El inicio del Mundial FIFA 2026 nos regala cientos de historias, una de ellas es la del pato Merlín, un ave que pasó de acompañar a sus cuidadores en las calles mientras vendían aguas y refrescos para el sustento diario, a convertirse en una auténtica celebridad y en una de las mascotas más deseadas y cotizadas por personalidades de la farándula y el sector empresarial del país.
Tras participar en una de las Mañaneras presididas por la presidenta Claudia Sheinbaum, Karla Ivette Gómez la dueña del ave ha compartido públicamente su sorpresa ante el revuelo causado, confirmando que ha comenzado a recibir millonarias propuestas de compra con cifras verdaderamente estratosféricas.
Sin embargo, ante el interés del mercado, la respuesta de la familia que lo rescató y crió se mantiene firme bajo principios de afecto y lealtad, asegurando que el lazo emocional que los une es inquebrantable y no tiene un precio monetario.
La historia de Merlín: El ave que se ganó el amor de las familias mexicanas
El origen de la fama del pato Merlín está profundamente arraigado en la cultura del esfuerzo diario de las calles mexicanas. Inicialmente, el ave se dio a conocer de forma comunitaria por acompañar fielmente a sus dueños en su jornada laboral dedicada a la venta ambulante de aguas frescas, jugos y refrescos en la vía pública. Los peatones y clientes frecuentes quedaban cautivados al ver al animalito convivir de manera pacífica, limpia y sumamente interactiva en el puesto, portando pequeños atuendos confeccionados a su medida que no tardaron en volverse virales en plataformas como TikTok e Instagram.
Con el paso de los meses, lo que comenzó como una estampa pintoresca de la vida urbana se transformó en un canal interactivo digital con cientos de miles de seguidores. La gracia del animal y la genuina nobleza de sus cuidadores propiciaron que México y la comunidad internacional de turistas que visitan el país en el marco del Mundial de fútbol, lo bendigan como la auténtica mascota de este evento deportivo.
Quiénes son los empresarios y famosos que ofrecen millones por el pato Merlín
La enorme exposición mediática de Merlín despertó la ambición comercial de prominentes figuras del entretenimiento y los negocios en México, quienes han identificado en el ave un fenómeno de masas con un valor publicitario incalculable. Uno de los nombres que más ha resonado en las tendencias de búsqueda y reportes periodísticos es el del polémico conductor, creador de contenido y empresario regiomontano Poncho de Nigris. El regiomontano ha liderado las ofertas informales y públicas, externando su deseo de adquirir al ave para incorporarla a sus ambiciosos proyectos de retail de entretenimiento y dinámicas familiares en redes sociales.
“Pago a la familia seiscientos mil por el pato Merlín. Háganle llegar este mensaje a ver si les interesa y de pasada les regalo once ovnis originales”, detalló el empresario a través de su cuenta de X.
Además del entorno de la farándula norteña, trascendió que diversos consorcios y empresarios vinculados al marketing deportivo y de espectáculos han puesto sobre la mesa propuestas económicas que ascienden a cifras millonarias. El trasfondo de este inusitado interés radica en el perfil del pato Merlín como una potencial mascota mundialista de cara a los preparativos de los magnos eventos deportivos que México albergará en el corto plazo. Los inversionistas proyectan que la imagen del ave impresa en mercancía oficial, campañas de retail textil y activaciones de marcas de consumo generaría un retorno de inversión multimillonario para las finanzas personales de cualquier comprador corporativo.
"Es mi bebé": La firme respuesta de la dueña ante las cuantiosas ofertas
A pesar de la espectacularidad de los montos financieros ofrecidos y del impacto que ese dinero en efectivo tendría en el presupuesto familiar de cualquier ciudadano promedio, la dueña del pato Merlín ha salido a dar una declaración contundente que ha conmovido a sus seguidores de la federación. Con total certeza jurídica y haciendo valer su derecho de propiedad y protección animal, la cuidadora rechazó tajantemente la posibilidad de desprenderse de su compañero, utilizando la emotiva frase: "Es mi bebé", para resumir que el bienestar y el cariño hacia el animal están por encima de cualquier retail financiero.
La familia ha enfatizado ante los medios de comunicación que Merlín no es una mercancía ni un objeto de exhibición corporativa, sino un miembro legítimo de su hogar que los rescató del estrés diario y les brindó un propósito de convivencia armónica. “Afuera de la casa es embajador, es famoso, es amado y demás, adentro de la casa es un integrante más y también tiene responsabilidades”, compartió Karla.