Petróleos Mexicanos (Pemex) atraviesa uno de sus momentos financieros y operativos más críticos. La petrolera divulgó sus resultados operativos de agosto con cuatro días de retraso respecto a su calendario de publicación, revelando un escenario alarmante: durante este mes se registraron niveles históricamente bajos tanto en la producción de petróleo crudo como en las exportaciones.
Estas cifras representan un duro golpe para la proyección económica del país. La producción de petróleo crudo ascendió a apenas 1 millón 336 mil barriles diarios durante el octavo mes del año, lo que representó su nivel más bajo desde que la petrolera tiene registros. Esta fuerte contracción en las métricas del preciado hidrocarburo reportó una disminución anual del 2.7 por ciento, lo que significó su caída más alta desde noviembre de 2025.
Las exportaciones tocan fondo y desploman los ingresos en dólares
El panorama en el comercio exterior resultó igualmente preocupante. Las exportaciones petroleras ascendieron a únicamente 275.7 mil barriles diarios, lo que significó un brutal desplome del 44.9 por ciento a tasa anual, marcando su mayor caída desde diciembre de 2025. Las ventas de "oro negro" al extranjero se ubicaron en su nivel más bajo desde que la Empresa Pública del Estado tiene registros y quedaron un 47.2 por ciento por debajo de la plataforma estimada en los Criterios Generales de Política Económica para el cierre de este año.
Este desplome operativo golpeó severamente las finanzas y la liquidez de la empresa. La caída de las exportaciones provocó que la petrolera captara apenas 626.9 millones de dólares por la venta de crudo al extranjero, evidenciando una grave disminución anual del 34.3 por ciento en sus ingresos. Pemex no logró incrementar la entrada de petrodólares a pesar de un entorno geopolítico de incertidumbre que mantuvo elevados los precios, cotizando en agosto en 73.3 dólares por barril.
La meta sexenal de producción se aleja
Para intentar estabilizar estas caídas en sus reportes, la petrolera sumó a sus cifras la producción de 300.8 mil barriles diarios de condensados, dando como resultado un total de 1 millón 637 mil barriles diarios de hidrocarburos líquidos. Este indicador es el que suele utilizar el Gobierno de México como referencia directa para sostener su meta de alcanzar una producción de 1 millón 800 mil barriles diarios hacia el año 2030.
Sin embargo, los números continúan mostrando debilidad estructural. Aun sumando ambos componentes, la producción conjunta se ubicó en su nivel más bajo desde junio de 2025. A esto se suma que, entre enero y agosto del presente año, el precio promedio del barril de exportación se ubicó en 77.4 dólares, una cifra ligeramente por debajo de los 78.4 dólares estimados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), complicando el panorama fiscal para la nueva administración de Claudia Sheinbaum.