La madrugada de este miércoles, el réferi Gerardo Germán Pineda, conocido en el circuito local como "El Búho", perdió la vida en plena función estelar dentro de las instalaciones del Deportivo 11 de Julio, ubicado en Mineral de la Reforma, Hidalgo. Durante el combate protagonizado por los gladiadores El Hijo de Fishman y Máscara Sagrada, el juez del cuadrilátero recibió una serie de castigos físicos que formaban parte del espectáculo deportivo; sin embargo, se desvaneció súbitamente sobre la lona y no volvió a reincorporarse.
Ante la emergencia sobre el ring, los equipos médicos fueron solicitados de inmediato, pero los paramédicos confirmaron que el árbitro ya carecía de signos vitales. Alrededor de las 6:00 horas, elementos del Servicio Médico Forense (Semefo) arribaron a la arena para realizar el levantamiento del cuerpo y proceder con la necropsia de ley, la cual establecerá la causa clínica exacta del deceso de este ícono local que dedicó más de tres décadas a la lucha libre en el estado.
Detención de El Hijo de Fishman y clausuras administrativas
Como consecuencia directa de la muerte sobre el cuadrilátero, el luchador identificado como El Hijo de Fishman fue detenido por elementos de la Procuraduría del Estado de Hidalgo. Las autoridades ministeriales abrieron la investigación correspondiente para deslindar responsabilidades por presunto homicidio culposo, manteniendo al deportista a disposición para determinar su situación jurídica en las próximas horas.
Paralelamente al proceso penal, el ámbito administrativo también ejecutó sanciones. La Dirección de Protección Civil de Mineral de la Reforma impuso una clausura parcial al Deportivo 11 de Julio. Las autoridades municipales detectaron que, aunque el recinto operaba con una licencia vigente, los promotores no notificaron la realización de la función con los 15 días de anticipación que exige la ley para evaluar los protocolos y garantizar la seguridad de los asistentes.
El área de Protección Civil reveló que la arena ya presentaba un historial de opacidad en sus revisiones. Durante el mes de julio, los inspectores municipales intentaron verificar las condiciones estructurales en dos ocasiones, pero las diligencias no se concretaron ante la falta de personal que atendiera a las autoridades. Las instalaciones permanecerán con actividades restringidas hasta que concluyan las indagatorias legales sobre la tragedia.