El primer tiempo entre los seleccionados de México e Inglaterra fue deslumbrante en el Ciudad de México, con la victoria parcial por 2-1 para los europeos con las conquistas de Jude Bellingham, pero Julián Quiñones logró descontar para ponerle un manto de suspenso al complemento.
Sin embargo, en el entretiempo lo que parecía ser cierta cautela o preocupación por el segundo tiempo, apareció la legendaria banda Maná, para ponerle música a ese tiempo de espera y levantar toda la locura de los fanáticos en las tribunas del Azteca.
Fue un breve show, pero muy cargado de emoción, todos dando ánimos para lo que será un partido que puede decretar el pasaje de la Selección Mexicana a cuartos de final, o bien decretar la despedida del certamen donde es anfitrión y ha tenido una grandísima producción.