26 de octubre 2025 - 17:00

Fue una de las cadenas mexicanas más poderosas y ya no existe más: el grupo empresarial que compró todas sus sucursales

Conoce la historia de esta cadena mexicana que rompió récords en México pero que ya no está mas.

Almacenes Blanco.

Almacenes Blanco.

Durante más de cuatro décadas, Almacenes Blanco fue una de las cadenas de supermercados más reconocidas de México. Su popular eslogan “¡Abarata la vida!” y sus comerciales protagonizados por figuras como el actor Antonio Badú marcaron una época de auge comercial en el país. Sin embargo, la historia de esta emblemática marca tuvo un final abrupto en 1992, cuando fue adquirida por Grupo Gigante, poniendo fin a una era de consumo popular que muchos mexicanos aún recuerdan con nostalgia.

La historia de Blanco es también la historia del crecimiento urbano y económico de la Ciudad de México a mediados del siglo XX. Lo que comenzó como una pequeña tienda de productos básicos terminó convirtiéndose en un símbolo de accesibilidad, precios bajos y cercanía con las familias mexicanas. Su presencia se extendió a varios estados de la República, incluyendo Puebla, Veracruz, Tabasco, Guerrero y el Estado de México.

image

Pero la competencia en el mercado minorista y los cambios económicos de finales de los años ochenta pusieron a prueba su permanencia. En 1992, tras enfrentar dificultades financieras, Blanco fue absorbida por Gigante, un movimiento empresarial que selló la desaparición definitiva de una de las marcas más queridas del comercio mexicano.

La historia de Almacenes Blanco

Almacenes Blanco, también conocida como Tiendas Blanco, fue fundada en 1948 en la Ciudad de México por los hermanos Francisco y Estanislao Blanco Caldevilla, empresarios de origen español. Su primera sucursal se ubicó en la intersección de Avenida 5 de Febrero y Venustiano Carranza, en el Centro Histórico. En sus inicios ofrecía telas, jarciería y productos de primera necesidad, pero pronto incorporó electrodomésticos y artículos para el hogar a precios accesibles.

La marca se hizo conocida por su estrategia de publicidad y por su lema “Abarata la vida”, que se convirtió en sinónimo de ahorro y cercanía. En los años sesenta inició una rápida expansión nacional, abriendo sucursales en distintos estados. Uno de sus locales más emblemáticos fue el de Puebla, instalado en un edificio de estilo francés que anteriormente albergaba a Las Fábricas de Francia.

El auge de Blanco llegó en los años setenta y ochenta, cuando incluso tuvo su propio programa televisivo: El Precio es Blanco, transmitido por Imevisión (hoy TV Azteca), conducido por Kippy Casados y Ángel Fernández. Además, su mascota (un simpático canguro) y su jingle publicitario “Blanco, Blanco, Blanco, ¡Abarata la vida!” se grabaron en la memoria colectiva de toda una generación.

image

La desaparición de Almacenes Blanco

En 1992, tras más de 40 años de historia, Grupo Gigante adquirió las 56 sucursales de Almacenes Blanco por un monto de 150 millones de pesos. La compra incluyó la conversión inmediata de las tiendas en nuevos formatos de la cadena, como Bodega Gigante y Súper Gigante. Con ello, Blanco desapareció oficialmente del panorama comercial mexicano.

El proceso de adquisición no estuvo libre de controversias: Blanco demandó a Gigante por presuntos incumplimientos de pago, reclamando más de 4,000 millones de pesos, aunque finalmente solo recibió 2 millones. La disputa legal se prolongó hasta 2007, cuando se dio por cerrado el caso.

Dejá tu comentario

Te puede interesar