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Mengano: propuesta superadora para un público joven

El talento culinario no debe encontrar límites. Seguramente algo de eso debe haber pasado por la cabeza de Facundo Kelemen al momento de soñar Mengano.

Facundo Kelemen creó un curioso bodegón de tapas reversionadas con notable sofisticación que bien merece una visita. Ubicado en un agradable local puesto en valor de Palermo, Mengano tiene de fondo una cocina abierta con look industrial que genera un espacio donde el comensal se siente rápidamente a gusto.

Lo primero que llama la atención es el público joven que asiste. Veintitantos en promedio. Resulta altamente satisfactorio verlos elegir este tipo de opciones como puerta de entrada a la haute cuisine porteña.

Hay dos tipos de tapas para elegir: las más pequeñas que funcionan como entrantes y las más grandes como principales.

La comida es acompañada por un extraordinario chipa relleno con salsa bechamel que sorprende y deleita.

El tartar de cordero con dulce de membrillo y alcaparras fritas para comenzar es una gran opción. El sabor fuerte de la carne ovina se entrega aquí manso al dulzor de la fruta.

Las croquetas de espinaca en dos variantes sorprenden. Sobre todo la rellena de líquido.

La provoleta con polenta, dulce de rocoto y garrapiñadas de pistachos es también un muy creativo plato que merece ser probado.

La pasta de gambas al ajillo con morron quemado y gel de pomelo es producto de una notable creación que posee además una presentación alucinante. El emplatado, terminado con un precioso tuile, resulta una vara demasiado alta y aquí el sabor no acompaña en la misma magnitud.

El arroz crocante con morcilla, kimchi, aioli de algas y escabeche de panopea es una suerte de fondo de paella acompañada por una gran combinación de sabores y texturas.

El matambre de wagyu a la pizza y faina con stracciatella nos permite probar un corte poco habitual de esta carne de raza japonesa. De gran factura, el plato es servido, sin embargo, sobre un caldo de tomates que otorga un no deseable sabor a carne hervida.

Los postres son otra historia. Semifreddo de arroz con leche y vauquita y ensalada de frutas con crema de trigo conforman gran parte del elenco de su carta. No mucho para destacar en este rubro.

Mengano

Kelemen es un chef muy creativo que comanda su cocina con tranquilidad y profesionalidad. Trabaja majestuosamente las texturas y las temperaturas con una solvencia digna de su talento. Su importante experiencia le permite un aplomo que resalta en sus creaciones. Tras un paso por New York, trabajó además en la demandante cocina de Tegui que ha dejado rastros indelebles en su propuesta gastronómica. “Abrimos hace 8 meses y estamos muy conformes con la marcha del restaurante”, nos dice confiado Kelemen. “Nuestro público es mayoritariamente jóvenes argentinos más allá de que siempre cae algún extranjero”, resalta también.

La carta de vinos es bien amplia y está diseñada por cepas. Posee etiquetas económicas y otras muy muy caras. El servicio es muy bueno y responde con solvencia ante dudas e inquietudes.

8 puntos

Fecha de visita: 10/5/19

Head chef: Facundo Kelemen

Tapas entradas promedio: $350

Tapas principales promedio: $700

Postres promedio: $250

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