La Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa estatal de energía de México, avanza con un ambicioso plan para ampliar su presencia en el sector de las telecomunicaciones y convertirse en un actor relevante del mercado de internet. La iniciativa despierta atención y preocupación entre los grandes jugadores privados, como América Móvil de Carlos Slim Helú, Izzi y Megacable, que hoy dominan el negocio.
CFE quiere ser el nuevo rey de los servicios de internet en México: preocupación para Carlos Slim Helú y su imperio
Checa cuál es la nueva política que el CFE tiene previsto para internet. Fíjate de qué se trata.
-
Apagón masivo CFE a estos usuarios en abril 2026: colonias, municipios y horarios confirmados
-
CFE y Pemex aplican reforma histórica de manera inmediata por orden de Claudia Sheinbaum
CFE quiere ser el nuevo rey de los servicios de internet en México: preocupación para Carlos Slim Helú y su imperio
Aunque desde la propia CFE aclaran que no buscan competir de manera directa en el corto plazo con los gigantes del sector, el proyecto apunta a sentar las bases para una expansión sostenida a mediano y largo plazo. La clave estará en la obtención de una concesión comercial que le permita ofrecer servicios de telecomunicaciones con fines de lucro, algo que hoy le está vedado.
El movimiento se da en un contexto de reformas recientes en materia de telecomunicaciones y conectividad, impulsadas por el Gobierno federal, que buscan ampliar el acceso a internet y reducir los precios. En ese escenario, la entrada de la CFE como proveedor comercial podría alterar el equilibrio del mercado y presionar a la baja las tarifas.
CFE: la concesión comercial para 2026
Actualmente, la CFE cuenta con una concesión de uso público, sin fines de lucro, destinada a prestar servicios de telecomunicaciones y radiodifusión en comunidades remotas donde no existe oferta privada. Esta limitación impide a la empresa crecer de manera comercial y competir en igualdad de condiciones con operadores consolidados.
El objetivo de la compañía es obtener una concesión comercial a partir de 2026. La decisión quedará en manos de la nueva Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, órgano desconcentrado de la Agencia de Transformación Digital y de Telecomunicaciones, que comenzó a operar en octubre de este año. Según directivos de la CFE, el regulador deberá evaluar si la concesión se aprueba y con qué alcances.
Para este proceso, la empresa estatal prevé una inversión cercana a los 11.000 millones de pesos, en línea con el Plan Nacional de Conectividad que prepara la Agencia de Transformación Digital. Desde la CFE reconocen que el desarrollo será gradual, ya que aún deben fortalecer capacidades técnicas y operativas para competir en el mercado comercial.
CFE: ¿tendrá ventajas en el mercado?
Uno de los principales diferenciales de la CFE es su vasta infraestructura instalada. La empresa cuenta con más de 4.900 torres, miles de kilómetros de fibra óptica, más de 106.000 puntos con tecnología 4G LTE y alrededor de 3,3 millones de servicios de banda ancha inalámbrica en los 32 estados del país. Esta red le permitiría ofrecer precios más bajos que la competencia.
De hecho, la CFE ya comercializa paquetes de internet móvil con tarifas significativamente menores. Un plan de 20 GB cuesta alrededor de 200 pesos mensuales, mientras que operadores privados ofrecen servicios similares a precios dos o tres veces más altos. Esta estrategia de precios podría convertirse en una ventaja clave si obtiene la concesión comercial.
Sin embargo, la empresa deberá sujetarse al principio de neutralidad y cumplir con el mismo marco legal que el resto de los operadores. Analistas señalan que, si bien la entrada de la CFE podría aumentar la competencia y reducir precios en un mercado valuado en unos 19.000 millones de dólares anuales, el impacto sobre el imperio de Carlos Slim dependerá de la velocidad y profundidad con la que el Estado decida avanzar en el sector.




Dejá tu comentario