Checo Pérez ha conseguido esta semana lo que ni los giros de guion más locos de Drive to Survive: hacer que Lewis Hamilton se ría a carcajadas en plena pelea por el título. El detonante, un vídeo haciendo surf que ha inflamado el paddock y ha dejado al descubierto la mejor versión del mexicano: la de troleador oficial del Gran Circo.
El siete veces campeón del mundo, ahora enrolado en las filas de Ferrari, compartió en sus redes un clip en el que se marca un brutal giro de 360 grados sobre la tabla, con el mar de fondo y el griterío de su novia Kim Kardashian como única banda sonora. La maniobra, digna de un profesional, arrancó vítores desde la embarcación de apoyo. Lo que no se esperaba Hamilton era que el ojo avizor de Sergio “Checo” Pérez, el piloto de Cadillac, estuviera pendiente de cada ola.
El vídeo del 360 que desató el vacilón
El comentario del mexicano fue tan breve como demoledor: “100% IA”. Tres palabras, un emoji de risa y la invitación perfecta para que el fandom se partiera de la risa. El británico, lejos de mosquearse, respondió con otros tres emojis de carcajadas y la cosa quedó en una muestra de buen rollo entre dos veteranos que han compartido podios, roces y ahora también chascarrillos veraniegos.
El comentario de Checo no fue más que el pistoletazo de salida para una cascada de memes. Las redes no tardaron en replicar el vídeo con filtros de inteligencia artificial y la etiqueta #100IA empezó a correr como la pólvora. Es el tipo de vacilada que sienta de maravilla en una F1 que, de vez en cuando, necesita recordar que esto va de pasárselo bien.
Pero si alguien acaparó los focos sin quererlo fue Kim Kardashian. En el clip se la escucha jalear al heptacampeón con toda la energía de quien está viviendo su mejor verano. La estadounidense, que ya paralizó el paddock de Mónaco en mayo, se ha convertido en la sombra alargada —y muy celebrada— del nuevo Hamilton.
Kim Kardashian, la inesperada compañera de ola
La pareja ha pasado del rumor a la confirmación oficial en tiempo récord. Aquel fin de semana en Montecarlo no fue solo un posado: Hamilton confesó a los micrófonos estar “maravillado” de tener a alguien que le apoye cada día. Y a juzgar por los selfis playeros que la propia Kardashian cuelga cada dos por tres, la cosa va muy en serio.