Este viernes, en el inicio de la Jornada 8 donde FC Juárez recibió y derrotó al Atlas en el Estadio Olímpico Benito Juárez. Sin embargo, a pesar del tiunfo, no todo fue alegría, pues durante el desarrollo del juego la presidenta del club vivió un momento de zozobra cuando su esposo Paúl Foster, accionista de los Bravos, sufrió una descompensación y tuvo que ser asistido de urgencia en el palco.
Después de ser atendido por los médicos en el recinto Foster tuvo que ser trasladarlo a El Paso, Texas, para que pudieran hacerle un chequeo médico más completo.
En principio se había pensado que el empresario había sufrido un principio de infarto, pero en la mañana de este domingo su entorno cercano confirmó que se encuentra fuera de peligro.
De acuerdo con fuentes allegadas a su círculo social, el malestar sufrido por el esposo de la propietaria del FC Juárez, Alejandra de la Vega, se debió a una baja drástica de azúcar (hipoglucemia) y una consecuente caída en la presión arterial.
Tras los exámenes médicos correspondientes, se determinó que el cuadro clínico fue producto de una extenuante agenda de trabajo. Según se informó, el empresario no realizó las comidas necesarias durante el día previo al encuentro entre Bravos y Atlas, lo que derivó en la descompensación física al concluir el partido en el Estadio Olímpico Benito Juárez.
La rápida intervención de los paramédicos en el estadio y el traslado oportuno a través del puente internacional permitieron que el incidente no pasara a mayores. Se espera que Foster retome sus actividades habituales tras un breve periodo de descanso y ajuste en su régimen alimenticio.