El sistema de pensiones en México está a punto de cambiar para siempre ya que para millones de trabajadores mexicanos, la Ley 73 del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) ha sido el pilar de un retiro digno, ofreciendo pensiones calculadas con base en el promedio salarial de los últimos cinco años laborados y garantizando aguinaldos e incrementos anuales ligados a la inflación.
Sin embargo, debido al simple paso del tiempo y a las reformas estructurales del gobierno de Claudia Sheinbaum el cambio es irreversible. Esta "meganoticia" previsional ha encendido las alertas de miles de adultos mayores y trabajadores de mediana edad que se preguntan cuándo dejará de existir este beneficio de forma definitiva.
La incertidumbre no es menor. Quienes están planeando su retiro en este 2026 observan con preocupación cómo las condiciones para pensionarse bajo el modelo de reparto solidario se agotan, abriendo paso obligatorio al esquema de cuentas individuales. El Gobierno de México y el Instituto Mexicano del Seguro Social han tenido que intensificar sus campañas informativas para aclarar que la ley no se derogará de la noche a la mañana por un decreto, sino que experimentará una extinción natural por motivos de transición generacional, lo que cambia por completo las reglas del juego para los futuros jubilados del país.
¿Cuándo dejará de existir de forma definitiva la Ley 73 del IMSS?
Para entender la fecha de caducidad de la Ley 73, es necesario revisar la frontera jurídica que dividió al sistema de seguridad social en México. Este régimen aplica exclusivamente para todas las personas que fueron dadas de alta ante el Instituto antes del 1 de julio de 1997. Todos aquellos que comenzaron a cotizar formalmente a partir de esa fecha exacta pertenecen de forma automática e irreversible a la Ley 97 (Afores).
Bajo esta lógica, la Ley 73 dejará de existir de por vida en el momento en que fallezca el último trabajador o beneficiario (como viudas o huérfanos con derecho a pensión) que haya cotizado al menos una semana antes de julio de 1997. En términos prácticos y de proyecciones demográficas, los analistas estiman que el volumen masivo de solicitudes de jubilación por la Ley 73 alcanzará su punto más alto en esta década de 2020 y comenzará un declive total hacia el año 2040, extinguiéndose por completo en las décadas posteriores cuando ya no queden sobrevivientes de dicha generación laboral.
¿Qué pasará con los adultos mayores que planean su retiro en este 2026?
Si eres un adulto mayor que actualmente se encuentra en el rango de los 55 a 64 años y cotizaste antes de la reforma de 1997, perteneces a la llamada "generación en transición". Esto significa que, al momento de tramitar tu retiro en este 2026, el sistema del IMSS te dará a elegir formalmente mediante un documento oficial bajo cuál de las dos leyes deseas pensionarte. Por obvias razones de conveniencia económica, la inmensa mayoría elige la Ley 73.
Para este sector de la población, el derecho está completamente salvaguardado por la Constitución Mexicana, por lo que no perderán su derecho a pensionarse bajo el viejo régimen siempre y cuando cumplan con los requisitos vigentes:
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Contar con un mínimo de 500 semanas cotizadas reconocidas ante el IMSS.
Tener al menos 60 años cumplidos para la pensión por Cesantía o 65 años para la pensión por Vejez.
Encontrarse dentro del periodo de Conservación de Derechos, el cual equivale a la cuarta parte del tiempo total de sus semanas cotizadas, contadas a partir de la fecha de su última baja laboral.
El duro panorama de la Ley 97 y el desamparo de los futuros jubilados
La verdadera crisis y preocupación de los especialistas en economía y retail se centra en las siguientes generaciones de trabajadores. Aquellos que planean su retiro a mediano y largo plazo bajo la Ley 97 se enfrentan a un panorama drásticamente inferior en cuanto a montos económicos. En este esquema, el Seguro Social ya no financia el retiro; la pensión depende exclusivamente de lo que el trabajador logre ahorrar en su cuenta individual de la Afore a lo largo de su vida productiva.
Para este ciclo del 2026, las semanas requeridas para la Ley 97 se ubican en 850 semanas de cotización, y seguirán incrementándose año con año hasta topar en las 1,000 semanas en 2031. El problema radica en que, si los recursos acumulados en la Afore no alcanzan para contratar una Renta Vitalicia privada, el Estado mexicano solo otorgará una Pensión Mínima Garantizada, cuyo monto apenas roza los salarios mínimos básicos, dejando a los futuros adultos mayores en una situación de alta vulnerabilidad financiera si no realizaron aportaciones voluntarias a tiempo.