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“Me interesan por igual los autores clásicos y nuevos”

• INGRID PELICORI ESTRENA "LA REUNIFICACIÓN DE LAS DOS COREAS" DE POMMERAT
La obra del dramaturgo francés, que se presentará desde el miércoles en el Teatro San Martín, es (en palabras de la actriz) un “gran fresco de las diferentes posiciones del amor, y mayormente del desamor”.

"Me importa ponerle el cuerpo tanto a los clásicos como a los nuevos dramaturgos", dice Ingrid Pelicori a propósito de "La reunificación de las dos Coreas" del autor francés Joël Pommerat, que se estrena el miércoles en el Teatro San Martín con dirección de Elena Tritek. El elenco se completa con Esmeralda Mitre, Mario Alarcón, Natalia Cociuffo y Maruja Bustamante, entre otros. Pelicori continúa los domingos a las 18 en Espacio Callejón con "Madrijo", de Mariano Saba, sobre un vínculo enmarañado y simbiótico entre madre e hijo. Dialogamos con ella.

Periodista: "La reunificación de las dos Coreas" está construida a partir de veinte escenas independientes, ¿qué cuentan?

Ingrid Pelicori:
Tiene esa particularidad, es un gran fresco de las diferentes posiciones del amor y mayormente del desamor, pero en definitiva apunta al amor porque esa cuestión de la reunificación a la que apela el título, de volver a unir aquello que está enfrentado, hace foco en el amor. Aparecen los lazos amorosos en toda su variedad, hay algunas escenas graciosas, otras emotivas, poéticas, otra donde los personajes enloquecen, son distintos colores, ninguna en sí misma es el tema, la obra es la totalidad que permite espiar.

P.: Dos actores que interpretan varias escenas en las que hay humor, emotividad, poesía, recuerda a "Decadencia", de Berkoff, que tantos años protagonizó usted con Horacio Peña.

I.P.:
Ahí eran dos parejas que se cruzaban con amantes y había sólo dos actores; hay otra obra que interpreté y me recuerda más a ésta y es "Los efímeros", de Ariane Mnouchkine, con escenas diferentes y situaciones que buscaban recrear lo humano. Acá está más acotado al amor y desamor en todas sus posibilidades. A mi me toca una mujer que se divorcia, me toca la hermana de alguien que se casa, y todas las hermanas al final tenían que ver con el mismo hombre, es muy cómica. También hago de la mujer de un hombre que ha perdido la memoria y está en un geriátrico. No la reconoce, es la más emotiva. En otra hago una prostituta; en fin, actoralmente es divertido porque hay variedad de registros y situaciones.

P.: ¿El título apunta a algo político?

I.P.:
No, es algo metafórico; es la frase que me dice mi marido en la escena del geriátrico. Ella le cuenta cómo era cuando recién se habían casado, como si las dos Coreas se hubieran unido, un encuentro que superaba cualquier posiblidad de enfrentamiento y hostilidad. Así que nada tiene que ver con política, que si bien ahora hay toda una cuestión con Corea, el autor la escribió antes, recurre a eso como manera de hablar de otra cosa. Vuelve sobre la unión y desunión de los lazos humanos.

P.: ¿Qué le atrajo del texto?

I.P.:
El autor, Joël Pommerat. De él había visto "Todo saldrá bien. Fin de Louis", cuando vinieron a la sala Martín Coronado el año pasado. Es sobre la Revolución Francesa. La había presentado aquí con su grupo y ahora llega el texto, que ya fue hecho en Francia hace tres años.

P.: También actúa en "Madrijo", en Espacio Callejón, de un joven dramaturgo local. ¿Cómo es interpretar textos nuevos y clásicos como "Espectros" de Ibsen?

I.P.:
Me interesan mucho ambas cosas. Todos son autores que reflejan su época y su tiempo, que hacen resonancia del momento. El off es un espacio enorme de creación y producción, con gran cantidad de gente que se lanza a hacer sus proyectos y de allí surge también la calidad, en algunos casos. Madrijo está muy vinculado al Sportivo Teatral de Bartís, su autor Mariano Saba es doctor en letras, y hace un gran trabajo alrededor de la literatura y el lenguaje.

P.: ¿Cómo es el trabajo en el ámbito del off y en el oficial?

I.P.:
Más allá de los circuitos primero me importan los materiales, cuando es oficial uno tiene un sueldo, una estructura para todo lo que hay que resolver, es de gran ayuda. Además, uno hace obras varias veces por semana que es un buen ejercicio y muy diferente de hacerla en el off una vez por semana. Pero circulo de un lado a otro muy cómoda.

P.: ¿Y el comercial?

I. P.:
No nos encontramos mucho, no es el tipo de cosa para la que me llaman, me llamaron pocas veces, recuerdo cuando hice "Relaciones peligrosas" en La Plaza con Oscar Martínez y Cecilia Roth, también era una época en la que el comercial hacía otros proyectos, pero no es donde me siento más cómoda.

P.: ¿Cómo evalúa la gestión del Teatro San Martín y del Cervantes?

I.P.:
Quienes están al frente son serios y tienen intenciones artistícas, pueden gustarme más o menos pero es una gestión y luego vendrá otra que hará algo diferente. Cuando se programa se lo hace con un criterio, puede salir mejor o peor pero mientras sean personas idóneas y apasionadas apoyo. Del Cervantes me da pena que se haya perdido la cantidad de giras por el país con todos los espectáculos. Me tocaron varios y era una muy linda experiencia pero se cortó, no sé si por la programación o por falta de presupuesto.

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