Una buena noticia llegó para los pensionados del IMSS bajo la Ley 73: a partir de febrero de 2026 podrán activar incrementos de 15%, 35% y hasta 55% en su pago mensual gracias a las asignaciones familiares y la ayuda asistencial, beneficios que muchos desconocen y que pueden elevar de manera importante la pensión por Cesantía en Edad Avanzada o Vejez.
De acuerdo con la normatividad del IMSS, los pensionados tienen derecho a recibir un monto adicional cuando cuentan con determinados beneficiarios que dependen económicamente de ellos. Estas asignaciones forman parte del esquema de la Ley del Seguro Social vigente hasta el 30 de junio de 1997, y siguen activas para quienes cotizaron bajo ese régimen.
IMSS Ley 73: así funcionan las asignaciones familiares
El beneficio más conocido es el 15% por esposa o concubina, que aplica siempre que la relación esté reconocida ante el Instituto.
A ello se le puede sumar un 10% adicional por cada hijo menor de 16 años, o hasta los 25 años en caso de que continúen estudiando en un plantel reconocido por el Sistema Educativo Nacional. También aplica un 10% por cada hijo con una inhabilitación permanente que le impida trabajar, sin límite de edad.
Cuando se suman estos porcentajes, muchos pensionados pueden alcanzar incrementos superiores al 35% o 55%, dependiendo de la cantidad de hijos. Estos pagos permanecen activos mientras se mantengan las condiciones que los originan, y solo cesan con el fallecimiento del beneficiario o, en el caso de los menores, al cumplir las edades límite o al dejar de estudiar.
IMSS Ley 73: ¿qué sucede si no tengo esposa ni hijos?
Para quienes no tienen esposa, concubina ni hijos, la Ley 73 también ofrece alternativas: se puede activar un aumento del 10% por cada padre del pensionado, siempre que dependan económicamente de él. Si solo se tiene a un ascendiente, se suma además una ayuda asistencial del 10%, lo que eleva el incremento total al 20%. En cambio, si el pensionado no cuenta con ningún beneficiario, el IMSS otorga una ayuda asistencial del 15%, una medida que muchas veces pasa desapercibida.
Estas asignaciones forman parte del respaldo económico que la Ley 73 aún garantiza a millones de adultos mayores, y pueden solicitarse en cualquier momento, siempre que se presenten los documentos comprobatorios correspondientes. Con los ajustes previstos para enero de 2026, quienes activen estos beneficios verán reflejado un aumento significativo en su pensión, una ayuda clave en un contexto de inflación y mayores gastos para los hogares.