En la Ciudad de México, iniciar el día con un desayuno completo y accesible es una realidad disponible para muchos. Existen lugares como El Fortín que ofrecen paquetes de desayuno, compuestos por café o té ilimitado, jugo o fruta, y platillos como chilaquiles con bistec, omelette, hot cakes o huarache, por apenas 40 pesos. Mientras que en cafeterías de fonde estilo tradicional o fonditas, un desayuno en promedio se ubica entre 50 y 150 pesos.
En establecimientos de renombre, como Fonda Margarita o Valentina Cafetería, el costo por persona asciende a alrededor de 150 pesos, mientras que en cadenas tradicionales o buffets modestos el rango va de 145 a 215 pesos por persona. En zonas emblemáticas, como El Cardenal o Mercaderes, se aprecia una experiencia más refinada con costos de 350 a 450 pesos por desayuno .
En contraste, con Los Ángeles, Estados Unidos, el panorama es muy diferente: un desayuno económico en cafetería o “diners” parte de US$7 a US$15, mientras que en restaurantes moderados el rango se extiende entre US$15 y US$25, y en lugares de brunch más trendys o de alta gama puede superar los US$25.
Datos promedio señalan que una comida informal (que incluye desayuno) cuesta alrededor de US$25 en restaurantes económicos, mientras que presupuestos turísticos estiman el desayuno promedio en unos US$15.20.
CAFETERÍAS
Este café lo compran pocos, tiene buen precio y es de los mejores de México, según la Profeco
Comparativa de precios desayunos CDMX vs Los Ángeles
Ciudad de México
- Opción ultra económica (El Fortín): MXN 40
- Cafeterías o fondas locales: MXN 50–150
- Buffets cotidianos: MXN 145–215
- Restaurantes tradicionales/refinados: MXN 350–450
Los Ángeles
- Opciones básicas: US$7–15
- Cafés/restaurantes promedio: US$15–25
- Restaurantes de brunch o más sofisticados: US$25+
Mientras que en CDMX un desayuno básico y aceptable se encuentra en el rango de $2.40 a $13 USD, en Los Ángeles ese mismo rango refleja el costo mínimo de comida rápida o café solo; lo común allí es desembolsar entre US$15 y 25 por una comida completa. Esto evidencia que desayunar en la capital mexicana es sustancialmente más accesible, incluso al comparar con opciones de precios bajos en Estados Unidos.