La expansión de los centros de acondicionamiento físico en México ha sido liderada por marcas internacionales que han consolidado un modelo de negocio de bajo costo.
La estructura corporativa de la cadena de gimnasios más grande de Latinoamérica en su división mexicana involucra a diversos grupos de inversión y fundadores del sector fitness.
La expansión de los centros de acondicionamiento físico en México ha sido liderada por marcas internacionales que han consolidado un modelo de negocio de bajo costo.
Entre ellas, Smart Fit destaca por su presencia en las principales ciudades del país, operando bajo una estructura empresarial que vincula capitales brasileños con socios estratégicos locales.
La propiedad de esta cadena se divide entre fundadores originales y fondos de inversión que han inyectado capital para sostener su crecimiento acelerado en el mercado mexicano.
Detrás de la cadena de gimnasios más grande de Latinoamérica se encuentra Edgard Corona. El empresario brasileño, quien ya lideraba la marca Bio Ritmo, dio vida a Smart Fit tras identificar una oportunidad clave en el mercado. Todo comenzó con una anécdota sencilla: al platicar con la trabajadora de una cafetería en São Paulo, Corona se dio cuenta de que mucha gente deseaba entrenar en instalaciones de primer nivel, pero el costo de las membresías tradicionales era un impedimento.
La visión de Corona no era simplemente bajar los precios, sino hacer accesible el ejercicio de alta calidad. Para lograrlo, analizó tendencias globales y en 2008 estudió el modelo de bajo costo en Estados Unidos, donde ya operaban clubes con mensualidades de aproximadamente 20 dólares.
Fue en 2009 cuando se inauguró la primera unidad de Smart Fit en el barrio de Morumbi, en São Paulo. El concepto era claro: un enfoque en pesas, cardio y fuerza, apoyado por tecnología y procesos estandarizados que permitieran optimizar la operación sin descuidar la experiencia del usuario.
La llegada de la marca a territorio mexicano ocurrió en 2011, impulsada por una fuerte inversión del fondo Pátria. México fue el primer destino internacional de la empresa, iniciando operaciones con cuatro sucursales que marcaron el inicio de una expansión agresiva.
A más de una década de su desembarco, Smart Fit se ha consolidado como un referente en el país. Actualmente, la cadena cuenta con:
Más de 395 unidades distribuidas en la República Mexicana.
Una comunidad que supera el millón de suscriptores.
Lo que empezó como la respuesta a una necesidad insatisfecha en Brasil, hoy define el ritmo de la industria deportiva en México.
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