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16 de abril 2026 - 10:00

IMSS: recibir una pensión de $50,000 al mes en 2026 es posible y solo debes tener en cuenta esto

La Modalidad 40 del IMSS permite aumentar tu pensión hasta 50,000 pesos al mes. Descubre cómo funciona y qué necesitas para aprovecharla en 2026.

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Checa lo que tiene para decir el IMSS. 

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) administra uno de los sistemas de pensiones más grandes de América Latina, y sin embargo, miles de trabajadores mexicanos llegan a la edad de jubilación sin haber aprovechado los mecanismos legales que el propio instituto pone a su disposición. El resultado es predecible: pensiones que apenas alcanzan para cubrir los gastos básicos, cuando con algo de planificación el panorama podría ser radicalmente distinto. La información existe, los instrumentos también. El problema, casi siempre, es que nadie los explica con claridad.

El sistema pensionario mexicano no es homogéneo. Quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997 quedaron amparados bajo la Ley del Seguro Social de 1973, un esquema que, bien utilizado, ofrece posibilidades de retiro superiores a las que muchos imaginan. Esta ley contempla herramientas de cotización voluntaria que permiten a los trabajadores tomar decisiones activas sobre el monto que recibirán al jubilarse, en lugar de limitarse a lo que acumularon durante sus años de empleo formal.

En ese contexto, hay una figura que destaca por su potencial y que sigue siendo ignorada por una parte importante de la población trabajadora: la Modalidad 40. Quienes la conocen y la aplican con anticipación pueden pasar de una pensión mínima a recibir más de 50,000 pesos mensuales al momento del retiro. No es un esquema fraudulento ni una promesa de vendedor de humo. Es un derecho que está escrito en la ley y que el IMSS está obligado a respetar.

IMSS Ley 73: así funciona la Modalidad 40 para aumentar el monto de tu pensión

La Modalidad 40 recibe oficialmente el nombre de Continuación Voluntaria al Régimen Obligatorio. Su lógica es sencilla: permite que un trabajador siga cotizando al IMSS de manera voluntaria, incluso después de haber dejado de laborar en una empresa formal, y lo hace con el salario que el propio trabajador elija registrar, siempre dentro de los topes permitidos por la ley.

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Con la Modalidad 40, el IMSS permite cotizar voluntariamente con un salario mayor al registrado.

Esto tiene una implicación directa en el cálculo de la pensión. Bajo la Ley 73, el monto del retiro se determina con base en el promedio salarial de los últimos cinco años de cotización y el número de semanas acumuladas. Si un trabajador cotizó durante años con un salario bajo, pero en sus últimos periodos activos registra un salario mayor a través de la Modalidad 40, el promedio sube y, con él, la pensión. Es un mecanismo completamente legal que premia la planificación.

Un ejemplo concreto: si alguien cotizaba con 10 Unidades de Medida y Actualización (UMAs) diarias durante su empleo formal, puede inscribirse en la Modalidad 40 con 20 UMAs, duplicando la base sobre la que se calculará su pensión. Cada pago voluntario, además, suma semanas cotizadas, lo que también impacta en el monto final. Con suficientes semanas y un salario registrado alto, alcanzar los 50,000 pesos mensuales no es una fantasía: es aritmética.

Uno de los aspectos más valiosos —y menos conocidos— de este esquema es la posibilidad de realizar aportaciones retroactivas. Si un trabajador dejó de cotizar en algún momento y quiere recuperar ese tiempo perdido, puede hacerlo mediante un pago único que cubra los periodos no cotizados, siempre y cuando no hayan transcurrido más de cinco años desde la última aportación registrada. Alguien que dejó de cotizar en 2020, por ejemplo, todavía está en tiempo de ponerse al corriente en 2025, sumando semanas y elevando su promedio salarial de un solo golpe.

Para acceder a la Modalidad 40, el trámite se realiza en la subdelegación del IMSS que corresponda al domicilio del trabajador. Se presenta una solicitud de alta indicando el salario con el que se desea cotizar voluntariamente. A partir de ese momento, los pagos pueden hacerse de forma mensual o en una sola exhibición retroactiva, según la capacidad financiera de cada persona. La flexibilidad es una de las virtudes del esquema.

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Aprovechar la Modalidad 40 del IMSS puede ser la diferencia entre una pensión mínima y una digna.

Antes de dar ese paso, sin embargo, conviene hacer un cálculo personalizado de pensión. Este ejercicio —que también puede realizarse en las oficinas del IMSS o con un asesor especializado— permite conocer el monto aproximado que se recibiría al jubilarse con las semanas y el salario actuales, y compararlo con el escenario que resultaría de cotizar adicionalmente mediante la Modalidad 40. El contraste suele ser suficientemente convincente.

El requisito mínimo para acceder a una pensión bajo la Ley 73 es haber acumulado 500 semanas cotizadas. Pero superar ese umbral con creces, combinado con un salario registrado alto en los últimos cinco años, puede multiplicar el monto final de manera significativa. La diferencia entre una pensión de 5,000 pesos y una de 50,000 no siempre radica en cuántos años se trabajó, sino en qué tan bien se aprovecharon los instrumentos disponibles antes de solicitar el retiro.

La jubilación digna no se improvisa. Se construye con tiempo, información y decisiones concretas. La Modalidad 40 es una de esas decisiones que, tomada a tiempo, cambia por completo el horizonte del retiro.

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