En un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de la clase trabajadora, el Infonavit habilitó una atractiva opción de financiamiento que beneficiará a miles de familias en todo el país. A partir de este mes de septiembre de 2026, los derechohabientes de las 32 entidades federativas podrán acceder a un crédito no hipotecario diseñado específicamente para reparar, ampliar o mejorar su vivienda sin afectar la estructura original del inmueble, permitiendo desde cambiar pisos hasta impermeabilizar y renovar jardines.
La gran ventaja de este innovador producto financiero radica en su esquema de respaldo. El crédito es otorgado directamente por el Infonavit sin necesidad de dejar la vivienda como garantía, ya que el aval principal será exclusivamente el saldo disponible en la Subcuenta de Vivienda del trabajador. A través de este mecanismo, los beneficiarios recibirán depósitos que van desde los 10 mil 698 pesos hasta 169 mil 039 pesos, asegurando siempre que la cifra solicitada no rebase el 90 por ciento de su ahorro acumulado.
Tasas de interés, plazos y condiciones financieras para los trabajadores
Para garantizar que los pagos mensuales se ajusten al bolsillo de las familias, el organismo estableció un esquema de tasas fijas dependiendo del monto total solicitado por el derechohabiente. Si el trabajador elige un financiamiento de hasta 42 mil 794 pesos, la tasa de interés será del 10 por ciento anual fija, brindando la flexibilidad de elegir un plazo de amortización que puede ir desde uno hasta cinco años.
Por otro lado, para aquellos proyectos de remodelación mucho más ambiciosos, el instituto diseñó un segundo nivel de financiamiento. Si el solicitante requiere un monto mayor a 42 mil 794 pesos, la tasa será del 11 por ciento anual de manera fija. En este escenario, el beneficiario contará con un margen de maniobra superior, pues podrá elegir desde uno hasta 10 años como plazo máximo para liquidar el crédito de forma planificada.
Es importante destacar que este financiamiento se otorga de manera estrictamente individual y cuenta con lineamientos claros sobre la temporalidad. Las reglas de operación establecen que la suma de la edad del solicitante más el plazo de su crédito no debe exceder de 70 años. Sin embargo, en un esfuerzo por fomentar la equidad, si la derechohabiente es mujer, este límite se amplía y no debe exceder de 75 años de edad.
Requisitos clave y flexibilidades para la remodelación o regularización
Una de las flexibilidades más celebradas de este programa es que la vivienda a mejorar no tiene que estar forzosamente a nombre del trabajador solicitante. El instituto permite que la propiedad esté legalmente a nombre del cónyuge, concubino, hijos, hermanos, padres, abuelos o suegros, siempre y cuando el beneficiario habite físicamente en el lugar. Además, si el objetivo es obtener el título jurídico otorgado por un notario, se podrá destinar el 30 por ciento del monto del crédito para cubrir dichos gastos notariales.
Para acceder a estos recursos financieros, los aspirantes deben cumplir con una serie de requisitos administrativos bastante ágiles. Es indispensable ser derechohabiente con una relación laboral vigente, así como estar registrado en una Afore y contar con los registros biométricos completamente actualizados. Asimismo, el trabajador deberá autorizar la consulta de su historial en el buró de crédito y confirmar que no cuenta con un crédito vigente con el Infonavit.
Finalmente, la dependencia federal confirmó una excelente noticia para quienes mantienen un historial impecable a lo largo de su vida laboral. Según los nuevos lineamientos, ahora los trabajadores pueden tener acceso a múltiples créditos subsecuentes para comprar, renovar o construir los espacios que decidan. La única restricción es que el crédito anterior no debió registrar ningún tipo de incumplimiento hacia el instituto ni haber recibido apoyos de quebranto para cubrir la deuda.