El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) son referencias clave para millones de personas pensionadas en México. Por eso, las promesas de aumentar una pensión mediante supuestos gestores, abogados o contadores que se promocionan en redes sociales merecen especial atención: detrás de estas ofertas puede esconderse un fraude conocido como el “Pensionazo”.
El engaño se apoya en una necesidad concreta: recibir un ingreso mayor durante el retiro. Los presuntos intermediarios aseguran que pueden gestionar incrementos extraordinarios o resolver trámites que el propio pensionado no podría realizar por su cuenta, pero solicitan pagos o información personal para iniciar el proceso.
Antes de aceptar una propuesta, es fundamental comprobar si el trámite existe y consultar directamente con la institución correspondiente. Ningún anuncio en redes sociales debe considerarse una garantía de aumento de pensión.
El fraude del Pensionazo utiliza promesas de aumentar las pensiones para solicitar pagos o información personal.
IMSS e ISSSTE: cómo identifican y engañan a las víctimas
El llamado “Pensionazo” se basa en ofrecer servicios que supuestamente permiten incrementar el monto de una pensión del IMSS o del ISSSTE. Los promotores pueden presentarse como abogados, contadores o especialistas en seguridad social y utilizar mensajes que prometen resultados rápidos o cantidades superiores a las que recibe actualmente la persona jubilada.
Una señal de alerta aparece cuando el supuesto gestor pide dinero por adelantado para iniciar el trámite, asegura que tiene contactos dentro de una institución o garantiza un aumento sin revisar el expediente del pensionado. También hay que desconfiar de los mensajes que presionan para tomar una decisión inmediata o solicitan documentos personales por canales no verificados.
La estrategia puede incluir perfiles en redes sociales, conversaciones privadas y supuestos testimonios de personas que dicen haber recibido un incremento. Sin embargo, las publicaciones y las capturas de pantalla pueden ser falsas o estar manipuladas, por lo que no son una prueba suficiente de que el servicio sea legítimo.
Los trámites deben revisarse mediante los canales oficiales del IMSS o del ISSSTE, según el régimen al que pertenezca la persona. Si alguien ofrece un resultado garantizado a cambio de una transferencia, lo prudente es detener la conversación y verificar la información antes de compartir documentos o dinero.
IMSS e ISSSTE: las consecuencias de esta estafa
El daño más inmediato puede ser económico. La persona entrega un pago por una gestión que nunca se realiza y, después, el supuesto asesor puede desaparecer, bloquear el contacto o inventar nuevos cargos para continuar con el trámite.
El riesgo no termina ahí. Si la víctima comparte datos de identificación, documentos de pensión, información bancaria o contraseñas, esos elementos pueden utilizarse para intentar suplantar su identidad o realizar otras operaciones fraudulentas. Por ello, es importante proteger tanto el dinero como la información personal.
También puede haber consecuencias prácticas: perder tiempo intentando recuperar el pago, retrasar una consulta legítima o confiar en alguien que no tiene autorización para gestionar el expediente. Además, una promesa falsa de incremento puede llevar a una persona a tomar decisiones financieras basadas en ingresos que nunca llegarán.
Si ya se realizó una transferencia o se compartieron datos, conviene conservar mensajes, comprobantes, números telefónicos y perfiles utilizados por el presunto gestor. La persona afectada debe contactar a su institución bancaria si existe riesgo para sus cuentas y buscar orientación ante las autoridades competentes.
IMSS e ISSSTE: evita caer en esta estafa
La primera medida es no pagar por una promesa de aumento de pensión sin verificar qué trámite se ofrece y cuáles son las reglas aplicables. Antes de contratar a un profesional, es conveniente comprobar sus credenciales, solicitar información por escrito y desconfiar de cualquier garantía de resultado.
También es importante seguir estas recomendaciones:
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No compartas contraseñas, NIP ni datos bancarios con supuestos gestores.
No entregues documentos personales por mensajes o enlaces cuya autenticidad no puedas verificar.
Consulta directamente con el IMSS o el ISSSTE para confirmar si existe un procedimiento relacionado con tu pensión.
Desconfía de los anuncios que prometen incrementos inmediatos a cambio de un pago anticipado.
Guarda las pruebas de cualquier contacto sospechoso y repórtalo cuando corresponda.
Los pensionados pueden buscar asesoría para entender sus derechos y revisar si su cálculo es correcto, pero deben distinguir entre una consulta legítima y una oferta que utiliza promesas extraordinarias para obtener dinero.
La prevención depende de verificar cada paso y evitar decisiones bajo presión. Si una oferta parece demasiado fácil o exige pagos para garantizar un aumento, lo más seguro es no avanzar hasta confirmar su legitimidad por un canal oficial.