La Liga MX se ha convertido en mucho más que un campeonato de futbol. Este año, el torneo vivió una profunda transformación empresarial que mueve alrededor de 13,000 millones de dólares, una cifra que refleja el peso económico de una industria donde convergen medios de comunicación, fondos de inversión, patrocinadores y algunos de los empresarios más poderosos del país.
Los dueños de los clubes buscan fortalecer sus negocios, aprovechar el crecimiento del mercado deportivo y adaptarse a una nueva etapa marcada por la reducción de la multipropiedad y la llegada de nuevos inversionistas interesados en el futbol mexicano. De acuerdo con cifras de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), el balompié nacional figura entre los de mayor convocatoria del mundo y mantiene una enorme relevancia económica. Su impacto va mucho más allá del espectáculo deportivo, ya que genera miles de empleos, representa una parte importante de la actividad económica relacionada con el deporte y continúa atrayendo capital privado.
Azcárraga, el histórico dueño del América
Hablar del negocio del futbol mexicano obliga a mencionar a Emilio Azcárraga Jean, quien convirtió al Club América en uno de los activos deportivos más importantes del país. Durante décadas, la relación entre Grupo Televisa y las Águilas marcó el desarrollo comercial del futbol nacional. El equipo no solo funcionó como un club exitoso, sino también como un contenido estratégico para la televisión abierta, la publicidad y el entretenimiento.
Ese modelo comenzó a cambiar con la creación de Grupo Ollamani, empresa que reúne los activos deportivos y de entretenimiento que anteriormente formaban parte de Televisa. La operación permitió que el América y otros negocios relacionados con el deporte comenzaran a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), un movimiento poco común dentro del futbol mexicano.
La apuesta financiera ha resultado positiva. Desde su llegada al mercado bursátil, Ollamani incrementó de manera importante su valor, impulsada por el desempeño de sus negocios deportivos y comerciales. El América también mantiene una enorme fortaleza deportiva y comercial. Además de ser el club más ganador del futbol mexicano, reúne una de las mayores aficiones del continente, con millones de seguidores tanto en México como en Estados Unidos.
La competencia mexicana está valuada en alrededor de 13,000 millones de dólares.
La estrategia de Azcárraga también contempla la incorporación de nuevos socios internacionales. La alianza con General Atlantic busca fortalecer la estructura financiera del negocio, impulsar proyectos de crecimiento y profesionalizar aún más la administración del futbol como un activo de inversión.
Hank Rhon, un hombre fuerte del norte
Otro de los empresarios con mayor influencia dentro de la Liga MX es Jorge Hank Rhon, propietario de los Xolos de Tijuana y uno de los personajes que mejor ha integrado el futbol con su negocio principal. A través de Grupo Caliente, Hank Rhon construyó un modelo donde el deporte sirve como plataforma para promover apuestas, patrocinios y presencia de marca. Su empresa aparece en camisetas, estadios y transmisiones, convirtiendo al futbol en un escaparate comercial permanente.
Aunque dejó de controlar al Querétaro como parte del proceso para reducir la multipropiedad, su presencia dentro del futbol mexicano sigue siendo enorme, ya que patrocina a buena parte de los equipos de la Primera División y mantiene acuerdos comerciales en otros torneos nacionales e internacionales. Especialistas consideran que este modelo demuestra cómo algunos clubes representan mucho más que una institución deportiva. También funcionan como herramientas de posicionamiento empresarial, fortaleciendo la imagen de los grupos económicos que los controlan.
José Miguel Bejos, un hombre ligado a la 4T
Uno de los movimientos más importantes dentro de la reestructuración de la Liga MX fue la llegada de José Miguel Bejos como nuevo propietario del Atlas. El empresario, conocido por encabezar Grupo Mota-Engil México y por participar en diversos proyectos de infraestructura durante el gobierno de la llamada Cuarta Transformación (4T), ingresó al futbol tras adquirir el club tapatío como parte del proceso para terminar con la multipropiedad.
Empresarios de distintos sectores disputan el control de algunos de los clubes más importantes del país.
Su incorporación representa la llegada de un nuevo perfil de inversionistas, provenientes de sectores distintos al deportivo pero interesados en participar en un mercado que continúa creciendo. Además de sus actividades en infraestructura, Bejos ya tenía experiencia en el deporte profesional como propietario de los Pericos de Puebla dentro de la Liga Mexicana de Beisbol.
Su desembarco en el Atlas confirma que el futbol mexicano sigue despertando interés entre empresarios que ven en los clubes un activo con potencial económico, comercial y de posicionamiento institucional.
¿Regresa Carlos Slim Helú?
Otro nombre que vuelve a aparecer alrededor de la Liga MX es el de Carlos Slim Helú, uno de los empresarios más importantes del país. Diversos reportes señalan que el fundador de América Móvil podría volver al futbol mediante una posible inversión en el Club León, cuya venta forma parte del proceso de reorganización derivado del fin gradual de la multipropiedad.
No sería la primera experiencia de Slim dentro del balompié nacional. En 2012 adquirió una participación accionaria en empresas vinculadas al Grupo Pachuca, aunque años después vendió esos títulos. Un eventual regreso reforzaría la presencia de grandes grupos económicos en el futbol mexicano, justo cuando la industria atraviesa una etapa de profundas transformaciones impulsadas por nuevos modelos de negocio.
La eliminación gradual de la multipropiedad acelera la llegada de nuevos inversionistas.
Mientras tanto, la Liga MX también enfrenta desafíos relacionados con la centralización de derechos de transmisión, la competencia del streaming y el interés creciente de fondos internacionales por invertir en el deporte.
Con el Mundial de 2026 como escaparate internacional, el verdadero partido también se juega en los consejos de administración. Más allá de los resultados en la cancha, empresarios como Emilio Azcárraga Jean, Jorge Hank Rhon, José Miguel Bejos y, posiblemente, Carlos Slim Helú representan distintas formas de entender un negocio que mueve miles de millones de dólares y que busca definir quién controlará el futuro económico del futbol mexicano.