Para comprar una vivienda en México durante 2026, no alcanza con comparar únicamente el valor de la mensualidad. Los beneficios Instituto del Fondo Nacional de Vivienda de los Trabajadores (Infonavit), las condiciones de un crédito bancario, el ahorro disponible en la Subcuenta de Vivienda, el enganche y el costo total del financiamiento son algunos de los factores que pueden modificar qué alternativa resulta más conveniente para cada trabajador.
El Infonavit puede ser una alternativa especialmente relevante para quienes cotizan ante el IMSS, tienen ingresos bajos o medios y cuentan con recursos acumulados en su Subcuenta. El crédito tradicional maneja una tasa fija que, según el nivel salarial, va de 3.69% a 10.45%, y el plazo puede extenderse hasta 30 años.
En cambio, un crédito hipotecario bancario puede adaptarse mejor a personas con ingresos comprobables más altos, buen historial en Buró de Crédito y capacidad para cubrir un enganche. También existe una alternativa intermedia: Cofinavit, que combina un financiamiento del Infonavit con uno otorgado por una institución bancaria.
Crédito bancario o Infonavit: lo mejor para comprar casa
La elección entre Infonavit o crédito bancario depende principalmente de la situación financiera de cada persona. El Instituto suele resultar una opción a considerar cuando el trabajador tiene una relación laboral vigente, poco dinero disponible para el enganche y saldo en su Subcuenta de Vivienda, ya que esos recursos pueden utilizarse para complementar la operación.
El Crédito Infonavit tradicional puede alcanzar hasta 2 millones 935 mil pesos durante 2026, aunque el monto final depende de factores como el salario, la edad, el ahorro acumulado y la capacidad de pago. Además, para quienes perciben hasta 9 mil 985 pesos mensuales existen condiciones para quedar exentos de los gastos de titulación, sujeto a los requisitos establecidos.
Por su parte, un crédito bancario puede ser una alternativa para quienes necesitan financiar una vivienda de mayor valor o no cotizan ante el IMSS. Los bancos suelen solicitar un enganche de entre 10% y 20%, además de considerar el historial crediticio, los ingresos comprobables, el nivel de endeudamiento y otros gastos relacionados con la operación.
Otro punto fundamental es que no conviene comparar únicamente las tasas de interés. Para saber cuánto terminará costando una vivienda es necesario revisar el CAT, la mensualidad inicial, el desembolso requerido para comenzar, los seguros, las comisiones y el costo total del crédito durante todo el plazo.
En términos generales, una persona con ingresos bajos o medios, ahorro limitado para el enganche y recursos en su Subcuenta puede analizar primero las opciones del Infonavit. Quien tenga ingresos más elevados, buen historial crediticio y capacidad para realizar un enganche puede comparar las ofertas bancarias para determinar cuál se ajusta mejor a su presupuesto.
También está la posibilidad de utilizar Cofinavit, un esquema que permite combinar recursos del Infonavit con un crédito bancario para alcanzar un monto de financiamiento mayor. En este caso, es importante solicitar una corrida financiera que permita observar por separado la mensualidad y el costo total de cada crédito antes de tomar una decisión.