24 de febrero 2025 - 12:00

Los hermanos de Veracruz que fundaron una tienda de chocolates, se trasladaron a CDMX y la convirtieron en un imperio alimenticio de México

La Azteca se consolidó como una empresa líder en la industria chocolatera, pero antes tuvo que atravesar un largo camino.

Los hermanos de Veracruz que fundaron una tienda de chocolates, se trasladaron a CDMX y la convirtieron en un imperio alimenticio de México

Los hermanos de Veracruz que fundaron una tienda de chocolates, se trasladaron a CDMX y la convirtieron en un imperio alimenticio de México

En la historia empresarial de México, pocos nombres resuenan tanto como el de la Fábrica de Chocolates La Azteca. Lo que comenzó como un pequeño negocio en Orizaba, Veracruz, se transformó en una de las compañías más icónicas del país, responsable de la creación de marcas tan populares como el chocolate Carlos V y el chocolate de mesa Abuelita. Detrás de este imperio estaban Francisco y Raymundo González Barragán, dos hermanos con visión y determinación para revolucionar la industria del chocolate en México.

Desde su fundación en 1919, la empresa no solo consolidó su liderazgo en la fabricación de chocolates y golosinas, sino que también formó parte de la memoria colectiva de generaciones de mexicanos. Su crecimiento y eventual adquisición por parte de Nestlé en 1995 marcó un hito en la industria alimenticia nacional, consolidando su legado en la historia del chocolate en México.

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El origen de la Fábrica de Chocolates La Azteca

La historia de La Azteca comenzó en 1919, cuando Francisco y Raymundo González Barragán, junto con Salvador Valencia, establecieron una pequeña tienda de chocolates en Orizaba, Veracruz. Su dedicación y pasión por la confitería los llevó a expandir su negocio, lo que eventualmente los motivó a trasladarse a la Ciudad de México en 1930. En paralelo, también instalaron una fábrica en Cotija de la Paz, Michoacán, reforzando su capacidad de producción.

En 1970, fue adquirida por Quaker Oats Company, lo que le permitió fortalecer su presencia en el mercado mexicano. Para 1988, la compañía ya había adquirido a su mayor competidor, Larín, posicionándose como la chocolatera más importante del país. Este éxito llamó la atención de Nestlé, quien finalmente compró la empresa en 1995 por 160 millones de dólares.

Las marcas de la Fábrica de Chocolates La Azteca

Entre las marcas más reconocidas de La Azteca destacan el chocolate de mesa Abuelita y Carlos V, ambos productos icónicos en la cultura mexicana. La imagen de la actriz Sara García quedó inmortalizada en el empaque de Abuelita, convirtiéndose en un símbolo del chocolate casero en los hogares mexicanos.

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Otras marcas emblemáticas de la compañía incluyeron Chocolates Presidente, Almon-Ris, Avena 3 Minutos y Tin Larín. Aunque muchas de estas marcas fueron absorbidas por Nestlé, su legado sigue vigente en el mercado mexicano. A día de hoy, La Azteca sigue siendo recordada como una de las empresas más influyentes en la historia de la confitería en México.

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