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25 de junio 2026 - 23:41

De ser un humilde estudiante en la UNAM a convertirse en un importante empresario cercano a AMLO

Las aulas y pasillos de la Universidad Nacional Autónoma de México han sido testigos de las historias de aquellos estudiantes que con el paso de los años se convirtieron en reconocidos empresarios que promovieron al desarrollo nacional.

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De ser un humilde estudiante en la UNAM a convertirse en un importante empresario cercano a AMLO.

Las aulas y pasillos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han sido, por décadas, el punto de partida para cientos de empresarios que al obtener su título académico, lograron prosperar en sus negocios y consolidarse económicamente. Uno de los perfiles más destacados es el de José María Riobóo, un hombre que comenzó su andar profesional como un humilde estudiante universitario en la máxima casa de estudios y terminó consolidándose como uno de los ingenieros y empresarios más influyentes de la historia moderna de la federación mexicana.

A lo largo de los años, su trayectoria ha estado estrechamente ligada a la del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), convirtiéndose en un referente de consulta técnica durante su administración. Hoy, a mediados de este 2026, bajo el mandato presidencial de Claudia Sheinbaum, el legado constructivo y las empresas de Riobóo siguen estando bajo los reflectores de la opinión pública.

Analizar cómo un joven estudiante de ingeniería civil logró construir un imperio de la construcción requiere revisar una historia de alta especialización técnica, visión de negocios y alianzas estratégicas de primer nivel en la capital del país.

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El paso por la UNAM y la fundación del Grupo Riobóo

El camino hacia el éxito empresarial de José María Riobóo inició con una sólida preparación académica fidedigna en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, donde se especializó en el diseño de estructuras. Su destacada capacidad analítica lo llevó no solo a graduarse con honores, sino a convertirse en profesor de la misma institución, compartiendo sus conocimientos sobre el comportamiento del concreto preesforzado con nuevas generaciones de burócratas e ingenieros de la federación. Con una visión clara del potencial de desarrollo urbano que demandaba el país, en la década de los años 70 decidió dar el salto al sector privado y fundar lo que hoy conocemos como Grupo Riobóo.

La firma se especializó en el diseño estructural de grandes obras civiles, introduciendo tecnologías innovadoras de prefabricados que optimizaban los tiempos de montaje y los costos financieros del presupuesto público. A través de un portafolio robusto, la empresa comenzó a ganar prestigio técnico en el sector de retail inmobiliario y de infraestructura de transporte, sentando las bases operativas de un consorcio de ingeniería que, con el tiempo, se volvería indispensable para el desarrollo vial del Valle de México y atraería las miradas de los principales actores políticos del país.

La consolidación con AMLO y su vigencia en la infraestructura mexicana

El verdadero hito mediático y comercial de José María Riobóo ocurrió a principios de la década de los 2000, cuando entabló una estrecha colaboración técnica con Andrés Manuel López Obrador durante su gestión como Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal. El ingeniero se convirtió en la mente maestra detrás del diseño de los emblemáticos Segundos Pisos del Periférico, una obra de infraestructura masiva que transformó la movilidad urbana y consolidó su reputación como el contratista y asesor de cabecera del político tabasqueño. Esta cercanía se mantuvo firme a lo largo de los años, proyectándose con fuerza durante el sexenio presidencial de AMLO en proyectos de la federación de gran envergadura.

Incluso tras finalizar el mandato de López Obrador, los reflectores sobre el consorcio Riobóo no se han apagado este 2026. Su probada experiencia técnica en el sector estructural los llevó a participar de manera crucial en mesas de análisis y reestructuración de obras críticas de la capital, como los viaductos elevados de la Línea 12. En la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, la ingeniería civil y los esquemas de movilidad sustentable continúan rigiéndose bajo rigurosas normatividades de certidumbre jurídica y seguridad. La historia de Riobóo, que inició con libretas y planos en Ciudad Universitaria de la UNAM y escaló hasta las mesas de alta planeación gubernamental, se mantiene como un testimonio fidedigno de cómo el conocimiento técnico y las relaciones estratégicas construyen los cimientos empresariales de México.

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