Parlamento haber escrito al presidente del Consejo Europeo Donald Tusk “informándole que Reino Unido desea una extensión del Artículo 50 (que rige la salida de un país miembro) hasta el 30 de junio”.

Argumentando que “los ciudadanos de este país llevan casi tres años esperando”, desde el referéndum de 2016 en que 52% de británicos votó a favor del “brexit”, un portavoz de Downing Street había anunciado previamente que May “no pedirá un largo aplazamiento”.

En su carta a Tusk, la líder conservadora británica explica cómo piensa utilizar ese tiempo adicional. “Sigue siendo mi intención volver a presentar el acuerdo al Parlamento lo antes posible”.

La Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, consideró que la prórroga planteada por May implica “graves riesgos jurídicos y políticos”, según un documento presentado ayer a los comisarios (ministros) europeos. “Cualquier prórroga ofrecida al Reino Unido debería durar hasta el 23 de mayo de 2019 o debería ser significativamente más larga y requerir la celebración de elecciones europeas” en el país, señala el texto.

Condición

Tusk, presidente del Consejo Europeo (organismo integrado por los jefes de Estado o de Gobierno de la UE), condicionó el visto bueno del bloque al pedido de May a una aprobación por el Parlamento británico del acuerdo de separación. “Una prórroga corta es posible, pero estará condicionada al voto positivo de la Cámara de los Comunes al acuerdo de divorcio”, aseguró a los medios.

El problema es que ese texto ya fue rechazado dos veces por el legislativo de Londres. Así, si la premier conservadora no puede alcanzar ese objetivo la próxima semana, el Reino Unido enfrenta la opción de solicitar una postergación más larga o abandonar la UE el 29 de marzo sin un acuerdo que amortigüe el impacto económico, que se teme muy severo.

En tanto, los líderes europeos, que deben aprobar esta solicitud por unanimidad, reaccionaron a la noticia de forma dispar.

Un portavoz de la canciller alemana Angela Merkel se congratuló de que Reino Unido haya presentado por fin “una petición clara”. Pero el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maas, consideró que “la carta de Theresa May no soluciona el problema; sólo aplaza la solución”.

Francia fue más dura. La Cancillería afirmó que se opondrá a conceder una prórroga si la primera ministra británica no presenta “al Consejo Europeo garantías suficientes sobre la credibilidad de su estrategia”.

Preocupados ante la posibilidad de un “brexit” sin acuerdo, actores de la City de Londres, corazón financiero de la capital británica, llamaron a los “políticos de ambos lados del Canal de la Mancha a ser pragmáticos y cooperar”.

“Instamos a la UE a que acepte una prórroga. Pero incluso si esto se logra, no debería simplemente servir para tapar las grietas, ya que podemos volver a encontrarnos rápidamente al borde del abismo”, dijo Catherine McGuinness, responsable de la City of London Corporation, al tiempo que la cotización de la libra caía con fuerza.

También los diputados británicos reaccionaron con indignación: la Cámara de los Comunes convocó un “debate de emergencia” sobre el aplazamiento.

“Theresa May está desesperada una vez más por imponer una elección binaria entre su acuerdo y un ‘brexit’ sin acuerdo, a pesar de que el Parlamento descartó claramente ambas opciones la semana pasada”, lanzó el laborista Keir Starmer.

Otros llamaron a May a dejar de insistir y concentrarse en los problemas del país.

“La pobreza es angustiante y hace que algunos maestros no sólo proporcionen alimentos a los niños en el desayuno y el almuerzo, sino que también compren ropa y zapatos, además de recaudar dinero para libros y material”, denunció la laborista Roberta Blackman-Woods.

Tras rechazar el Tratado de Retirada por segunda vez la semana pasada, la Cámara de los Comunes votó contra la temida posibilidad de un “brexit” sin acuerdo y a favor de pedir una prórroga a Bruselas. May afirmó entonces que el aplazamiento debería ser “largo” si el país no lograba adoptar un acuerdo antes de la cumbre europea de este jueves y viernes en Bruselas.

Pero esa posibilidad quedó desechada cuando el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, anunció el lunes que el Gobierno no podía volver a presentar “la misma propuesta” sin cambios “sustanciales”.

Agencias AFP, Reuters, ANSA ,

y Ámbito Financiero

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