Economía

Mercado Libre sigue bajo fuego sindical: se sumó La Bancaria

El secretario general del gremio, Sergio Palazzo, exigió afiliar a todos los empleados de las fintech. Y apuntó contra Marcos Galperin, dueño de la plataforma, que le respondió con ironías por Twitter.

“Acá, repasando la lista de nuestros nuevos #amigos2019. Parecie ra que sólo falta la Conmebol y están todos! #quepais”. Con esta frase irónica que publicó en Twitter, Marcos Galperin -dueño de Mercado Libre- salió a responder al nuevo embate político-sindical que recibió ayer la empresa que fundó en 1999.

Esta vez fue el secretario general del gremio de Bancario, Sergio Palazzo, el encargado de disparar munición gruesa sobre la plataforma de ventas online. El sindicalista advirtió que los empleados de todas las compañías que ofrecen servicios financieros por medios digitales (las llamadas fintech) deberán estar afiliados al gremio que encabeza.

“Vamos a ir por todos los trabajadores del sector financiero, si Galperin está ahí, le tocará ajustarse a la ley”, sentenció Palazzo en declaraciones a CNN Radio.

Por estas y otras declaraciones de alto voltaje en su contra, Galperin decidió incluir irónicamente a Palazzo en la lista de #amigos2019, aunque sin nombrar a nadie en particular. Claro que no hizo falta escarbar demasiado para saber que se refería al sindicalista que venía expresando su enojo desde el día anterior en distintos medios de comunicación.

En su tuit irónico, Galperin sólo mencionó a la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) que fue la gran protagonista de la reciente edición de la Copa América que ganó Brasil, y donde la selección argentina resultó visiblemente perjudicada por los arbitrajes. Al mismo nivel de “amistad” que la Conmebol, la lista de Galperin podría incluir al camionero Hugo Moyano, el dirigente kirchnerista Juan Grabois, el presidente de la Asociación de Bancos Argentinos Javier Bolzico y ahora el bancario Palazzo.

“Vamos a pedir por las buenas o por las malas la regulación y el encuadramiento de los trabajadores de todas las empresas que ofrezcan servicios financieros”, adelantó el gremialista. “Las empresas fintech no afrontan en la actualidad los mismos costos operativos e impositivos que los bancos, lo que genera una competencia despareja y provoca la pérdida de puestos de trabajo en el sector bancario”, alertó. Y concluyó: “Vamos a reclamar por la incorporación de todos esos trabajadores a nuestra asociación gremial”.

El reclamo de Palazzo no es ajeno a los planteos de otros gremios o de las propias entidades que agrupan en el país a la banca nacional y extranjera. El denominador común en todos estos casos tiene que ver con la zona gris que representa el fenómeno de las fintech para la economía argentina y, en especial, para una legislación laboral y comercial que en algunos aspectos quedó desfasada de los cambios acelerados que provocó la transformación digital en el mundo de los negocios.

Por eso, los bancos piden regulaciones para una competencia que consideran desleal. Las fintech tienen una única condición para operar en el sistema financiero: no pueden captar depósitos para fondear sus préstamos. Para hacer eso tienen que contar con una licencia de banco.

Mercado Libre, según sus críticos en el sector financiero, presta como fintech pero se fondea como banco, ya que estaría utilizando el dinero que está depositado transitoriamente en las cuentas de sus usuarios a través de su subsidiaria Mercado Pago. Algo que por supuesto la empresa niega.

Desde el punto de vista gremial sucede algo similar. Es indiscutible que los empleados deben gozar de derechos laborales como cualquier trabajador de una empresa tradicional. Pero no siempre está claro cuál es el gremio que debería representarlos para ejercer esos derechos.

Esa es una disputa abierta en el centro de logística que Mercado Libre inauguró en el Mercado Central. Ahí Camioneros de Hugo Moyano reclama ser el sindicato que represente a esos empleados en lugar del Sindicato de Carga y Descarga. En su momento, la plataforma mantuvo una discusión parecida con Armando Cavalieri, que exigía enrolar a los empleados en el Sindicato de Comercio.

No por casualidad, cada vez que tiene ocasión, Galperin critica por “anticuada” la legislación laboral argentina. Y es impulsor de una reforma, postura que cuenta con el guiño del propio Mauricio Macri, quien no oculta su admiración por el empresario que logró fundar una compañía cuyo valor bursátil ayer superaba los u$s31.000 millones. Es la empresa argentina más valiosa del mundo y nadie parece dispuesto a perdonarle nada.

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