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“Me adapto a esta vida rectificada que me toca”

Es martes a la tarde y los transeúntes aminoran el paso en la esquina de Independencia y Entre Ríos. Se paran, lo palmean, le comentan. Este hombre de 36 años se transformó en una figura pública el pasado 5 de agosto, día hasta el que creyó ser Ignacio Hurban. Hoy es Ignacio Guido Montoya Carlotto, nieto de Estela Barnes de Carlotto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Durante casi una hora de entrevista, cuando las preguntas avanzan más de lo aceptado sobre su vida en Olavarría, el músico sabe cómo escabullirse. Ignacio Guido prepara un concierto que tendrá lugar el 1 de noviembre en el ND/Ateneo y esta semana tocó en el Centro Cultural Haroldo Conti, ubicado en la exESMA.

Viernes: ¿Qué le genera ir a tocar nada menos que a la ESMA?
Ignacio Guido Montoya Carlotto
: Es una sensación particular. Yo elegí hacerlo ahí. No es particular sólo por lo que significa la ESMA, sino por hacerlo ante la familia.

V.: ¿Cómo ha sido su vida desde el 5 de agosto, cuando su tía Claudia Carlotto, titular de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), lo llamó para decirle quién era?
I.G.M.C.:
Revolucionada. Han cambiado muchas cosas, muchas más de las que pensé que iban a cambiar. Estoy adaptándome a esto que es la nueva vida. Esta vida rectificada que me toca. Yo siempre vivo los cambios con alegría y éste es "el cambio".

V.: ¿Tuvo tiempo para analizar todo lo que pasó en medio de esta vorágine?
I.G.M.C.:
Tiempo no es lo que más tengo en este momento. Mi cabeza está en constante funcionamiento, tratando de reconstruir y de rearmar la historia. Trato de elaborar los duelos, de pensarlo. Es una historia mía y no una historia que se cuente a través de los diarios.

V.: Su familia materna dice que no son solemnes a la hora de ponerse a hablar. ¿Cómo le fueron narrando tu historia?
I.G.M.C.:
Al tiempo que se tienen que hablar las cosas. Vamos de a poquito. Todos -más allá de que les pidas paciencia- te van contando fragmentos de la historia con cierta voluptuosidad, pero sin mala fe.

V.: ¿Cómo ha sido la relación con su otra abuela, la mamá de "Puño", Hortensia, menos conocida que Estela?
I.G.M.C.:
Una ídola total. Es la otra pata de la historia. Yo me encuentro cuando la veo. Me veo mucho en ella, no sólo en el parecido físico, sino en cuestiones que explican ciertas cosas en mi vida.

V.: ¿Dejaría Olavarría ahora que su vida está cambiando tanto?
I.G.M.C.:
No, para nada. Es mi lugar en el mundo. Yo construí mi identidad ahí. Irme sería desdecirme. Tengo mis amigos, mi cuadra, mi perro, mi mujer.

V.: Pero su aparición fue un terremoto para esa ciudad, también.
I.G.M.C.:
Sí, se armó. Puso en el tapete un montón de cosas. Justo está arrancando un juicio en Monte Peloni, que no tiene nada que ver conmigo. Mi aparición hizo que se repensaran un montón de cosas y de personajes.

V.: Sin embargo, en el juicio por el centro clandestino de detención conocido como Monte Peloni está Ignacio Verdura en el banquillo de los acusados y él aparece como una conexión entre La Plata -donde estaba su mamá Laura detenida- y Olavarría.
I.G.M.C.:
Claro, pero eso es todo parte del expediente. Fue una información que se dio prematuramente. No sé bien cuánto hay de cierto.

V.: ¿Qué pasa con el médico Luis Sacher, cuyo nombre aparece en tu partida de nacimiento apócrifa?
I.G.M.C.:
Se está investigando. Esperemos que se dilucide rápidamente.

V.: ¿Le parece que la sociedad olavarriense guardó silencio?
I.G.M.C.:
Sí, como muchos otros pueblos del interior. Ante este hecho puntual, que es la última dictadura, han mantenido una especie de mirada al costado.

V.: ¿Decidió hablar con los medios locales porque piensa que hay que destapar la olla en la ciudad, que puede haber otros casos como el suyo?
I.G.M.C.:
Sí, me parecía que estaba bueno dar las primeras notas con medios de Olavarría. Después me guardé un tiempo por mi salud mental y empezamos ahora a hablar un poco. Que aquellos que tienen dudas, que hay muchísimos, que se presenten y que empiecen a buscar. Siempre es mejor, al menos, morir en el intento. A veces tenés suerte y encontrás, como encontré yo.

V.: ¿Es cierto que cuando empezó a buscar, su novia, Celeste, hacía photoshop con su cara y la de Estela?
I.G.M.C.:
Sí, cuando yo le conté la primera duda que tenía, ella se puso a hacer esa cosa, que ahora toma una relevancia y en ese momento era sólo un juego. Un juego premonitorio. Fue verdad.

V.: ¿Qué le pasó por la cabeza en el momento en que se enteró de que era el nieto de Estela?
I.G.M.C.:
Nada en particular. O todo. Pensé en cómo contárselo a mis amigos, a la gente que yo quería que lo supiera. No hubo tiempo. Todo el mundo lo supo antes que yo. Llamé a Celeste y a mis más cercanos. Los puse en shock y les corté. Era sentir que era el tipo más buscado de la Argentina y que esa búsqueda se resolvía. Era una gran alegría por haber encontrado una respuesta. Yo, en ese momento, estaba pasando por el miedo de no encontrar.

V.: ¿Cómo arrancó la búsqueda?
I.G.M.C.:
El 2 de junio me enteré de que era adoptado y ahí empecé. Todas las instancias fueron pasando muy rápido hasta que me solicitaron hacerme la extracción. El examen dio positivo y fue cuando me llamó Claudia. Ella dice que me llamó con voz de azafata, pero estaba con una voz de loca(se ríe).

V.: En agosto, cuando dio la conferencia de prensa con su abuela, dijo que estaba viviendo en un auto porque se había filtrado tu nombre. Abuelas responsabilizó a la jueza María Romilda Servini de Cubría, la jueza que lleva la investigación (y el jueves llamó a indagatoria al hombre que lo crió en un campo de Olavarría).
I.G.M.C.:
Sí, dio mi nombre. Fue un poco una invasión a mi privacidad. Como si lo que me hubiera pasado no fuera suficiente, me tuvo que pasar eso que no fue cómodo. Pero más allá de la incomodidad de la situación, fue un buen encuentro. Esto sólo me sucedió a mí, ni en los casos anteriores ni en la última restitución pasó eso. Espero que no vuelva a suceder porque no todos lo pueden tomar de la misma manera y, en algunos casos, puede ser inconveniente para la restitución.

V.: ¿Cómo se imaginás su vida a futuro?
I.G.M.C.:
Quiero encontrar el equilibrio entre lo público y lo privado. Seguir con la vida. Hay mucha música para hacer. Mi identidad como músico llegó un poco antes que la otra.

V.: Se decidió a dar un paso con el cambio de tu nombre en Twitter, también (N. de R.: Pasó de @ignaciohurban a @ignacioguidomc).
I.G.M.C.:
Sí, en Twitter y en Facebook. Tomé esa decisión. Tenía que llegar en un momento y lo hice. Es parte de ir avanzando. Fue fuerte. Es necesario y hay que hacerlo. Lo hago con gusto, pero no quita que uno se tenga que acostumbrar a otra identidad en los papeles. Yo sabía quién era antes de todo esto.

V.: ¿Le gusta el nombre Guido?
I.G.M.C.:
Sí. A mí me gusta el nombre Ignacio. Me pongo Guido como un homenaje a la búsqueda, a una decisión de mis papás. El nombre que llevo de siempre es Ignacio y lo siento como propio. Al otro me voy a ir acostumbrando.

V.: ¿Tenía un dato que incrementó tus dudas?
I.G.M.C.:
Yo tuve un dato, saber que era adoptado. Hubo unas cuestiones más concretas. Hay que buscar la verdad. Es algo aliviador. Además, ya está: el nieto de Estela ya apareció. Nadie va a pasar por este calvario mediático (dice con una sonrisa).

V.: ¿Influye también el hecho de que las Abuelas ya están grandes y quien quiera encontrar tiene que apurarse?
I.G.M.C.:
No hay mucho tiempo. Que no duden más, que se dejen de joder. No es la verdad de uno, es la verdad de todos. Es un deber cívico.

V.: ¿Cómo fue encontrarse también con la historia de Laura y de su papá, Walmir "Puño" Montoya?
I.G.M.C.:
Es hermoso. Es una historia de amor muy intensa, corta, que dio frutos. El hecho de que yo aparezca después de tantos años es una manera poética de vencer la muerte.

V.: También le dio nombre a esa historia, ya que con su identificación, también le dio nombre a su papá.
I.G.M.C.:
Claro. No se sabía quién era. Ha sido una maravilla. n
@LucianaBertoia

BIO
Lugar desconocido, 26 de junio de 1978 (su partida de nacimiento falsificada dice el 2 de junio)
Educación: Escuela primaria 27 Patricias Argentinas. Escuela Nacional de Educación Técnica (ENET) 1 Luciano Fortabat e Instituto Municipal de Música de Avellaneda
Trabajo: Director de la Escuela Municipal de Música de OIavarría Hermanos Rossi.
Rutina informativa: "Un poco de todos los diarios"; La mañana con Víctor Hugo (Continental), radio La Red por la tarde y Pasión Monumental (Splendid).

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