Miles de mexicanos podrían enfrentar cargos inesperados, afectaciones en su historial crediticio e incluso deudas acumuladas por una práctica más común de lo que parece: dejar de usar una tarjeta de crédito sin cancelarla formalmente. Instituciones como Banamex, BBVA México, Banco Azteca y otros bancos mantienen activas muchas cuentas que los usuarios creen cerradas simplemente porque dejaron de utilizarlas.
Especialistas en finanzas personales advierten que abandonar una tarjeta no equivale a cancelarla. Mientras la cuenta permanezca abierta, continúan vigentes las condiciones establecidas en el contrato, incluyendo posibles anualidades, comisiones, seguros asociados y cargos automáticos.
La situación cobra relevancia en junio de 2026 debido a que miles de personas han migrado a nuevos productos financieros con mejores beneficios y han olvidado cancelar tarjetas antiguas. El problema es que una cuenta aparentemente inactiva puede convertirse en una fuente de adeudos que terminan afectando las finanzas personales y el acceso a futuros créditos.
Bancos mexicanos: no usar la tarjeta no es lo mismo que cancelada
Uno de los errores más frecuentes entre los usuarios de tarjetas de crédito en México es asumir que una cuenta desaparece automáticamente cuando deja de utilizarse. Sin embargo, la realidad es distinta.
Aunque el plástico permanezca guardado durante meses o incluso años, la cuenta sigue activa hasta que el titular solicite formalmente su cancelación o el banco decida cerrarla por sus propias políticas internas. Este proceso puede tardar mucho tiempo y varía según cada institución financiera.
Mientras la cuenta continúe vigente, también permanecen activas las condiciones originales del contrato. Esto significa que pueden seguir aplicándose cargos por anualidad, servicios adicionales o seguros contratados previamente, incluso si el usuario no realiza nuevas compras.
Bancos mexicanos: acumular cargos de la tarjeta sin saberlo
Uno de los mayores riesgos de mantener una tarjeta olvidada es la acumulación silenciosa de cargos. La situación suele comenzar cuando una persona obtiene una nueva tarjeta con mejores beneficios y deja de utilizar la anterior. Al no revisar los estados de cuenta, pueden pasar desapercibidos cobros por anualidad, comisiones administrativas, seguros vinculados o pagos automáticos de servicios y suscripciones.
Con el paso del tiempo, esos montos generan intereses, comisiones por retraso y posibles reportes de incumplimiento. Lo que parecía una cuenta inactiva puede terminar convirtiéndose en una deuda considerable. Los especialistas recomiendan revisar periódicamente todas las cuentas abiertas, incluso aquellas que no se utilizan, para detectar movimientos inesperados y evitar problemas financieros futuros.
Banco mexicanos: así afecta al historial crediticio una tarjeta abierta
Mantener una tarjeta de crédito abierta no siempre es negativo. De hecho, en determinadas circunstancias puede beneficiar el historial crediticio. Las cuentas antiguas suelen aportar estabilidad al expediente financiero, especialmente cuando registran pagos puntuales y un bajo nivel de utilización. Además, conservar líneas de crédito disponibles puede mejorar ciertos indicadores que analizan las instituciones financieras.
Sin embargo, la situación cambia cuando la tarjeta acumula adeudos olvidados, pagos vencidos o cargos no detectados. En esos casos, el historial crediticio puede verse perjudicado y afectar futuras solicitudes de financiamiento, como créditos hipotecarios, automotrices o personales. Los bancos no solo evalúan cuánto dinero debe una persona, sino también cómo administra el crédito que tiene disponible.
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Bancos mexicanos: la cancelación automática de tarjetas
Algunos usuarios creen que tarde o temprano el banco cancelará automáticamente una tarjeta sin uso. Aunque esto puede ocurrir, no significa que las obligaciones pendientes desaparezcan. Las instituciones financieras tienen facultades para cerrar cuentas por inactividad prolongada, pero cualquier saldo, interés, comisión o cargo recurrente seguirá siendo responsabilidad del titular.
Por ello, los expertos recomiendan realizar una cancelación formal siguiendo varios pasos fundamentales: liquidar cualquier saldo pendiente, cancelar cargos domiciliados, solicitar el cierre mediante los canales oficiales del banco, obtener un folio o comprobante y verificar semanas después que la cuenta efectivamente haya sido cancelada.
La principal lección para los usuarios de Banamex, BBVA México, Banco Azteca y otras instituciones es clara: dejar de usar una tarjeta no significa que haya desaparecido. Una tarjeta de crédito olvidada puede permanecer activa durante años y convertirse en una fuente inesperada de costos.