El Banco de México (Banxico) estableció nuevas reglas para las transferencias bancarias en México que permitirán enviar dinero utilizando únicamente el número de celular de la persona beneficiaria. La medida busca simplificar las operaciones digitales y reducir la necesidad de ingresar datos extensos como la CLABE interbancaria de 18 dígitos o los 16 números de una tarjeta de débito.
El nuevo esquema se apoyará en el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y en Dimo, el servicio que permite asociar un número telefónico con una cuenta bancaria. De esta manera, los usuarios podrán realizar una transferencia ingresando un número celular de 10 dígitos o seleccionándolo desde la agenda de contactos de su teléfono.
La disposición forma parte de una actualización regulatoria publicada por Banxico y establece un plazo para que los bancos y las plataformas financieras realicen los cambios necesarios en sus aplicaciones. Sin embargo, la CLABE no desaparecerá, sino que el número de celular funcionará como una alternativa adicional para identificar la cuenta receptora.
Banxico: cómo funcionará la transferencia por número celular
El nuevo mecanismo permitirá que los usuarios realicen transferencias bancarias con número celular de una manera más sencilla. Para utilizarlo, el titular de una cuenta deberá solicitar a su institución financiera que vincule su línea telefónica de 10 dígitos con su cuenta bancaria, siempre que esta corresponda a los niveles de cuenta contemplados por la regulación.
Una vez realizada la vinculación, la persona que envía el dinero podrá introducir directamente el número celular del beneficiario o seleccionarlo desde la agenda de contactos de su dispositivo. El sistema utilizará la infraestructura de Banxico para identificar la cuenta relacionada con ese teléfono y facilitar la operación.
Antes de confirmar el envío, la aplicación bancaria deberá mostrar información que permita verificar al destinatario. Según la disposición, el nombre de la persona receptora aparecerá de forma enmascarada para que el usuario pueda comprobar que está enviando el dinero a la cuenta correcta.
El mecanismo no es completamente nuevo para el sistema financiero mexicano. Dimo funciona desde 2023 dentro del entorno del SPEI y permite asociar números de celular con cuentas bancarias para facilitar las transferencias electrónicas. Banxico señala que su infraestructura mantiene la relación entre el número telefónico y la cuenta correspondiente.
Banxico: ¿chau a la CLABE?
No. La CLABE interbancaria continuará funcionando y los usuarios podrán seguir utilizándola para realizar transferencias. El cambio consiste en sumar el número celular como un identificador alternativo para enviar dinero, por lo que no será obligatorio abandonar la CLABE.
Actualmente, el SPEI permite utilizar distintos datos para identificar una cuenta beneficiaria, entre ellos la CLABE de 18 dígitos, el número de tarjeta y el número de celular asociado a la cuenta. Banxico también contempla mecanismos como Dimo y CoDi para facilitar los pagos electrónicos.
Por eso, la nueva regulación no elimina los métodos tradicionales, sino que busca hacer más sencilla la experiencia para quienes utilizan aplicaciones bancarias. El número de teléfono funcionará, en la práctica, como un dato más fácil de recordar para iniciar una transferencia.
Además, cada banco establece el procedimiento para vincular el celular con una cuenta. Banxico explica que un mismo número puede estar asociado con una cuenta en cada institución bancaria, aunque puede vincularse con cuentas diferentes en distintos bancos.
Banxico: fecha límite para que los bancos se adapten
Los bancos y las plataformas fintech autorizadas que operan en México tendrán como fecha límite el 14 de diciembre de 2026 para realizar las modificaciones necesarias en sus aplicaciones. A partir de esa fecha deberán contar con las adecuaciones establecidas por Banxico para permitir este esquema de transferencias.
La regulación también establece que la opción para realizar una transferencia deberá ser visible desde la pantalla de inicio de las aplicaciones. El objetivo es homologar la experiencia de los usuarios y evitar que tengan que navegar por distintos menús para encontrar esta función.