El pleno de la Cámara de Diputados aprobó durante la madrugada de este miércoles la nueva Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral, un ordenamiento que busca modernizar el registro de propiedades en el país y ampliar la capacidad recaudatoria de los ayuntamientos. Tras una prolongada sesión en San Lázaro, la normativa fue avalada con 299 votos a favor del bloque oficialista y 92 en contra de las bancadas de oposición, siendo turnada al Senado de la República para la continuación de su trámite legislativo.
El objetivo central de este dictamen es estandarizar los procesos registrales a nivel nacional, abatiendo el rezago en los padrones inmobiliarios. Sin embargo, la intervención federal en una facultad históricamente municipal ha desatado un intenso debate sobre las implicaciones reales que esta digitalización tendrá en el bolsillo de los ciudadanos y en las finanzas públicas locales.
El impacto en la economía: ¿viene un "predialazo"?
El punto más álgido de la discusión parlamentaria se concentró en los efectos económicos que la armonización catastral tendrá sobre los propietarios. La controversia surge a partir de la exposición de motivos de la iniciativa presidencial, la cual plantea que la actualización de los padrones y la incorporación de predios faltantes ampliarán la base fiscal del país.
-
La advertencia de la oposición: Legisladores del PAN, PRI y MC advirtieron que la actualización de los valores catastrales para alinearlos con el valor comercial se traducirá en un incremento recaudatorio de facto, calificado como un "predialazo". Argumentan que, aunque la tasa del impuesto predial se mantenga idéntica, al elevarse la base gravable de las viviendas, las familias terminarán pagando montos superiores.
La defensa de la mayoría: Por su parte, diputados de Morena y el PT rechazaron categóricamente que se trate de un aumento de impuestos. Sostuvieron que el articulado de la ley no estipula incrementos en las tasas ni crea nuevas obligaciones fiscales, argumentando que una mayor precisión en el registro inmobiliario no equivale automáticamente a un encarecimiento del tributo, sino a un cobro más justo que combate la evasión.
Clave Única Catastral y la nueva rectoría tecnológica
A nivel operativo, la legislación transformará la manera en que se identifican y administran los bienes inmuebles en las 32 entidades del país. Para lograr la homologación nacional, la normativa establece las siguientes directrices:
-
Creación de la Clave Única Catastral: Funcionará como una especie de "CURP" para cada inmueble. Esta herramienta vinculará de manera inequívoca el predio con su folio real, previniendo dobles registros, deslindes erróneos y facilitando la detección de intentos de despojo o fraudes inmobiliarios.
Centralización normativa: La política en la materia quedará bajo la conducción de la Federación. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y la recién creada Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) serán las encargadas de dictar los lineamientos, diseñar las plataformas y emitir los modelos de homologación.
Soporte institucional: A través de una reserva aprobada durante la discusión, se determinó que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) colaborará como organismo público autónomo de carácter técnico para garantizar el rigor de las mediciones y los datos.
El reto financiero y la autonomía municipal
Un desafío mayúsculo derivado de esta aprobación recaerá directamente en las capacidades administrativas de los gobiernos locales. La ley obliga a los estados y municipios a implementar estas disposiciones tecnológicas y de digitalización antes del 31 de diciembre de 2026, pero deberán hacerlo utilizando sus propios presupuestos, ya que no se contemplan asignaciones federales adicionales para el desarrollo de esta infraestructura en los ayuntamientos.
Mientras la oposición califica esta medida como un ataque a la autonomía municipal que subordina a los ayuntamientos obligándolos a pagar por plataformas federales, los defensores del dictamen aseguran que el modelo respeta el federalismo. El oficialismo subraya que la ley promueve exclusivamente una coordinación y estandarización tecnológica, asegurando que la recaudación del impuesto predial y la gestión directa de la información continuarán bajo la estricta competencia de las autoridades municipales.